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Las notas de corte más altas están en Ciencias de la Salud

El 70% de los alumnos que escogen carreras como Biomedicina o Biotecnología encuentra trabajo a los cuatro años de graduarse

Las notas de corte más altas están en Ciencias de la Salud

Las Ciencias de la Salud constituyen una parcela universitaria que, por su propia naturaleza, se caracteriza por no estar demasiado poblada y por tener un amplio abanico de salidas profesionales que facilitan la inserción de sus estudiantes en la vida laboral, fuera o dentro del ámbito académico. Apenas supera los 200.000 estudiantes en toda España (muy lejos de los más de 600.000 de las ciencias sociales y jurídicas), según datos del Ministerio de Educación para el curso 2014-2015. La nota de corte media exigida en sus carreras es la más alta de todas las disciplinas, así como su tasa de rendimiento, por encima del 80%. Su tasa de abandono, por contra, es la más baja, lo cual hace pensar que quien elige estos grados lo hace por vocación. A los cuatro años de licenciarse, más de un 70% de los estudiantes de ciencias de la salud ha encontrado acomodo profesional, un porcentaje más alto que en cualquier otro sector.

La Comunidad de Madrid ofrece más de 60 títulos universitarios, de centros públicos y privados, que se enmarcan en el ámbito de las Ciencias de la Salud. Ahí podemos encontrar carreras tradicionales como Farmacia, Veterinaria, Odontología o Enfermería, junto a otras más novedosas como Bioquímica, Biotecnología o Biomedicina. Las 15 universidades de la Comunidad tienen títulos relacionados con esta rama, pero solo ocho de ellas pueden impartir la titulación considerada habitualmente como nodriza y joya de la corona de esta área: Medicina.

La carrera de Medicina se puede estudiar en universidades públicas como la Complutense, la Autónoma, la de Alcalá de Henares y la Rey Juan Carlos; y también en privadas: CEU, Alfonso X el Sabio, Universidad Europea de Madrid y Francisco de Vitoria. La pugna por tener la nota de corte más alta año tras año tiene como contendientes a la Complutense (UCM) y la Autónoma (UAM), dos de las instituciones con mayor prestigio de España en la formación de médicos.

Otras ramas para curarse y cuidarse

Existe una serie de grados del ámbito de las ciencias de la salud que se aleja de los laboratorios y las mesas de operaciones. Son carreras que, sin embargo, sí tienen vinculación teórica con otras como la Medicina o la Biología. Psicología, Logopedia, Nutrición y Dietética, Ciencias de la Actividad Física y el Deporte o Terapia Ocupacional tienen un cierto componente clínico y también (en mayor o menor medida) sociológico. De hecho, aunque la Psicología es una disciplina terapéutica y clínica, universidades como la Complutense señalan que participa tanto de las Ciencias de la Salud como de las Sociales.

Al no necesitar de tanta infraestructura, estos estudios tienen una matrícula sensiblemente más barata que otros de su área: cursar el primer año de Psicología, Logopedia o Terapia Ocupacional no cuesta más de 800 en la Complutense y apenas supera los 7.000 en instituciones privadas de la Comunidad de Madrid. Estas carreras también tienen salidas profesionales diversas más allá del tratamiento de pacientes, como la Psicología del trabajo o jurídica, las mutuas de accidentes de trabajo en el caso de la Terapia Ocupacional o el ámbito socioeducativo y la comunicación en Logopedia.

Este año, el honor ha recaído sobre la UAM, si bien hay que tener en cuenta que este centro ofrece menos plazas para estudiar la carrera (240 y una nota de corte de 12,819) que la Complutense (320 y 12,697). “Solemos turnarnos. Ambas somos universidades de referencia con planes de estudio que se han probado muy eficaces a lo largo de muchos años”, explica Juan Antonio Vargas, decano de la facultad de Medicina de la UAM, catedrático y adjunto de medicina interna en el Hospital Puerta de Hierro.

Vargas cree que la facultad que dirige se mantiene tan demandada porque “su método procede de un histórico de hacer las cosas bien dentro del centro”. “Hay departamentos muy fuertes en lo teórico y sobre todo en lo práctico. Los seminarios y la práctica que impartimos a los alumnos han funcionado muy bien desde hace tiempo”, valora. Su plan de estudios ha tenido que adaptarse como todos a Bolonia (ya no encontramos aquella eterna asignatura de Anatomía en segundo curso que era la pesadilla de muchos alumnos) pero Vargas subraya que no se han modificado “cuestiones esenciales”.

“Tenemos asignaturas clínicas desde primero, un acercamiento a la práctica que resulta atractivo para los alumnos”, asegura el decano, que destaca que han introducido un rotatorio clínico en el último año “que es como el año cero de la residencia y que integra plenamente a los alumnos en un hospital”. Los estudiantes de la Autónoma rotan por hospitales de prestigio como La Paz o la Fundación Jiménez Díaz. La UAM suele ser una de las universidades con más alumnos entre los 100 primeros números del MIR (este año hay ocho estudiantes del centro en esa lista, una de ellas en el número 3) y colocan a un enorme porcentaje entre los 3.000 primeros de cara a elegir especialidad, afirman.

La de Medicina es una carrera con un enfoque profesional muy claro, pero otros estudios de ciencias de la salud tienen salidas más diversas. Según un informe de Randstad, Medicina, Farmacia y Biotecnología (que, con diferentes nombres, puede estudiarse en Alcalá de Henares, en la Politécnica de Madrid, la Carlos III o el CEU) son las tres carreras con mejores oportunidades laborales del ámbito biosanitario.

La industria farmacéutica busca permanentemente profesionales (farmacéuticos, claro, pero también de otras disciplinas como la biología o la veterinaria) con aptitudes comerciales para aumentar su volumen de negocio y, además, requiere también de perfiles más científicos para la investigación privada de sus medicamentos. Óptica y Optometría (estudios presentes en la Complutense, la Alfonso X El Sabio y el CEU) también goza de multitud de salidas profesionales según el informe de Randstad. Estas van desde el desempeño tradicional en una tienda hasta otras áreas menos conocidas como la fabricación de componentes para fuentes de energías renovables o de instrumentos que permitan la comunicación por fibra óptica.

Al ser estudios muy relacionados con el laboratorio y la mesa de operaciones, el precio del crédito académico es bastante alto en comparación, por ejemplo, con los grados de letras. En el caso de Medicina, una de las carreras más caras, el coste del primer curso en universidades públicas se sitúa en la horquilla entre los 1.200 y los 1.500 euros. En las privadas, la primera matrícula se encarece hasta sobrepasar los 10.000 euros, pero no exigen más de un aprobado en la Prueba de Acceso a la Universidad. El caso de carreras como Farmacia, Veterinaria u Odontología la cuestión económica es similar: las públicas sitúan su primer curso alrededor de los 1.000 euros y las privadas por encima de los 8.000.

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