Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Madrid aporta a otras regiones el doble que Cataluña

Los catalanes están adecuadamente financiados según las balanzas fiscales que publica Hacienda

Reunion entre Montoro y Junqueras.
Reunion entre Montoro y Junqueras.

Madrid duplicó en 2013 el déficit fiscal de Cataluña. Según los cálculos de balanzas fiscales publicados este martes por Hacienda, la comunidad madrileña registró el mayor saldo fiscal con el resto de territorios al alcanzar los 17.591 millones de euros, el 9% de su PIB. Esta cifra supone que Madrid presenta una solidaridad respecto al resto de regiones que dobla la que muestra Cataluña, cuya aportación al conjunto asciende a los 8.800 millones, el 4,5% del PIB. La contribución de Baleares también se antoja elevada, con 1.511 millones, es decir, el 5,8% de su PIB.

Entre las 17 comunidades autónomas, otras dos autonomías, además de Madrid, Cataluña y Baleares, registran un saldo positivo en sus balanzas fiscales, es decir, que su aportación de ingresos impositivos sobrepasa el gasto público que perciben. Se trata de la Comunidad Valenciana y de Navarra, con 1.416 millones (el 1,48% del PIB) y 176 millones (el 1% del PIB), respectivamente.

En el lado contrario se sitúan las comunidades que más superávit obtiene, es decir, que reciben un gasto público superior a los ingresos tributarios que aportan. En este grupo aparecen Extremadura, con el 16,2% del PIB (2.730 millones); Asturias, con el 9,9% del PIB (2.060 millones); Canarias, con el 8,9% del PIB (3.569 millones) y Castilla y León, con el 8,8% del PIB (4.612 millones). En términos absolutos, Andalucía es la autonomía que más saldo a favor registra: 6.154 millones en 2013, el año en el que se centra el informe. En porcentaje de su PIB esta cantidad representa el 4,4%.

En el caso de las comunidades que sufren un déficit fiscal como Madrid y Cataluña, la mayor aportación refleja en buena medida que son más ricos y, por lo tanto, sus ciudadanos contribuyen con más impuestos. De ahí que las balanzas fiscales publicadas por Hacienda —según el método de carga-beneficio elaborado por los economistas De la Fuente Barberán y Uriel— también incluyan un índice de cargas fiscales y beneficios fiscales per cápita. 

Teniendo en cuenta un nivel de 100 como media, los ciudadanos que más carga fiscal soportan porque presentan mayores rentas son los madrileños, que rebasan la media en cerca de 30 puntos. Les siguen los vascos (20 puntos por encima) y los catalanes (con más de 15 puntos).

Si los ingresos fiscales constituyen un reflejo directo de cuán rico son los ciudadanos de un territorio, la lectura que hay que hacer del gasto público per cápita es bastante distinta: en principio, el sistema de financiación debería garantizar que todos los ciudadanos tengan un acceso similar a los servicios públicos y puedan recibir una misma cobertura. Tras homogeneizar las competencias y los impuestos como si todas tuviesen los mismos, se calcula el gasto por ciudadano, ajustándolo según el coste que suponen el envejecimiento, la dispersión de los habitantes o la insularidad. Una vez se ponderan esas variables, se obtiene el parámetro del habitante ajustado, que sirve para medir si una comunidad está bien financiada sobre una base de 100.

Según ese esquema, los resultados divulgados por Hacienda se antojan meridianamente claros: Cataluña se sitúa cerca de la media de 100 puntos por habitante y, por consiguiente, se encuentra adecuadamente financiada para atender sus servicios en comparación con el resto. Las que según este parámetro figuran en peor situación son Valencia, Murcia, Baleares, Andalucía y Madrid, las cuales consiguen menos gasto público per cápita y, por tanto, financiación que la media. Por el contrario, País Vasco, Asturias, Castilla y León, Galicia y Extremadura se incluyen entre las que acaparan más financiación por habitante ajustado que la media.