Restoy, subgobernador del Banco de España, se va a presidir un organismo financiero

La marcha no será efectiva hasta enero, para dar la posibilidad a que un nuevo Gobierno nombre al sustituto

Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España, en el Congreso de los Diputados
Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España, en el Congreso de los DiputadosUly Martín

Fernando Restoy, (Madrid, 1961), subgobernador del Banco de España, dejará su cargo en enero próximo para asumir la presidencia del Instituto de Estabilidad Financiera (FSI), un organismo internacional dependiente del Banco de Pagos Internacionales de Basilea (BIS), conocido como el “banco central de los bancos centrales de todo el mundo”. Este nombramiento le convierte en uno de los españoles mejor colocados en el mundo financiero internacional, después de Jaime Caruana, director general del BIS hasta junio de 2017, cuando acaba su mandato.

Restoy fue nombrado subgobernador en 2012 por lo que su mandato concluía en junio de 2018. Sustituirá a Josef Tošovský, que gobernador del Banco Nacional Checo y antes primer ministro de la República Checa. En el entorno de Restoy se comenta que su marcha se debe a que le apetece cambiar de ocupación, después de muchos años en primera línea durante toda la crisis financiera. Entiende que el Instituto es un organismo adecuado para seguir aprendiendo y aportando conocimientos en una organización internacional como esta. El ejecutivo de un gran banco apuntó que, dado que por ley no podía volver a ser subgobernador y "no se veía para ser gobernador, por lo que quizá ha preferido cambiar de ocupación". Al hilo de este comentario, otros recuerdan sus enfrentamientos con el ministro de Economía, Luis de Guindos, por las provisiones, las comisiones de los cajeros, el cambio de modelo supervisor,,,y esto le ha ayudado a dejar el Banco de España.    

El Instituto de Estabilidad Financiera, fue creado en 1999 por el BIS y el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea “para ayudar a los supervisores del sector financiero en todo el mundo en la mejora y el fortalecimiento de sus sistemas financieros”. La presidencia del Instituto facilita acceso a los gobernadores de los principales bancos centrales del mundo, que mantienen reuniones bimestrales en Basilea.

Restoy no se incorporará hasta el 2 de enero para facilitar la posibilidad de elegir un sustituto de su cargo, algo que en estos momentos no es posible con un Gobierno en funciones. Reemplazar a Restoy no será fácil por las peculiaridades del cargo, el conocimiento que exige del sistema financiero y del entramado bancario de la Unión Europea. 

El Instituto de Estabilidad Financiera tiene como objetivo “promover el desarrollo de normas y prácticas de supervisión en todo el mundo y apoyar la plena aplicación de estas normas en todos los países”. También proporcionar a los supervisores la información más reciente sobre los productos del mercado, prácticas y técnicas para ayudarles a adaptarse a las rápidas innovaciones en el sector financiero.

Los conocimientos de Restoy serán muy útiles para esta labor, ya que ha vivido toda la crisis financiera española en primera línea: en 2008 fue nombrado vicepresidente de la CNMV y desde 2012 es subgobernador del Banco de España, un puesto desde el que lleva el peso de toda gestión diaria de la institución.

Otra de las funciones del Instituto es “ayudar a los supervisores en el uso de prácticas y herramientas” para ayudar a los supervisores a desarrollar soluciones a sus múltiples desafíos mediante el intercambio de experiencias en seminarios, foros de discusión y conferencias.

El Instituto fomenta la cooperación financiera y monetaria internacional en todo el mundo. El Instituto es una herramienta de aprendizaje y de información de recursos para los supervisores del sector financiero y es ahí donde Restoy podrá desarrollar una función relevante para crear manuales de crisis financieras que sirvan para evitar o paliar otras similares en el futuro.

Un largo camino de desencuentros con Guindos

La marcha de Restoy se produce después de que la se haya recapitalizado la banca española tras sufrir una crisis financiera sin precedentes, que ha exigido inyectar unos 65.000 millones entre los recursos públicos y privados. La banca española, que aprobará hoy los test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) sin problemas, no presenta problemas de capital, aunque arrastra un déficit de rentabilidad, sufre por el exceso de regulación y, algunas entidades tienen dificultades de supervivencia a medio plazo por los bajos tipos de interés.

Bajo su mandato, Restoy ha dirigido la integración del Banco de España en el Mecanismo Único de Supervisión y el Banco Central Europeo, donde un director general, Ramón Quintana, procede de Madrid. También hay varios directores generales adjuntos que proceden del supervisor español, así como 100 inspectores que han marchado a trabajar a Fráncfort.

El subgobernador dejará el cargo tras vivir varios intentos de imputación en el caso Bankia por su papel como vicepresidente de la CNMV cuando la entidad salió a Bolsa en julio de 2011. Finalmente, el juez del caso ha rechazado incluirle en esta causa.

Restoy ha tenido un papel clave en la reestructuración, pero eso no le ha evitado enfrentamientos con el ministro de Economía, Luis de Guindos. En privado han sido muy frecuentes los desacuerdos, pero también han tenido trascendencia pública porque el titular de Economía ha discrepado con distintas decisiones tomadas durante la crisis por el Banco de España, hasta el punto de redactar normas de provisiones para los bancos. El hecho de que Luis Linde, gobernador, fue un nombramiento de Guindos no ha restado encontronazos.

El choque más sonado fue en enero pasado, cuando Restoy puso como ejemplo para el Banco de España el modelo europeo de supervisión y recordó que, tanto el PP como el PSOE, reclamaron estos cambios en sus programas políticos de 2008. El subgobernador el Banco de España se encargara de “la vigilancia de la solvencia de bancos, aseguradoras y firmas de Bolsa; mientras una segunda agencia, creada a partir de la CNMV, vigilara las conductas de los intermediarios y protegiera a los inversores o consumidores de cualquier producto o servicio financiero”, como ocurre en el Reino Unido, Francia, Italia, Holanda o Bélgica.

La reacción del Ministerio fue dura, rápida y no ahorró críticas. Economía restó valor a los cambios propuestos, defendió a la actual Dirección General de Seguros (controlada por Economía, algo excepcional dentro de Europa), y resumió la situación diciendo que lo que hacía falta era “contar con una supervisión más eficiente” que evitara crisis que “han costado dinero a los contribuyentes”.

Será difícil decir si Restoy, un ejecutivo de marcada personalidad, se va por los desencuentros con el ministro, pero desde luego deja el cargo después de haber vivido fuertes divergencias con Guindos. Altos directivos de los bancos no han entendido estas embestidas contra Restoy.

Este viernes, Guindos fue preguntado por la valoración que hacía de la marcha del subgobernador y este agradeció "la importantísima" aportación que ha hecho en el proceso de reestructuración.

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Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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