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Competencia cree que la gran banca gana la ‘guerra’ de los cajeros

Este organismo apunta que los dueños de las grandes redes triplican la comisión que cobran a las otras entidades

El presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de España (CNMC), José María Marín Quemada
El presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de España (CNMC), José María Marín Quemada EFE

El informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) apunta que “el nuevo sistema de comisiones en los cajeros podría favorecer a las entidades con grandes redes”, y señala a CaixaBank, Santander y BBVA, que controlan el 49% de las máquinas y no han firmado acuerdos con otros bancos. Competencia resalta que CaixaBank rompió “unilateralmente” el sistema de alianzas vigente hasta marzo de 2015, lo que perjudica a los competidores medianos y pequeños. También apunta que la situación actual es menos transparente y que algunos bancos no informan de los cambios en las comisiones.

En España hay actualmente 46.152 cajeros, aproximadamente un cajero por cada mil habitantes; el mismo número que había en 2000, tras los cierres de oficinas bancarias. Durante décadas, las máquinas se distribuyeron en tres redes diferentes: Euro 6000, 4B y Servired. Aunque hubo cambios de jugadores entre asociaciones, las banderolas de estas redes eran una guía para que los clientes supieran donde sacar dinero sin pagar o con bajas comisiones.

Esto acabó en marzo de 2015, con un nuevo modelo de comisiones, cuando CaixaBank “decidió unilateralmente” cobrar dos euros a los no clientes que usaran sus cajeros,. “Esto arrastró al resto de bancos, obligándoles a posicionarse, y a las autoridades, que debieron intervenir para ordenar el nuevo marco”, explica Competencia. En noviembre de 2015, el Gobierno redactó una norma por la que el dueño del cajero imponía la comisión. El resultado ha sido que “las entidades mayores han triplicado la tasa por uso de cajero desde los 0,65 euros a los 1,8 euros o dos, dependiendo de la entidad”, apunta el informe.

“Es pronto para saber si se paga más o no”

Competencia solo ha estudiado la situación de los cajeros desde enero a junio. Por eso dice que es pronto para saber el “impacto final en el usuario”. Sí apunta que la comisión media es más baja que la mínima que había antes “en los cajeros de distinta red. Pero en los de la misma red, las tasas son ahora superiores a la antigua tasa mínima en todos los casos, excepto Bankia y EVO”.

El estudio confirma que los clientes, ante el aumento de tasas, “se han replegado a la red de su banco, que es gratuita”. La asociación de consumidores Adicae afirma que las comisiones que se pagan por sacar dinero en máquinas diferentes a las de la entidad “han llegado a cuadruplicarse”, por lo que el consumidor es la víctima de esta “falta de competencia”.

Por lo tanto, “las entidades pequeñas o con red reducida de cajeros” (cita a ING Direct y EVO), “el cambio podría ser desventajoso, al no poder ofrecer el servicio en las mismas condiciones. Existe el riesgo de que algunas entidades se queden descolgadas al no poder ofrecer este servicio por no poder acceder a acuerdos”, advierte.

La CNMC va más lejos en su análisis y apunta que las grandes entidades pueden estar utilizando los cajeros como barrera de llegada de competidores. Afirma que en la situación actual, la dimensión reducida o carencia de red “dificulta la entrada o expansión” de nuevos operadores en el mercado.

El organismo dirigido por José María Marín Quemada afirma que el nuevo modelo, al propiciar un mayor uso relativo de la red propia frente a las ajenas, podría dar lugar a un repliegue de los usuarios hacia las entidades con mayor red de cajeros. Es decir, que además de elevar los ingresos financieros, los cajeros podrían servir como gancho para captar clientes a los más grandes. Esta circunstancia se agudiza en las pequeñas poblaciones con dominio de cajeros de pocas entidades porque es costoso para los clientes desplazarse a otros pueblos siempre que quieran sacar efectivo, una operación que los españoles realizaron 918 millones de veces en 2015, para extraer 114.862,75 millones de euros, un 3,1% más que el año anterior.

Al mismo tiempo, afirma que el nuevo modelo permite a las entidades con más cajeros rentabilizarlos mejor al aumentar su uso por clientes propios, reducir los pagos a entidades terceras y aumentar los ingresos por operación obtenidos de las retiradas de efectivo realizadas por clientes de otros bancos. “En el nuevo sistema son las entidades propietarias de los cajeros las que marcan los precios a través de la fijación de la comisión, sin que las emisoras tengan margen para amortiguar dicha comisión”, indica la CNMC, que recuerda que el 74% de las operaciones que se realizan en los cajeros es retirada de efectivo.

Menor transparencia

En este contexto, la CNMC advierte de que se está reduciendo la transparencia en cuanto a las obligaciones de información que afectan a las entidades entre sí y a éstas con los usuarios de los cajeros. Por ello, recomienda a las autoridades que se exijan a los bancos titulares de cajeros que, si acuerdan unilateralmente las comisiones, las comuniquen con suficiente antelación para que puedan informa con tiempo a sus clientes. También que se les obligue a mantener las tasas sin cambios durante el periodo de preaviso. Incluso denuncia que no todas las entidades, a pesar de que están obligadas, “comunican a sus clientes los cambios en su política de comisiones con la debida antelación”. Adicae pedirá al Banco de España que actúe “de oficio y con urgencia” contra estas entidades poco transparentes.