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OPINIÓN

El oleaje británico sacude la banca de la eurozona

La salida del Reino Unido de la Unión Europea supone un cambio en las relaciones europeas, con efectos económicos y políticos que afectarán negativamente a la economía. El Fondo Monetario Internacional ha revisado las previsiones de crecimiento y de inflación de la eurozona a la baja y advierte de un significativo aumento de los riesgos políticos y de la incertidumbre en el nuevo escenario de relación post-Brexit en la Unión Europea.

¿Cómo afecta esta situación a los mercados? La reacción inmediata al resultado del referéndum británico fue un shock depresivo a corto plazo, menos agresivo en las bolsas americanas que en las europeas, especialmente en el ámbito bancario y con más intensidad en los países periféricos. El Ibex 35 registró un fuerte impacto negativo, con una pérdida máxima histórica intradía del 12% y los bancos tuvieron una jornada difícil con pérdidas, en algunos casos, superiores al 20%. A pesar de que los mercados financieros han reaccionado en las últimas jornadas, la volatilidad ha aumentado y los bancos son los valores más castigados.

La incertidumbre post-Brexit ha provocado una reacción típica del mercado, la huida a la calidad, con salida de los activos con más riesgo: Bolsa y mercados de deuda de países periféricos y subida de los activos refugio: oro, bonos del tesoro americano y alemán y divisas como el dólar, el yen o el franco suizo y caída de la libra. Este aumento de la incertidumbre ha provocado que las compañías cíclicas, entre ellas los bancos, soporten las caídas más importantes (18-20%), con el agravante de la salida inmediata de riesgo provocada por el gran número de inversores enfocados en decisiones a corto plazo.

La expectativa general es que la política monetaria de los principales países, tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos y Japón, supondrá un escenario de tipos de interés bajos durante un periodo más prolongado y el mantenimiento de las políticas de liquidez extrema por parte de los bancos centrales y esto es una red de seguridad más que una solución. La combinación de bajos tipos de interés, la presión regulatoria, el incremento de competitividad y una opinión pública negativa, están perjudicando al sector bancario europeo, agravado por la incidencia que tiene en el mercado el análisis del sector. La inmediatez del análisis lleva a simplificar los modelos de valoración, elevando la prima de riesgo, en lugar de introducir el impacto financiero real vía proyección de resultados en los modelos, elevando el coste de capital para el sector bancario lo que, sin duda, perjudica el resultado de las valoraciones.

En el marco financiero actual a los bancos les cuesta cada vez más llegar a los niveles de capital exigidos

Los bancos de la eurozona son muy diversos en términos de modelo de negocio y los supervisores necesitan entender esta diversidad y sus implicaciones para la supervisión bancaria y la estabilidad financiera. Aunque los bancos españoles tienen un ROE superior a la media de la eurozona, debido a la importante diversificación internacional de los grandes bancos, a que el coste de su financiación ha mejorado significativamente y a que son más eficientes, su modelo de negocio es muy dependiente de los ingresos por intereses y se ve afectado por el escenario de bajos tipos de interés y, además, hay que tener en cuenta la caída previsible de los resultados de operaciones financieras.

En el entorno financiero actual, cuesta cada vez más llegar a los niveles de capital requeridos por la exigencia regulatoria, por lo que las instituciones financieras se verán obligadas a adaptar su modelo de negocio, buscando una mayor eficiencia y optimizando el uso del capital. La digitalización del sector financiero es unos de los factores que pueden mejorar la eficiencia y, por tanto, hacer sostenible el modelo de negocio. Este proceso puede verse ralentizado por las dudas sobre la velocidad de implementación que se puede imprimir al cambio de modelo, dado que el cliente maduro más rentable está menos preparado para la digitalización a gran velocidad y los jóvenes, preparados para un cambio más radical, aportan menos rentabilidad para el negocio.

Petra Mateos es catedrática de Economía Financiera.