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Bruselas elogia al Gobierno portugués, pero pide mantener las reformas

Pronostica que acabará el año con el 3% de déficit y el paro en torno al 12%

El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho
El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho. AFP

La Comisión Europea considera que Portugal cerrará el año con un déficit del 3%, el límite para salir de los Procedimientos de Déficits Excesivos. Los elogios de su portavoz económico, por la mejora de la situación económica del país se condicionan a que el Gobierno continúe con las reformas y a que no haya inestabilidad política.

“Felicito a las autoridades portuguesas por los progresos significativos alcanzados en el relanzamiento de la economía, que pasó de una tasa del crecimiento del 0,9% en el año pasado al 1,7% en este", declaró el vicepresidente económico, Valdis Dombrovskis. “Para consolidar tales beneficios y aumentar el crecimiento tienen que continuar las reformas estructurales".

Las previsiones de Bruselas para este otoño fueron calculadas sin que tuviera el presupuesto de Portugal para 2016, un hecho inédito en la UE desde que se instauró esta obligatoriedad en 2013. Todos los países deben entregar su presupuesto, aunque sea provisional, antes del 15 de octubre, pero el primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, se ha negado a hacerlo hasta que el Gobierno salido de las elecciones se haya refrendado en el parlamento, lo que ocurrirá -o no- la semana próxima.

Bruselas sube el crecimiento del país al 1,7%, una décima por encima de las previsiones, igual que en 2016, lo que conllevará un aumento de la recaudación fiscal, que a su vez permitirá compensar el aumento del gasto, como puede ser la reposición des salarios y pensiones.

A falta de presupuesto, Bruselas presupone que no van a cambar las actuales políticas presupuestarias, algo que va a ocurrir si la semana próxima cae el actual gobierno de centro derecha y le sustituye uno socialista, apoyado por comunistas y el Bloco de Esquerda. En este caso, se anularán o aliviarán recortes, aumentará el salario mínimo y bajará el IVA de la restauración.

En el caso de la deuda, Bruselas considera que se va a reducir de forma más lenta que las previsiones del Gobierno, solo hasta el 128,2% cuando ahora ronda el 130%, por culpa del retraso en la venta de Novo Banco, donde se inyectó dinero público por valor de 4.900 millones de euros. También alaba la caída del paro, que en el último mes fue del 11,9%.

La Comisión, sin embargo, ve en el horizonte portugués el riesgo de que una falta de acuerdo político impida continuar con las medidas de consolidación presupuestaria. Este mes, la troika regresará a Portugal para comprobar las cuentas públicas del país.

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