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El Santander confirma que cobrará a los no clientes por utilizar sus cajeros

El banco no detalla la tasa, pero dice que la renovación de las máquinas tiene un alto coste

Una mujer utiliza un cajero del Banco Santander en Madrid.
Una mujer utiliza un cajero del Banco Santander en Madrid.

La guerra de los cajeros automáticos no ha terminado. Solo está dormida, a la espera de que se cierren las estrategias de todos los jugadores. El consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, ha adelantado su posición, al reafirmar lo que anunció en julio pasado, pero no fijó la tasa precisa. Fuentes oficiales del banco dijeron que no está fijada el importe de la comisión.

Con la nueva normativa fijada por el Ministerio de Economía, el dueño del cajero es el que aplica la tarifa al banco emisor de la tarjeta, pero no directamente al no cliente. El banco del cliente podrá cobrar, como máximo, esos dos euros, sin añadir ningún recargo adicional.  CaixaBank cambió las reglas del juego en marzo, cuando aplicó unilateralmente los dos euros a los no clientes que usaban sus cajeros. Los bancos emisores de la tarjeta siguieron aplicando sus tarifas, que se duplicaron para algunos clientes, pese a que CaixaBank no les repercutía ninguna tasa adicional.  

"No hay cambios sobre lo que habíamos anunciado", ha afirmado Álvarez en rueda de prensa para presentar los resultados del tercer trimestre del año. Según las respuestas de Álvarez a los periodistas, pareció que el Santander cobraría dos euros en los cajeros. Sin embargo, la entidad aclaró posteriormente que el Santander no tiene decidido todavía la tarifa que cobrará.

Miguel Temboury, subsecretario de Economía, declaró tras la publicación de la norma, que las comisiones de los cajeros bajarían con fuerza y rapidez, (lo mismo que aseguró el ministro, Luis de Guindos), y que "cobrar dos euros por usar un cajero es desorbitado". Preguntado por si mantendrían esta tarifa pese a la posición del Ministerio de Economía, Álvarez aludió al alto coste de renovación de parte de los 5.000 cajeros que tiene en España, pertenecientes a la red 4B. "Estamos cambiando las funciones de los cajeros y eso es algo muy costoso". Es un argumento similar al que ha utilizado alguna vez CaixaBank.

Respecto a si la nueva norma favorecía a los grandes bancos, el segundo ejecutivo del Santander respondió que sí. "Lógicamente favorece a los que tienen grandes redes de cajeros, que son los que proporcionan el servicio y, por lo tanto, los que ponen el precio. Cuando uno va a un supermercado, no paga en el supermercado de al lado. La lógica es aplastante. La instalación de cajeros es libre, pueden hacerlo otros si lo consideran adecuado".

También comentó que el uso del efectivo está cayendo "porque los medios de pagos están mejorando mucho. Ahora es más cómodo pagar con tarjeta o con el móvil, que lleva la tarjeta incorporada". Sin embargo, no quiso adelantar si llegará el fin del efectivo. Además, aprovechó para señalar que el tema de los cajeros "se ha magnificado" porque existe una amplía red de cajeros en España.

Por otro lado, el consejero delegado del Santander ha confiado en lograr que el beneficio por acción (BPA) de la entidad crezca a doble dígito en 2018, si bien ha admitido que se trata de un objetivo "difícil" y vinculado a las metas a conseguir: crecimiento de rentabilidad, de balance, dividendo y BPA. Precisamente, el BPA ordinario del grupo Santander cayó un 5% hasta septiembre respecto al mismo periodo de 2014.

El número dos del Santander ha explicado que en España existe un contexto de caída de ingresos sobre todo por la fuerte competencia en crédito, que coincide con una demanda poco intensa. Álvarez ha garantizado que la entidad se marca como "prioridad" el crecimiento orgánico, como muestra el lanzamiento de la 'Cuenta 1, 2, 3' para vincular a más clientes.

Eso sí, ha matizado que si alguna entidad española se pone a la venta, como ya ocurrió con la crisis de las cajas de ahorros, la política del Santander se mantiene en "mirar" y hacer una oferta según los criterios financieros que maneja el banco. "Si eso es así, compraremos", ha indicado, para después mostrarse abierto a la posibilidad de concurrir a otra eventual subasta del portugués Novo Banco.

Preguntado sobre si el Santander tiene interés en Bankia, el 'número dos' de la entidad se ha limitado a valorar la gestión del banco nacionalizado y su mejoría, para zanjar la cuestión diciendo que se trata de algo "puramente especulativo". "Ni está en la mesa ni sé si va a estar", ha asegurado. 

Por último, Álvarez ha confiado en que la unidad inmobiliaria en España reduzca sus pérdidas a final de este año, si bien ha reconocido que este negocio aún se anotará 'números rojos'.

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