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El BCE baja el ratio de capital a petición de la banca francesa

Según fuentes financieras, el supervisor de Fráncfort reducirá 0,25 puntos la exigencia inicial de capital, que aún no ha comunicado a los bancos

El Banco Central Europeo (BCE) planea presentar los ratios de capital de las principales entidades con un ligero descuento. Según fuentes financieras, el BCE reducirá 0,25 puntos la exigencia inicial de capital, que aún no ha comunicado a los bancos. Entidades consultadas señalan que la banca francesa ha pedido que se haga esta rebaja, aunque el BCE “recomendará” que se supere el ratio oficial, que se conocerá a partir de este miércoles.

Durante los últimos días, los 123 mayores bancos de Europa han mantenido conversaciones con los supervisores para conocer el dato clave de 2016: la exigencia de capital que tendrá que cumplir cada uno de ellos.

Algunos banqueros esperaban la carta con el compromiso exacto para el lunes, pero se ha retrasado. Según fuentes consultadas, esta demora se debe a una petición de la banca francesa para que el BCE rebajara en 0,25 puntos la exigencia de capital. El supervisor ha aceptado, pero, al mismo, tiempo, “recomendará” a los bancos que superen el capital por encima de ese 0,25.

Es decir, que antes una entidad tendría que llegar hasta un ratio de 10% en el capital de máxima calidad, ahora podría necesitar el 9,75%, aunque con la petición de que llegue al 10%.

La diferencia puede ser importante si alguien está en la línea roja de exigencia de capital y, si no cumple con el listón marcado, no podría repartir dividendos u realizar otra actividad.

Hasta ahora, las entidades conocen, si su situación general es adecuada o no. Entre la banca española no se esperan problemas para alcanzar los ratios exigidos por el refuerzo que han tenido (público o privado) en los últimos años.

Los DTAs, sin problemas

Entre la banca española existe el convencimiento de que el BCE ha hablado con la Dirección General de Competencia de la Bruselas y no seguirá adelante con el cuestionamiento de los créditos fiscales para que computen como capital.

Los activos fiscales diferidos de la banca (por sus siglas en inglés DTA, Deferred Tax Assets), permiten a las entidades españolas mantener como capital 30.000 de los 50.000 millones que tienen en estos activos. Por eso son claves para superar las nuevas exigencias de capital del BCE.

Hasta ahora, la nota que reclame el BCE será secreta ya que no la conocerán los mercados ni los inversores. Sin embargo, el asunto es polémico porque algunos productos financieros, como los bonos convertibles en acciones (y otros productos como el AT1), pasan a ser capital si el banco incumple el ratio del BCE.

Fuentes del mercado creen que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) podría pedir que se conocieran los ratios de capital para que los inversores supieran los riesgos del producto contratado. La Comisión de Valores de Italia exigió que se hiciera público este dato y las entidades lo dieron a conocer. Habrá que ver la fuerza, y la posición, de los supervisores, que apuestan por el sigilo.