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China devalúa de nuevo el yuan

El Banco Popular de China (BPC) ha rebajado en un 1,62% el tipo de cambio de referencia pero advierte que no hay razones para una depreciación permanente de la moneda

Un billete de 100 yuanes.
Un billete de 100 yuanes.JASON LEE (REUTERS)

La moneda china, el yuan, volvió este miércoles a perder terreno frente al dólar estadounidense después de que el gigante asiático sorprendiera ayer con un nuevo sistema para determinar el tipo de cambio y llevara a cabo la mayor devaluación de su divisa en dos décadas. El Banco Popular de China volvió a devaluar este miércoles la moneda por segundo día consecutivo y fijó la tasa de referencia de su divisa en 6,3306 yuanes por dólar, una depreciación del 1,6% con respecto a la establecida el martes. Desde que Pekín movió ficha, el yuan se ha dejado aproximadamente un 3,8% de su valor frente al dólar.

A pesar de que el organismo regulador chino justificó la devaluación para facilitar que el valor del yuan lo decida el mercado, los inversores asiáticos han respondido con dudas ante el temor de que la medida esconda la preocupación de las autoridades por el cada vez menor ritmo de crecimiento de la segunda economía mundial.

Los parqués de la región cerraron mayoritariamente con pérdidas: Tokio cedió un 1,58%, Sídney un 1,66% y Seúl un 0,56%. La Bolsa de Shanghái, a pesar de seguir intervenida por el Gobierno, también registró una caída del 1,06%. A los inversores les inquieta, además, que la depreciación del yuan se eternice y desate una temida guerra de divisas en la región.

El banco central chino aseguró este miércoles en un comunicado que ve "muy improbable" esta posibilidad. "[El nuevo sistema que determina el tipo de cambio] puede dar lugar a fluctuaciones significativas a corto plazo, pero después de un periodo de adaptación la tasa de referencia y la del mercado interbancario de divisas convergerán en una zona relativamente estable", dijo el organismo.

China decidió reformar su sistema de cálculo del tipo de cambio frente al dólar al observar que el valor del yuan "no es totalmente coherente con las expectativas del mercado". En otras palabras, China cree que su moneda es relativamente fuerte respecto a otras divisas mundiales, entre ellas las de sus principales competidores (el yen japonés o el won surcoreano) o la de su principal socio comercial, el euro. Esta fortaleza ha lastrado enormemente sus ventas al exterior, que han caído un 8,3% hasta julio en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Antes del martes, la tasa de referencia diaria del yuan -desde la cual su cotización solamente puede subir o bajar un máximo del 2% por sesión- se establecía sin un patrón específico y el Banco Central se limitaba a decir que se decidía teniendo en cuenta las características del mercado. La reforma emprendida el martes pretende arrojar algo de base en su cálculo y la cifra se obtiene teniendo en cuenta el valor de cierre de la jornada anterior, la oferta y la demanda del mercado (el estudio de los movimientos de 35 entidades financieras en el mercado interbancario de divisas local) y la variación de precios de otras divisas internacionales. Así, mientras el valor del yuan continúe cayendo, el Banco Central seguirá rebajando la tasa de referencia hasta que llegue a un punto de equilibrio.

Según los expertos, el organismo regulador monetario no estaría dispuesto a dejar que la moneda china pierda valor de forma continuada para evitar una fuga de capitales que podría acrecentarse cuando la Reserva Federal estadounidense decida subir los tipos de interés.

"El dinero irá de China a Estados Unidos debido a esta devaluación y la ralentización de la economía china", sostiene Kenix Lai, analista del Bank of East Asia, a Bloomberg. Sin embargo, Pekín sigue ejerciendo un control férreo de los movimientos de capitales y en caso de bache podría compensar estas salidas con recortes adicionales del coeficiente de caja de los bancos del país.

Posición del FMI 

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha valorado positivamente la decisión del Banco Popular de China de reformar el sistema de cálculo del tipo de cambio, que ha calificado como un "paso bienvenido".

"El nuevo mecanismo para determinar el cambio del yuan anunciado por el BPC parece un paso bienvenido y debería permitir que las fuerzas del mercado desempeñen un mayor papel en la determinación del tipo de cambio", indicó un portavoz del FMI. "El impacto exacto dependerá de cómo se implemente este sistema en la práctica", añadió el representante de la institución internacional, destacando que la mayor flexibilidad cambiaria es importante para China en su esfuerzo de dar al mercado un papel decisivo en la economía.

El banco central intervino para frenar la excesiva depreciación

El Banco Popular de China (BPC) intervino en los mercados durante
los últimos minutos de la sesión de este miércoles para prevenir una
depreciación excesiva de la moneda china frente al dólar, según indicaron
a 'The Wall Street Journal' fuentes conocedoras.

La cotización del yuan frente al dólar se había depreciado prácticamente
un 2%, el límite permitido por el sistema cambiario chino, hasta cotizar
en 6,45 yuanes por dólar, su nivel más bajo de los últimos cuatro años.

El banco central chino, que busca un mayor papel de los mercados en
el mecanismo de fijación del tipo de cambio del yuan, ha reformado el
sistema cambiario para tener en cuenta el cierre de la cotización de
la moneda china, provocando una fuerte devaluación en las dos últimas
sesiones. El movimiento del banco emisor al término de la jornada podría deberse a su voluntad de favorecer que la caída del valor de la moneda china suceda de forma progresiva y evitar así mayores turbulencias en los mercados internacionales.

Según Reuters, varios círculos del Gobierno chino estarían presionando al Banco Central para que la devaluación del yuan alcance el 10%, una cifra que verían suficiente para impulsar las ventas de productos chinos en el exterior.

De este modo, el FMI ha expresado su confianza en que China podría y debería lograr un tipo de cambio variable efectivo "en dos o tres años".

En cuanto a la inclusión del yuan en la cesta de monedas empleada por el FMI para calcular el valor de los derechos especiales de giro (SDR), el portavoz del FMI subrayó que la reforma del sistema cambiario "no tiene implicaciones directas" en los criterios utilizados a la hora de determinar la composición de esta cesta de monedas.

"No obstante, un cambio determinado en mayor medida por el mercado facilitaría las operaciones en SDR en caso de que el yuan fuera incluido en el futuro", concluyó.

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