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Guindos pierde la pugna para ser presidente del Eurogrupo

La reunión de ministros de Economía de la eurozona reelige a Dijsselbloem en el cargo

Nuevo fracaso sin paliativos de la diplomacia económica española. El socialdemócrata holandés  Jeroen Dijsselbloem se impuso ayer al español Luis de Guindos en la carrera por la jefatura del Eurogrupo, la reunión de ministros de Economía de la eurozona. España forzó la votación pese a que Dijsselbloem partía como claro favorito después del acuerdo sobre el rescate griego. Se trata del segundo gran revés del Gobierno de Rajoy en Europa, tras perder el sillón más importante en 2012: el del consejo de gobierno del  Banco Central Europeo (BCE).

España es la cuarta economía del euro. Es el quinto país más poblado de la Unión. Tiene dos de los bancos más grandes del mundo, ejecutivos de primera fila y multinacionales como portaviones en los sectores más diversos, de las telecomunicaciones a la energía y las infraestructuras. Y un pasado lustroso por su peso en las instituciones internacionales. Pero actualmente boxea muy por debajo de ese peso: la representación española en los cargos de relumbrón empezó a caer en la última etapa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y ha profundizado ese declive con el Ejecutivo de Rajoy, que se involucró personalmente en el nombramiento de Guindos sin resultado.

Tras lograr una silla temporal en el consejo de seguridad de la ONU, Rajoy llevaba meses haciendo campaña a favor del ministro español con la complicidad de Alemania. España forzó ayer la votación a pesar de que el candidato socialdemócrata holandés era claro favorito desde hace semanas, más aún después del acuerdo recien salido del horno con Grecia. Según dos fuentes consultadas, Guindos perdió por 12 votos a siete, mientras una fuente de Moncloa asegura que la votación fue más reñida. Pero el resultado es que Dijsselbloem seguirá de presidente.

Llueve sobre mojado, en especial desde la irrupción de la crisis, la explosión de la burbuja inmobiliaria y sus drásticos efectos sobre la banca. El Gobierno de Rajoy ya fracasó estrepitosamente al comienzo de la legislatura con la pérdida de un puesto en el consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), probablemente uno de los cargos con mayor influencia por el papel crucial del Eurobanco en la gestión de la crisis. Pese a que Rajoy aseguró ayer que la pérdida de ese sillón ya estaba decidida antes de que él llegara al Gobierno, lo cierto es que el Ejecutivo se empeñó en nombrar como candidato a Antonio Sainz de Vicuña, aunque Berlín, París y Roma daban por hecho que el puesto sería para España si el candidato era José Manuel Campa, hoy en el Santander. Los errores de estrategia se han repetido: Guindos anunció hace unas semanas que no repetirá como ministro, y eso enfrió el apoyo de parte de los socios ante la cercanía de elecciones generales en España.

La crisis de Grecia

Las fuentes consultadas aseguran que España fio demasiado la candidatura de Guindos al apoyo de Berlín, condición necesaria pero no suficiente para obtener el cargo. Y explican que Guindos cuenta con el respeto del Eurogrupo por su gestión del rescate español y la salida de la crisis, pero a la vez resultaba complicado sustituir a Dijsselbloem en medio de la crisis griega. Guindos no ha usado esa crisis para dejar patente el rol de España en su doble condición de alumno aventajado en los rescates, pero también de país solidario del Sur. Pero tampoco Dijsselbloem era un candidato incontestable: a sus errores de trazo grueso en la gestión del rescate chipriota se han unido declaraciones extemporáneas en la gestión del problema griego, azuzando los problemas de credibilidad de los bancos helenos.

Guindos felicitó deportivamente a Dijsselbloem, que estará al frente del Eurogrupo dos años y medio adicionales. Y recordó que España “merece más representación”. La economía española debería lograr “un reconocimiento mayor” por la aplicación de las reformas y el rápido crecimiento alcanzado apenas tres años después de solicitar el rescate bancario, dijo. Paradójicamente, ese rescate puede haber pesado en la decisión: Madrid debe aún casi 40.000 millones a los socios. “España es un gran país y tendrá otras oportunidades”, aseguró Dijsselbloem. La más importante llegará en 2018, con una nueva silla en el BCE: nada menos que la vicepresidencia.

Rajoy: "El enfermo crece ahora al 3%"

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recordó ayer, antes de que Guindos perdiera la carrera con Dijsselbloem por el Eurogrupo, que España era en 2012 era "el enfermo de Europa" y hoy es un país "que puede crecer por encima 3% y que ha salido de una grave crisis". En una conferencia de prensa conjunta en el Palacio de la Moncloa con el presidente rumano, Klaus Iohannis, Rajoy ha reconocido que España ya no tiene una vicepresidencia de la Comisión -como tampoco la tienen Francia, Alemania o Reino Unido-, pero defendió que tiene "una cartera muy importante como la de Energía, que antes tenía Alemania, a la que le han sumado Cambio Climático".

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