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Abril-Martorell, elegido nuevo presidente de Indra

La SEPI fuerza el relevo de Javier Monzón para dinamizar la empresa tecnológica

Fernando Abril-Martorell.
Fernando Abril-Martorell.

El consejo de administración de Indra, a iniciativa de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), ha designado este jueves a Fernando Abril-Martorell, con probada experiencia en la gestión de empresas de tecnologías de la información como Telefónica o PRISA (grupo editor de EL PAÍS), como nuevo presidente de la compañía, en sustitución de Javier Monzón.

Tras 22 años en el cargo, Monzón sale debido a los malos resultados financieros obtenidos en los últimos años y la caída de la cotización, que ha causado fuertes pérdidas al Estado, principal accionista de la tecnológica con el 20,1% del capital, a través de la sociedad pública dependiente del Ministerio de Hacienda, aunque tutelada por el de Defensa.

La decisión ha contado con el consenso de los otros dos accionistas estables de la compañía: Corporación Financiera Alba (familia March), que posee el 10%, y Telefónica, que se acaba de incorporar al accionariado con el 3% y que ampliará hasta el 6%.

Las disensiones entre Monzón y la SEPI se habían acentuado en los últimos meses debido a la estrategia de internacionalización emprendida por el equipo gestor, que no ha dado los resultados prometidos. Además, Indra, aunque orgánicamente funciona con independencia del Gobierno, tiene entre sus principales clientes a la Administración y, en particular, al ministerio que dirige Pedro Morenés, en sectores estratégicos como seguridad y defensa.

La entrada de Telefónica dispara la cotización casi un 20% 

Desde que el Estado adquirió a la rescatada Bankia en agosto de 2013 el 20,1% del capital por 337 millones, la acción se había depreciado más de un 20%. La Corporación Alba también acumula fuertes minusvalías desde que adquirió el 10% en 2009, a un precio de 15 euros por acción, casi el doble de su valor actual. En 2014, la cotización de la tecnológica cayó un 33,6% frente a una subida del 3,66% del Ibex 35.

Los planes de la SEPI pasan por mantener a Indra blindada frente a posibles ofertas de compra hostiles de fondos de inversión, por lo que mantendrá su presencia en el capital para “seguir sosteniendo la identidad española de la compañía, referente de la industria tecnológica del país y de la marca España”, según fuentes de la sociedad.

Para ello, quiere contar con un núcleo estable de accionistas nacionales. En esa estrategia se incardina la entrada en el capital de Telefónica, que pretende ser el principal aliado industrial de la compañía, y ha declarado su compromiso de “estabilidad” en el capital, del que contará con un 6%. La entrada del grupo que preside César Alierta y el relevo en la dirección han tenido un efecto inmediato sobre la cotización, que ayer se disparó un 19,15%.

Javier Monzón, que ha sido nombrado presidente de honor, recibirá un finiquito de 16 millones de euros. El directivo cuenta con un sistema de ahorro a largo plazo de 12,1 millones de euros, al que tendrá acceso a su salida de la empresa. A esta cantidad, se suma una compensación de unos cuatro millones de euros, firmada como cláusula para impedir que trabaje en otras empresas de la competencia.

Un ejecutivo con amplia experiencia

Fernando Abril-Martorell cuenta con una dilatada carrera profesional. Licenciado en Derecho y Administración de Empresas por ICADE, fue consejero delegado de Credit Suisse para España y Portugal y cosechó una exitosa carrera en Telefónica, compañía a la que se incorporó como director financiero en 1997, y de la que fue consejero delegado entre 2000 y 2003.

Durante su gestión en la operadora, Abril-Martorell lideró la privatización de la compañía y su evolución hacia una empresa global. Previo a su paso por Telefónica, ejerció como managing director y tesorero de JP Morgan en España, donde estuvo durante 10 años.

En su última etapa, estuvo vinculado al grupo PRISA, al que se incorporó en abril de 2011, primero en calidad de adjunto al consejero delegado y director general financiero, hasta que en julio de 2012 fue nombrado como consejero delegado, desde el que pilotó el proceso de refinanciación. Aunque abandonó sus funciones ejecutivas el pasado 1 de octubre, permanece tanto en el Consejo de Administración del grupo como en el Comité Editorial del diario EL PAÍS. También es consejero de Ence y de AENA (en proceso de salida a Bolsa).

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