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Rosell, reelegido presidente de la CEOE

El actual líder de la patronal se mantendrá en su cargo hasta 2018

Ha logrado 345 votos frente a los 312 de su único rival, Antonio Garamendi

Antonio Garamendi y Juan Rosell, presidente de la CEOE.
Antonio Garamendi y Juan Rosell, presidente de la CEOE.

Juan Rosell ha sido reelegido presidente de la gran patronal por un margen muy estrecho. De los 660 votos emitidos, el vencedor logró 345 y el aspirante, Antonio Garamendi, 312. Los tres restantes fueron votos en blanco. El resultado permite a Rosell continuar al frente de la CEOE otros cuatro años, en principio, en el que será su segundo y último mandato.

La foto final de las elecciones en la CEOE deja una patronal dividida casi a partes iguales (52,27% frente al 47,27%) y con heridas abiertas. “Estoy decepcionado con algunos; muy decepcionado con muy pocos y muy agradecido con la mayoría”, declaró el reelegido presidente en los primeros compases de un duro discurso de toma de posesión, en el que declaraba no sentirse más ilusionado ahora que en 2010, cuando fue elegido por primera vez, pero sí “con más responsabilidad”.

“Hay muy pocos, pero hacen mucho ruido los que entienden las organizaciones como propiedad privada y particular y están a favor de los intereses particulares y en contra de los generales”, continuó Rosell. La frase tenía dos destinatarios claros, aunque no explícitos: los presidentes de la patronal CNC, Juan Lazcano, y de Confemetal, Javier Ferrer. Ambos, dirigentes históricos en la patronal, han sido personas clave en la formación de la candidatura alternativa de Antonio Garamendi, el ahora presidente de Cepyme.

“No es ético difundir mentiras y calumnias en informes que se acogen al anonimato cobarde”, prosiguió Rosell, en referencia a un supuesto informe muy crítico con su gestión no firmado de nadie y que ha circulado por la CEOE en las últimas semanas.

La dureza del discurso sorprendió a los partidarios de un bando y de otro. Los unos, los perdedores, lo veían como un mal inicio del mandato. Los otros, los vencedores, estaban confundidos. “Está muy harto y muy quemado”, justificaba uno de los más cercanos a Rosell, a quien sorprendió lo ajustado del resultado.

Los candidatos a la presidencia de la CEOE, Juan Rosell (a la izquierda) y el presidente de Cepyme, Antonio Garamendi ampliar foto
Los candidatos a la presidencia de la CEOE, Juan Rosell (a la izquierda) y el presidente de Cepyme, Antonio Garamendi EFE

La ética, más allá del citado informe, también estuvo presente en el discurso de Rosell. “Es imposible una estética que no se corresponda con un principio ético. [...] Desde el mundo de la empresa [...] hemos de recuperar y exigir las buenas formas”, afirmó

Aquí precisamente ha estado uno de los talones de Aquiles de la candidatura de Rosell. Pese a haber aprobado el código ético en su primer mandato, el apoyo de Jesús Terciado (el dimitido presidente de Cepyme) y Arturo Fernández, ambos implicados en escándalos, ha sido un reproche de Garamendi en la campaña.

Precisamente el papel de uno de los implicados en esos escándalos, Arturo Fernández, se ha antojado definitivo para el resultado. Fernández, que tiene pensado dejar hoy la presidencia de la patronal madrileña (CEIM), ha apoyado explícita y activamente a Rosell. CEIM, junto a la organización catalana (Fomento del Trabajo), es la patronal regional con más votos, 45.

La tarea de Rosell ahora es gobernar y sosegar una organización que sale muy dividida de estas elecciones, más que en 2010, cuando el empresario catalán logró el 62,5% de los apoyos. Ahora deberá convivir con su rival, Garamendi, quien será vicepresidente de la CEOE, puesto que los estatutos de la gran patronal contemplan que el máximo dirigente de Cepyme sea uno de sus vicepresidentes.

Durante la campaña, Rosell llegó a pedir elecciones en Cepyme si él resultaba vencedor. Pero Garamendi lo descarta. Se siente fuerte con el respaldo que le dio la asamblea de la organización de las pymes hace una semana (el 93% de los votos) y el apoyo conseguido en las elecciones de la gran patronal.

La primera cita para saber si las espadas siguen en alto llegará el 14 de enero, fecha en que la junta directiva debe elegir al comité ejecutivo y los cuatro vicepresidentes de la organización.

Fuera de la CEOE, la primera tarea de Rosell es el pacto salarial para los próximos años. Y en este punto suavizó sus palabras de las últimas fechas. Afirmó que “ahora hay más empresas con beneficios que en 2010”, puede deducirse así que el pacto a firmar no contemple un escenario de congelación real como en 2012. Aunque en los datos, no se movió: entre un 0,5% y un 0,6%, porcentajes similares a la subida de sueldos pactada en convenios en noviembre.

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