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BBVA Ventures lidera una ronda de inversión de 92 millones en DocuSign

La empresa pionera en firma digital prepara su salida a bolsa

Cerrar acuerdos de alquiler, contrataciones o transacciones desde el móvil o la tableta, esa es la gran fortaleza de DocuSign, una empresa radicada en San Francisco que acaba de recibir una ronda de inversión de 115 millones de dólares por parte de BBVA Ventures, el fondo del banco español en Silicon Valley, en la que también han participado Samsung Ventures y Singapore Economic Development Board (EDBI).

DocuSign cuenta con 700 empleados y ha levantado más 230 millones hasta la fecha. Esta es la mayor inversión que reciben desde su creación y también la de mayor entidad de este fondo. DocuSign, cuya inminente salida a bolsa es un rumor recurrente, nunca ha declarado sus ingresos, aunque los analistas estiman un crecimiento anual del 70% y un 40 millones de ingresos a mediados de 2012.

Jay Reinemann, director ejecutivo de BBVA Ventures, ha destacado el valor de la startup: “Los servicios que ofrece a la industria financiera son clave para su transformación”. Keith Krach, consejero delegado de DocuSign cree que esta inyección les ayudará en su expansión en América Latina y España. “Esperamos que el empuje de BBVA nos ayude en la transformación digital de empresas tanto grandes como pequeñas”, subrayó. En España el mercado de la firma digital se reparte entre dos competidores locales Signedoc y Signaturit.

En una entrevista reciente con EL PAíS, Krach celebra traspasar la frontera de los 40 millones de usuarios y las 100.000 empresas usando su servicio. Los acuerdos de uso más relevantes que han cerrado se encuentran Xerox, Visa y Fedex. En San Francisco se han convertido en el estándar a la hora de firmar un contrato de alquiler o una oferta de empleo.

Su máxima prioridad es reforzar la seguridad: "A diferencia de cuando se entrega un papel sin haberlo firmado delante, cuya grafía podría pertenecer a cualquiera, con la tecnología podemos saber si firma la misma persona que lo hizo la vez anterior en ese aparato o si una firma está usando un aparato que no es el habitual", explica. Su tecnología tiene ocho niveles de seguridad que incluyen el uso de datos biométricos, como toma de huellas y fotos del firmante, comprobación por voz, o una segunda verificación a través de SMS. Los servidores de DocuSign guardan las firmas según se estima en el contrato, desde dos semanas, a tres años o de manera perpetua. Todas las inversiones hasta el momento del fondo del banco español, creado en 2013 con el objetivo de inyectar hasta 100 millones de dólares, se centraban en el sector fintech, como se denomina aquí a la intersección entre las finanzas y la tecnología. Por ahora no ha invertido en ninguna startup española, pero sí en SumUp, en dos ocasiones, Kasisto, Taulia y Personal Capital. La primera cuenta con un sistema de pagos para móviles conectado a tarjetas de crédito. Kasisto ofrece asistentes virtuales para comercios. Taulia, facturas, pagos y descuentos para grandes empresas. Personal Capital es una sistema de gestión de cartera de inversión.

DocuSign nació en 2003, es uno de los pocos casos en los que una empresa se adelanta a su tiempo y es capaz de resistir hasta dar con un mercado maduro. En un principio permitían firmar desde el ordenador. Desde 2011, con la llegada del nuevo consejero delegado, se apostó por móviles y tabletas como soporte principal. Hoy representan el 90% de su negocio.

Contar con Samsung dentro de sus inversores les dota de conocimiento tecnológico y capacidad para explorar verificación de trazos en firma, grafología o cuestiones más concretas como el tiempo en que se emplea en la firma, un método más para contrastar en caso de fraude.

Desde sus inicios, Google ha sido otro de los grandes impulsores de la adopción de los servicios de DocuSign con capital semilla.

El registro es gratis, aunque se cobran 33 dólares por documento solo para el que lo expide, no para el que lo firma si es un particular. La intención es que no se penalice al consumidor final para que lo use con frecuencia. Siguen lo que se denomina freemium, un modelo en principio gratis pero que cobra por opciones avanzadas. A las empresas les ofrecen suscripciones anuales, mensuales o un porcentaje de los ingresos. Funcionan en 43 países, entre ellos México y Brasil, aunque tienen oficinas en Reino Unido y Francia.

Aunque ya funciona en 43 países, México, Brasil, su máxima prioridad en 2015 es América Latina. En Europa cuenta con oficinas en Reino Unido y Francia.