China permite el cambio directo entre el euro y el yuan para impulsar el comercio

El Gobierno busca abaratar el cambio de divisas y este ya no se hará a través del dólar

Billetes de 100 yuanes.
Billetes de 100 yuanes.JASON LEE (REUTERS)

Las autoridades chinas han dado un paso más en el proceso de internacionalización de su moneda. A partir de este martes, la divisa china se negociará directamente con el euro en el mercado interbancario, según ha anunciado este lunes el Banco Popular de China (banco central) en un comunicado. En la práctica, esto significa que el cambio entre ambas divisas dejará de calcularse a través de los tipos que cada una de las monedas tiene con una tercera, generalmente el dólar estadounidense, y pasará a fijarse directamente. En un comunicado, el organismo asegura que la medida “ayudará a reducir los costes de conversión, facilitará el uso del yuan y del euro en el comercio y la inversión bilateral, promoverá la cooperación financiera y mejorará los lazos económicos entre ambas regiones”.

El gigante asiático y la Unión Europea son los dos principales bloques comerciales del mundo, con un volumen de intercambios bilaterales de 559.000 millones de euros en 2013. Durante su gira europea del pasado abril, el presidente chino Xi Jinping instó a ambas partes a “trabajar conjuntamente” para que esta cifra llegue hasta el billón de dólares en 2020. Además, las dos potencias han empezado a negociar este año un Tratado de Inversión Bilateral con el objetivo de eliminar las restricciones a los inversores en ambos territorios. En este contexto, el paso dado este lunes es uno más que puede favorecer el cumplimiento de estas metas, aunque no el primero. En octubre de 2013 el Banco Central Europeo (BCE) firmó con el máximo organismo de política monetaria chino una línea de intercambio bilateral de euros y yuanes durante tres años con el objetivo de satisfacer la creciente demanda de divisas ante el aumento de los intercambios.

El acuerdo permite desde entonces el acceso a un máximo de 350.000 millones de yuanes por parte del BCE y de 45.000 millones de euros para la contraparte china. Por otro lado, en marzo se estableció en Fráncfort el primer banco en la zona euro habilitado para llevar a cabo operaciones comerciales internacionales en yuanes, una ciudad que se postula junto a Londres y Luxemburgo a ser el puente financiero entre las compañías chinas y las europeas. “Es una medida importante para el fortalecimiento de los vínculos económicos y comerciales entre China y los Estados miembros de la zona euro”, añadía el comunicado del Banco central chino.

El euro se convertirá así en la sexta de las principales divisas que se podrá intercambiar directamente con el yuan, tras el dólar estadounidense, el yen japonés, el dólar australiano, el dólar neozelandés y la libra británica. Con estos dos últimos países los acuerdos se firmaron este año y se espera que pronto lleguen más, por ejemplo con el won surcoreano. Y es que el gigante asiático está pisando el acelerador para que su moneda gane cada vez más protagonismo en los mercados internacionales. Según datos del proveedor de servicios financieros SWIFT, un 1,64% del total de los intercambios en el mundo se realizaron con yuanes en agosto. Se trata de una participación mínima ante el claro dominio del dólar, pero el crecimiento del uso de la moneda china es evidente: mientras que a finales de 2011 era la vigesimoprimera en la clasificación, ahora es ya la séptima.

La plena fluctuación del yuan "llegará más pronto que tarde", dicen las autoridades

Pero los analistas coinciden en que el prestigio internacional y utilización del yuan dependen de su proceso de liberalización. A pesar de los avances recientes –en marzo se amplió la banda de fluctuación diaria frente al dólar estadounidense del 1% al 2%- las autoridades no parecen tener prisa y se limitan a asegurar que la plena convertibilidad del yuan “llegará más pronto que tarde”. Entretanto, los principales centros financieros del mundo se preparan para ello.

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