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Larry Ellison se despide de Oracle

El fundador de la empresa forma junto a Gates y Jobs el trío de genios de la informática

El fundador de Oracle, este fin de semana.
El fundador de Oracle, este fin de semana. Bloomberg

Tenía ante sí más de 60.000 asistentes, cuatro calles cortadas y dos centros de convenciones y un centro cultural a su disposición. Todo para la conferencia anual de la empresa que él mismo creó, Oracle. Larry Ellison (Nueva York, 1944) es el ejemplo del americano hecho a sí mismo, aprendió a programar por su cuenta y le criaron sus tíos en Chicago. En la zona de la Bahía de San Francisco se le reconoce como el último componente de un trío irrepetible junto a Steve Jobs y Bill Gates. Los tres genios llevaron la informática a empresas y hogares. Y también se convirtieron en tres millonarios sin acabar la universidad. En el evento de este sábado, Ellison, quinta fortuna mundial con 46.000 millones de dólares (36.250 millones de euros), se dirigía por última vez a sus trabajadores y empresas asociadas en calidad de consejero delegados. En lo sucesivo será responsable técnico y director ejecutivo.

Los retoques de bisturí son evidentes y no aparenta la edad que tiene. Irrumpió en el escenario con su habitual jersey de pico negro. Bigote y perilla. Ni una sola cana, ni un pelo fuera de su sitio y un armazón forjado a base de gimnasio. Ellison maneja el escenario y sabe en qué momento debe hacer el chiste ácido que conquiste a la audiencia. Vuelve al atril, toma un trago de su botella de cocacola de vidrio y retoma la exposición. Hubo tensión cada vez que arremetía contra la competencia, pero escasa emotividad en el adiós.

Su carrera comenzó en los 70 construyendo bases de datos para la CIA. Después, en el 77, fundó Oracle, compañía dedicada a la gestión y creación de software de gestión para empresas. Su valor actual en el mercado es de 182.000 millones de dólares (143.500 millones de euros). El grupo, cuya su sede central está a pocos kilómetros al sur de la ciudad, en Redwood City, cuenta con más de 120.000 trabajadores.

El último reto que ha asumido Oracle fue dejar de lado el acceso remoto a ordenadores para pasar todos sus productos a la nube. “2014 ha sido el año de conquistar la nube, ese es nuestro futuro, poder acceder a distancia a los servidores con potencia y capacidad. Cuando hablaba en los vídeos de hace 30 años no decía nada de este concepto. Los tiempos cambian”, dijo en la única concesión a la nostalgia, para retomar su habitual lengua afilada. “Seré agradable. No, no puedo", dijo entre risas. Sin rubor, dejó al descubierto las carencias de sus competidores. Solo se salvó de la quema Salesforce: “Su caso es distinto, tienen una plataforma, pero es propietaria, basada en su sistema. Nosotros usamos estándares universales y eso es importante a la hora de apostar por un servicio y hacerlo crecer”.

Ellison es consciente de una de las grandes limitaciones de su empresa: llegar a tomar el pulso al consumidor y hacerle llegar la información a las empresas. “Es muy importante el uso de las redes sociales para conocer mejor a nuestros clientes, pero también ellos a los suyos. Saber qué se dice en tuits, imágenes, conversaciones. El futuro está en ayudar a lanzar productos usando Twitter y Facebook, contar con un reconocimiento temprano de alertas, quejas y reacciones. El social listening es necesario”.

No tener reparos a la hora de decir lo que piensa y mostrarse proteccionista en exceso con muchas de las patentes de software que ostenta la ha granjeado más de una enemistad, como la de Larry Page, cofundador de Google. Le acompaña una fama de duro negociador.

Al presentar su nueva línea de servidores y el procesador hecho por Sun, empresa que compró cuando estaba cerca de alcanzar la quiebra, no dudó en recordar al fundador de Apple: “Mi amigo Steve (Jobs) y yo hablábamos de unir siempre software y hardware. Por eso los clientes están tan contentos con sus iPhones. Creemos en tener sistemas uniformes para que se gestionen mucho mejor”. Para los hijos del genio de la manzana, como se explica en la biografía que publicó Walter Isaacson, Ellison era “el amigo rico de papá”. Lógico si se tiene en cuenta el último capricho, una isla en Hawai. Su nombre está fuertemente asociado a la Copa del América, una competición que se vive intensamente en toda la ciudad, tanto que el año pasado mandó a un sustituto a este mismo evento para vivir de cerca la remontada de su catamarán.

Ellison también tiene dos hijos. Ambos inmersos en el mundo del cine. El mayor, David, nacido en 1983, fue productor ejecutivo de la última entrega de Misión Imposible y ya está detrás de la siguiente. Entre sus éxitos se encuentra World War Z y entre sus proyectos, un nuevo Terminator. La menor, Megan, de 1986, es algo más alternativa, pero en el mismo rol de la producción. Está detrás de Her y La noche más oscura.

En su adiós, Ellison se puso futurista: “Todo cambiará cuando el acceso a los ordenadores conectados a la nube sea un bien como la electricidad”. La red que gestiona su empresa está formada por más de 30.000 servidores que dan soporte a 62 millones de clientes cada día.