Una recuperación a cámara lenta

Los directivos son optimistas con el negocio de sus compañías, pero retrasan la salida de la crisis económica a 2015, según el Barómetro de Empresas

EVA VÁZQUEZ

Los empresarios son optimistas, pero con matices. El primer semestre de 2014 ha resultado ser mejor de lo que esperaban al inicio del año. Además, la previsión para la segunda mitad del ejercicio es que esta tendencia se consolide (esperan mejoras en facturación, beneficios, empleo e inversión). Sin embargo, esta visión positiva de su negocio no acaba de corresponderse con la que tienen los directivos respecto a la situación de la economía española. En su opinión, lo peor ha pasado, pero la luz al final del túnel se hace de rogar. Hace seis meses, un 42% fijaba la salida de la crisis para el curso actual, y ahora el 77% retrasa la completa recuperación económica a 2015 (el 47% habla del segundo semestre del próximo año).

Estas son las principales conclusiones del Barómetro de Empresas de EL PAÍS, correspondiente al primer semestre de 2014. Una encuesta, realizada entre junio y julio, que elabora Deloitte sobre una muestra de 309 empresas con sede en España y de todos los sectores de actividad, cuya facturación conjunta supera el billón de euros y emplea a más de un millón de personas, aunque en su mayoría no cotiza en Bolsa.

La cautela de los empresarios a la hora de poner fin a la crisis no impide que reconozcan que el contexto ha mejorado sustancialmente, tal y como ponía de manifiesto esta semana el dato del Banco de España que apunta una aceleración del PIB con un crecimiento del 0,5% en el segundo trimestre del año. En este sentido, en la primera mitad de 2014 la evolución de la economía española ha mejorado para la mayoría de los encuestados. Dos de cada tres directivos (un 65%) constata esa recuperación, superando las expectativas que había al principio del curso cuando un 61% apostaba por el repunte de la actividad. Esta misma tendencia se espera que continúe en los próximos seis meses: un 67% dice que la economía mejorará, un 29% que permanecerá igual y solo un 4% considera que empeorará.

La opinión de los empresarios
La opinión de los empresarios

La economía empieza poco a poco a carburar —el propio Banco de España ha elevado su previsión de crecimiento al 1,3% este año y al 2% en 2015— y eso tiene su reflejo en el negocio de las compañías. Durante el primer semestre de 2014 las empresas participantes en el barómetro registraron mejores resultados que los obtenidos a finales de 2013, superando incluso las perspectivas optimistas que anticipaban para este periodo. Un 47% de los encuestados esperaba elevar su producción/facturación y finalmente el porcentaje que lo logró fue del 58%. Por otra parte, solo un 17% decía a principios del curso que iba a elevar su número de empleados y a 30 de junio habían incrementado su plantilla un 30% de los participantes en esta encuesta.

Las perspectivas para el próximo semestre también son buenas. En el capítulo referido a la producción/facturación, un 59% de los empresarios consultados prevé incrementos entre julio y diciembre de 2014, un 29% espera que se mantenga sin cambios y solo un 12% anticipa desdensos en su cifra de negocios.

Conoce en profundidad todas las caras de la moneda.
Suscríbete
Un 30% de las empresas elevó su plantilla, el mejor dato en seis años

Los sectores donde hay un mayor número de directivos que prevén incrementar sus ventas son los siguientes: inmobiliario (100%), tecnología (83%), hostelería y turismo (74%), seguros (69%) y bienes de consumo (68%). Por el contrario, las áreas de actividad donde existe un mayor peso de empresarios que augura una disminución de la facturación son construcción y contratas (31%) y agricultura, ganadería, minería y pesca (30%).

A la espera de que la recuperación económica anime la todavía alicaída demanda interna, un factor que ejerce de tabla de salvación para la cuenta de resultados de las compañías es el de las exportaciones. La importante devaluación interna de nuestra economía, que se traduce en un aumento de la productividad, y la vocación internacional de muchas compañías explican este fenómeno que continuará en el futuro. Y es que el 48% de los participantes en el barómetro prevén que sus ventas en el exterior aumente en el conjunto de 2014, el 42% opina que se mantendrán igual y únicamente el 10% augura caídas. La importancia de la exportación en la facturación total es cada vez más importante y el 33% de las compañías aseguran que ya suponen más del 30% de los ingresos totales. Fabricantes, construcción y contratas y tecnología son los sectores más dependientes de las ventas foráneas, mientras que distribución, inmobiliario y seguros son los menos expuestos a este factor.

Hasta ahora, el eslabón más débil de la recuperación es el empleo. La tasa de paro se mantiene en tasas históricamente altas, aunque poco a poco se vislumbra un punto de inflexión. De hecho, el empleo ha registrado los mejores resultados de los últimos seis años en el barómetro debido a que un 30% de las empresas participantes dice haber elevado su número de trabajadores en el primer semestre de 2014. El porcentaje de empresas que ha mantenido su plantilla en el periodo es el 38%, mientras que todavía son muchas las sociedades que siguen destruyendo empleo (el 32%). El incremento en la cartera de pedidos y producción se sitúa en primer lugar en cuanto a los motivos que dan aquellas empresas que han decidido contratar a más trabajadores. Desde un punto de vista sectorial, las actividades que más empleo han generado en el semestre son hostelería y turismo y tecnología. El peor comportamiento en esta materia corresponde a telecomunicaciones, medios de comunicación y ocio.

Las ganancias fueron sólidas, pero se incumplió el objetivo de inversión

En relación con la segunda parte del año, las previsiones de las empresas en materia laboral son bastante conservadoras: el 55% aseguran que su plantilla se mantendrá igual, el 23% prevé contrataciones y el 22% reconoce que reducirá el número de trabajadores.

La combinación de varios factores como los ajustes —principalmente laborales—, la vocación exportadora y un leve repunte del consumo interno se traducen en buenas cifras de rentabilidad para las compañías. El 65% de los empresarios consultados dice que su beneficio antes de impuestos aumentó en el primer semestre del año (es el porcentaje más alto desde el arranque del ejercicio 2008), en el 7% de los casos se mantuvo y hubo un 28% de compañías que sufrió caídas en sus ganancias brutas. Las causas que dan las empresas que elevaron su beneficio son la reducción de costes y el control de gastos, seguido del aumento de la facturación y la mejora de la productividad. Solo tres sectores (distribución, servicios y consultoría y telecomunicaciones, medios de comunicación y ocio) registraron caídas de su rentabilidad, mientras que las mayores mejoras de las ganancias se produjeron en tecnología, fabricantes, bienes de consumo y banca.

Las perspectivas para el segundo semestre del año se mantienen y de nuevo un 65% de las empresas prevé que el beneficio antes de impuestos se incremente en este periodo, frente al 15% que señala que se mantendrá igual y el 20% que dice que disminuirá. Las compañías más optimistas en cuanto a sus ganancias entre julio y diciembre son las inmobiliarias y los grupos dedicados a la hostelería y el turismo.

El mejor termómetro para comprobar que la cautela sigue dominando en la toma de decisiones de los gestores empresariales es la inversión. A comienzos de año el 57% de los directivos afirmaban que iban a elevar sus gastos en el primer semestre de 2014, pero la realidad ha traído una cifra menor: el 50% de las compañías ha elevado esta partida, el 29% ha mantenido las cifras del semestre anterior, mientras que un 21% ha disminuido su inversión.

La evolución prevista de la inversión para el segundo semestre, sin embargo, es algo más optimista (hay que ver si finalmente las estimaciones se cumplen). El 56% de los directivos dice que incrementará su inversión, un 35% espera que se mantenga en los niveles actuales y solo el 9% vaticinan una reducción.

La expatriación pierde fuerza

La crisis económica y la disminución del mercado doméstico ha impulsado la actividad internacional de las empresas españolas. De hecho, un 58% de las empresas que participan en el Barómetro de Empresas consideran su implantación internacional como relevante, 10 puntos porcentuales más que en 2007.

Sin embargo, en esta aventura exterior se están modificando las estrategias en lo que se refiere a los directivos encargados de abrir nuevos mercados. La expatriación está perdiendo fuerza entre las empresas consultadas y optan fundamentalmente por los desplazamientos a diferentes centros de negocio de forma itinerante (33% de los casos) o los viajes de lunes a viernes (23%) como opciones preferentes a la expatriación.

Las compañías consultadas esperan que 2015 traiga una reducción en el número de directivos que desarrollan su actividad profesional en destinos internacionales. Los países en donde más se concentrarán los recortes de expatriados son Argentina, Italia y Colombia. Por el contrario, China será el país que registrará un mayor porcentaje de incremento en el número de directivos españoles en 2015 respecto al año anterior, un 17% más.

El perfil del directivo internacional, según los datos del barómetro, es el de un director general que domina el idioma del país de destino con funciones en empresas de tamaño medio (entre 30 y 150 millones de facturación al año) o grande (ventas anuales superiores a los 3.000 millones) y que destaca por su capacidad de liderazgo y habilidad en relaciones sociales y negociadoras más allá de los conocimientos técnicos y la experiencia internacional previa.

Las actividades más demandadas por el directivo en el país de destino son: formación en el idioma local (69%), acceder a contactos profesionales (50%), pertenecer a asociaciones de directivos españoles (21%) y contar con clubes deportivos (3%).

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS