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FRAUDE EN EL MAB

Jenaro García pagó 300 euros a su asistenta por hacer de testaferro

El juez cierra la ronda de declaraciones de los imputados por el fraude de Gowex

Las personas que representan a las empresas pantallas aseguran que fueron engañados

La presunta testaferro de Gowex.

Las empresas sin actividad real a las que facturó Gowex durante cuatro años para justificar sus extraordinarios ingresos y sus millonarios beneficios —todos falsos— estaban administradas por la empleada doméstica de Jenaro García, fundador de la compañía de wifi; o por amigos de su director financiero, Francisco Martínez Marugán. Los supuestos testaferros declararon ayer en la Audiencia que fueron víctimas de un colosal engaño.

García usó a estas personas para su fraudulenta aventura empresarial. Gowex facturaba servicios nunca prestados a una decena de empresas que había creado el propio García. Bajo la apariencia de que esas sociedades eran ajenas a su compañía —registró las mismas a nombre de su empleada de hogar o de dos conocidos de su director financiero— simuló ventas que nunca existieron. Gracias a esa treta, nunca descubierta por el organismo supervisor, García cimentó una imagen de Gowex muy alejada de la realidad: entre 2011 y 2013 había triplicado las ventas —a sus propias empresas sin actividad— y multiplicado por cinco los beneficios, sólo sobre el papel. Estos resultados, auditados por José Antonio Díaz Villanueva, imputado en la causa, regalaron una solvencia irreal a Gowex. Así logró créditos de los bancos (pasó de tres millones de deuda a 36 millones en dos años) y una enorme capitalización bursátil (su valor al cerrar 2013 era de 1.400 millones; la acción pasó de 3,5 euros a 21).

Guadalupe Esmeralda Almeida Figueroa es la empleada de hogar del matrimonio formado por Jenaro García y Florencia Maté —consejera de Gowex e imputada en la causa—. La trabajadora contó ayer al juez Santiago Pedraz que Florencia Maté le pidió ayuda porque estaban montando unas empresas. El director financiero de Gowex, Martínez Marugán, la llevó al notario, donde firmó unos papeles. Cobró 300 euros por su favor. Nunca supo más.

Antonio Salmerón, otro imputado que declaró ayer, detalló que conocía al director financiero de Gowex, con el que montó dos empresas informáticas que dejaron de funcionar en 2010. Salmerón se ha enterado ahora que esas dos firmas se usaron para la falsa facturación. Otro testaferro, Javier Martín Vaquero, estudió con Marugán en la universidad. Hace unos años se encontraron en unos grandes almacenes y el director financiero le ofreció trabajo. Le pusieron un despacho y le hicieron firmar las escrituras de diez empresas, aunque sólo trabajó para una haciendo fotocopias. Martín Vaquero explicó que nunca le pagaron y por eso abandonó la compañía. El juez dejó a los tres testaferros en libertad sin medida cautelar alguna.

Hacienda analizará por qué no se investigó las cuentas de Gowex

EP

El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, ha asegurado que "no es tan anormal" que Gowex, la firma especializada en instalaciones de redes wifi que maquilló sus cuentas, no fuera investigada durante años. Sin embargo, ha admitido que habrá que analizar las razones por las que se determinó que no fuera analizada.

Durante su participación en los cursos de verano de la Complutense en El Escorial, donde ha explicado que si no ha sido investigada es porque la información disponible no contenía elementos de riesgo fiscal.

Ferre ha asegurado que la Agencia Tributaria tiene un gran espectro de empresas a las que comprobar y que hace un análisis para determinar cuáles es necesario investigar y cuáles no.

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