Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las empresas podrán deducirse un 10% de sus beneficios si elevan su capital

El ministro de Hacienda desecha la mayoría de propuestas del comité de expertos

Las empresas abordarán el próximo año con una rebaja de impuestos. El Gobierno rebajará el tipo del impuesto de sociedades desde el 30% al 28% el año que viene y al 25% en 2016. Para compensar la disminución de tipos y evitar que se desplome la recaudación limpiará el tributo de deducciones y desgravaciones. De esta forma, pretende acercar el tipo nominal al tipo efectivo —en el 21%, y en torno al 8% para las grandes multinacionales—.

El impuesto sobre sociedades fue la figura tributaria que más reflejó los efectos de la crisis. La recaudación por los beneficios empresariales cayó más de un 40% entre 2007 y 2012. En los últimos dos años, el Ejecutivo limitó algunas de las deducciones para tratar de recuperar los ingresos perdidos. Con la reforma fiscal, el Ministerio de Hacienda pretende reordenar el impuesto convertido en un sistema parcheado con sucesivos cambios.

El Gobierno bajará los tipos del impuesto para aproximarlo a los países europeos. A partir del próximo año las empresas pagarán el 25% por los primeros 300.000 euros y el 28% por el resto. Y en 2016, el tipo quedará en el 25% con carácter general. De esta forma, Hacienda iguala el tipo de gravamen de las grandes empresas y el de las pymes, que se mantiene en el 25%.

Además, eliminará el grueso de las deducciones, aunque no ha precisado cuáles. Tampoco ha detallado como quedarán los tres pagos fraccionados que tienen que realizar las empresas al fisco, lo que lastra su liquidez. Lo que si detalló el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, es que potenciarán las desgravaciones para investigación y desarrollo (I+D+i), ante la presión de las grandes empresas que son las que más destinan a esta partida.

Otra de las novedades para las empresas es la creación de una reserva de capitalización. Un mecanismo para incentivar que las empresas destinen parte de sus beneficios al capital y de esta forma puedan reducir su deuda. “Se permitirá para las empresas que destinen hasta el 10% del beneficio propio para que promuevan la autofinanciación empresarial”, apuntó Crstóbal Montoro.

Esta medida va en la línea con la propuesta del comité de expertos creada por el Gobierno para que elaboraran un proyecto de reforma fiscal. El ministro reconoció que no ha seguido el guión del comité de Lagares. Ha asegurado que no son un grupo de “sabios”. Aunque ha valorado su propuesta, ha insistido en que la decisión de la reforma competía al Gobierno. “Es muy de valorar y agradecer el trabajo hecho”, manifestó el ministro tras recordar que el de los expertos es solo un informe más.

Para las pymes se mantendrá la deducción de libertad de amortización. Además, se crea una reserva de nivelación por la que podrán disfrutar de una disminución del 10% en la base imponible con un límite de un millón de euros. La cantidad se compensará con bases imponibles negativas en un plazo de cinco años.

El tipo las pymes puede reducirse al 22,5% si se aplica la nivelación y hasta el 20,25% si suma la reserva de capitalización.

Más información