Pescanova sale del concurso de acreedores

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra aprueba el convenio de acreedores La compañía abandona la suspensión de pagos un año después de la mano de la banca

Sede central de Pescanova en Chapela, Redondela
Sede central de Pescanova en Chapela, RedondelaEFE

Pescanova lo ha conseguido. La compañía en poco más de un año ha tenido que enfrentarse a casi todo: un inmenso agujero económico por una doble contabilidad, la imputación de la mayor parte de su cúpula, la entrada en concurso de acreedores y una batalla interna hasta conseguir pactar un convenio. Pese a todo, ha logrado abandonar el concurso de acreedores. El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra ha aprobado el convenio de la pesquera, tras el que la banca toma las riendas, y ha señalado el cese de la administración concursal. 

Ahora será la banca acreedora la que tome la batuta. Sin embargo, la reestructuración acaba solo de empezar. Según el convenio pactado, Pescanova deberá ahora trasvasar sus activos a una compañía que creará, Nueva Pescanova, en la que se nombrará un nuevo consejo. Previsiblemente ese proceso se llevará a cabo después de la junta de accionistas, que debe tener lugar antes del 30 de junio. Hasta entonces, una comisión de vigilancia supervisará al actual consejo. Estará formada por tres personas. En representación de la banca estará Jacobo González Robatto, presidente del consejo asesor internacional de Banco Popular, según fuentes financieras. Por parte de Pescanova actuará Alejandro Legarda. Y Deloitte, el hasta ahora administrador concursal, aportará una tercera persona.

La Pescanova que sale del concurso de acreedores es bien distinta de la que entró. Para empezar, cuando solicitó la antigua suspensión de pagos, en abril de 2013, fue bajo las riendas de Manuel Fernández de Sousa, hijo del fundador. Ahora, un año después, acaba de dejar la presidencia Juan Manuel Urgoiti, que ha encabezado el consejo durante la negociación del convenio, y que renunció a su cargo ayer. Ahora es la banca acreedora la que toma la batuta, tras la salida también de Deloitte, que ha ejercido como administrador concursal.

Las primeras alarmas que anunciaron la tormenta que se avecinaba llegaron el 28 de febrero de 2013, cuando la empresa señaló al regulador bursátil que no iba a presentar la contabilidad de 2012, y reconoció que se habían estado retocando las cuentas. Pese a la imputación de la mayor parte del consejo y de que la empresa ha bordeado la liquidación, la actividad no se ha detenido y los trabajadores han seguido acudiendo puntualmente a sus puestos de trabajo estos 14 meses de turbulencias.

El pasado miércoles el Tribunal Superior de Xusticia de Galicia ya informó de que no existían alegaciones en contra de los convenios de Pescanova y Pescafina, lo que daba vía libre a la salida del concurso de acreedores de ambas compañías, una vez que se había agotado el plazo estipulado para la presentación de oposiciones al convenio, y permitía a la banca empezar a trabajar para lograr la viabilidad de la pesquera.

El auto del levantamiento del concurso recuerda que el 2 de mayo se comunicó que "la propuesta presentada por la concursada fue aceptada con el voto favorable del 63,65% del pasivo computable a estos efectos". Ahora, transcurridos diez días desde la notificación, no se han presentado alegaciones. Añade que "los acreedores que no hubieran optado aún entre las propuestas alternativas que disponen para ello de un mes desde la firmeza de la presente, entendiéndose aplicable la llamada propuesta básica en caso contrario".

Sobre la firma

Cristina Delgado

Es subdirectora y se encarga de la edición digital de EL PAÍS. Antes fue redactora jefa de Economía, sección en la que se incorporó al periódico, en 2008. Licenciada en Periodismo y en Comunicación Audiovisual, ha realizado el máster UAM-ELPAIS y posgrados de información económica y gestión.

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