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CRISIS PORTUGAL

El Gobierno portugués ultima con la troika el programa de ajustes hasta 2018

El viceprimer ministro de Portugal, Paulo Portas. EFEArchivo Ampliar foto
El viceprimer ministro de Portugal, Paulo Portas. EFE/Archivo EFE

El Gobierno portugués y los representantes de la troika de acreedores internacionales ultiman hoy el programa de ajustes que el Ejecutivo deberá acometer hasta 2018, coincidiendo con la décimo segunda y última evaluación de las cuentas del país.

El viceprimer ministro, Paulo Portas; la ministra de Finanzas, Maria Luís Albuquerque, y el secretario de Estado adjunto al primer ministro, Carlos Moedas, participan en el encuentro con los técnicos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que comenzó a primera hora de la tarde.

Fuentes oficiales citadas por medios locales informaron de que el principal objetivo de la reunión es perfilar los ahorros previstos para el periodo 2015-2018, de los que ya conocen datos estimados solo para el próximo año, el 2015, valorados en 1.400 millones de euros (en torno al 0,8 % del PIB de Portugal).

Según explicó la propia ministra de Finanzas al anunciar esos primeros datos, la "mejoría" registrada por el país durante los últimos meses a nivel económico y financiero permitió reducir el volumen de los recortes, que en diciembre pasado el Ejecutivo calculaba en 2.080 millones de euros.

La mitad del ajuste previsto para el próximo año procederá de la "reorganización" de los ministerios (730 millones de euros).

El resto de los recortes se aplicarán en el ámbito de la consultoría y estudios (320 millones de euros), en el sector público (180 millones mediante jubilaciones y rescisiones laborales amistosas) y también en la reorganización de las empresas públicas (170 millones).

Aunque estaba previsto que se anunciase hoy mismo el contenido de la estrategia presupuestaria de los próximos años, se ha decidido aplazar su presentación a mañana, miércoles, debido a la complejidad técnica de algunas de las medidas previstas en la misma, según fuentes oficiales.

Sin embargo, para la principal fuerza de la oposición, el Partido Socialista, este aplazamiento responde a una actitud poco transparente del Ejecutivo.

La divulgación de las líneas generales del llamado Documento de Estrategia Presupuestaria (DEO, por sus siglas en portugués) podría coincidir con la de los resultados de la última evaluación de la troika de las cuentas portuguesas y del programa de ajustes incluidos en el rescate al país.

Podría coincidir además con el anuncio oficial de la forma en la que Portugal cerrará su programa de rescate, algo que el Gobierno dará a conocer a los portugueses antes de que concluya esta semana.

Según el ministro de la Presidencia, Luís Marques Guedes, se sabrá "de aquí al domingo" si Lisboa opta por seguir el camino de Irlanda, que salió del programa sin ayuda, o si recurre a una línea de crédito preventiva, que reduciría riesgos en el regreso a los mercados de deuda a largo plazo.

En un encuentro con los corresponsales extranjeros en Lisboa, Marques Guedes subrayó que será el Gobierno el que decida cómo va a cerrar su rescate financiero porque "está en condiciones" de hacerlo gracias a la continua mejora de los principales indicadores económicos.

Habrá una reunión extraordinaria del consejo de ministros, que aún no ha sido convocada, para dar a conocer la decisión.

Portugal espera volver a crecer en torno al 1,2 % a finales de 2014, después de tres años consecutivos de recesión, y estima reducir la tasa de desempleo hasta el 14,8 % en 2015.

"A partir del 2015 puede y debe de ser un objetivo del Gobierno invertir la tendencia que se ha verificado hasta aquí, que fue de subir los impuestos", manifestó hoy el ministro de Economía y Empleo, António Pires de Lima.

En un acto público, el ministro constató que el país vive "tiempos de esperanza", aunque reconoció que esa esperanza "tiene que tener sentido en el bolsillo de los portugueses".

La meta que el Ejecutivo portugués persigue con sus planes de reformas y ajustes pasa por garantizar que el déficit no sobrepase el límite del 2,5 % en 2015.