Applus se compromete a un dividendo del 20% de su beneficio tras salir a Bolsa
El grupo remunerará al accionista en 2015 pese a no haberlo hecho en los últimos tres años

La compañía de inspección y certificación Applus quiere sacarle brillo a su salida a Bolsa, con el objetivo de superar los 300 millones de euros que prevé ingresar con su oferta de suscripción. Ese compromiso figura de tal modo en sus planes que en el folleto de la oferta pública de venta de acciones se compromete a repartir en dividendos el 20% de sus beneficio neto ajustado atribuido al grupo a partir de 2015, una vez haga públicos los resultados del ejercicio anterior.
La compañía destaca en el documento que su propuesta contrasta con la política llevada a cabo en los últimos tres años (2011, 2012 y 2013), ejercicios en los que no se ha repartido ni un solo euro entre sus accionistas porque se cerraron con pérdidas. Asimismo, la compañía asegura que "debido a las medidas adoptadas en 2013 y 2014 (incluida una reducción de capital) y el aumento de capital para la emisión de nuevas acciones en la oferta, la estructura de patrimonio neto de la sociedad será suficiente" para cumplir con los límites para repartir dividendos.
El objetivo de Applus es utilizar los recursos generados por la OPV, dirigida a inversores institucionales, para reducir la deuda de la compañía, pagar los costes asociados a la salida a Bolsa y a inversiones en otras compañías. Además de nuevas acciones, la operación cubrirá también la compra de acciones de dos sociedades del fondo de capital riesgo Carlyle, que actualmente controla el 68,3% de Applus.
Applus prevé empezar a cotizar a partir del 9 de mayo o "en una fechas cercana", si bien aún no se ha determinado el precio de sus acciones, que oscilará entre los 13,25 y los 16,25 euros.


























































