GM aparta 215 millones por el escándalo de las revisiones de vehículos

El fabricante emite una nueva orden de llamada que afecta a 1,5 millones de unidades

Utilitarios de la marca Chevrolet en un concesionario de General Motors en Miami (Florida)
Utilitarios de la marca Chevrolet en un concesionario de General Motors en Miami (Florida)CARLOS BARRIA (REUTERS)

Mary Barra está decidida a hacer una limpieza a fondo en General Motors antes de que el escándalo por la gestión de las revisiones de vehículos en EE UU acabe manchando la imagen de la marca. El fabricante ahora ha pedido que pasen por el taller 1,5 millones de coches, en su mayoría por un defecto en los airbags. Esta cifra se suma a los 1,6 millones que han sido llamados al taller por un defecto en el sistema de encendido. La compañía, entretanto, ha apartado 300 millones de dólares (215 millones de euros) para hacer frente al coste de las reparaciones.

Esta partida se cargará en los resultados del primer trimestre de 2014, indicó la multinacional de Detroit. La última llamada a revisión afecta en concreto a 1,18 millones de modelos de coches todoterreno de la marca Buick, GMC, Chevrolet y Saturn, por un problema de instalación del airbag. Se le suman 303.000 camionetas Chevy y GMC con problemas en el tablero de instrumentos y 63.900 coches Cadillac por el riesgo de recalentamiento de los frenos.

La dirección de GM está bajo una intensa presión pública por su lenta respuesta a los problemas con el sistema de arranque del Chevy Cobalt y el Pontiac 5G. Los primeros defectos se detectaron en 2001, pero no se hizo una llamada a revisión hasta hace un par de semanas. El regulador de la seguridad en carretera tampoco reaccionó ante las quejas de los clientes. Hay una investigación abierta por el Departamento de Justicia y otra en el Congreso.

Barra, que lleva dos meses al frente de GM, también inicio un examen interno al tener conocimiento del problema. La nueva llamada a revisión se atribuye a esta investigación y pidió a los responsables de los productos afectados que hagan lo posible para resolverlos “lo antes posible”. Es otra muestra de que quiere dejar este episodio atrás rápido. Aunque como indica en una nota, “queremos que nuestros clientes estén seguros y tranquilos”.

Mary Barra se dirigió después a los empleados de GM por vídeo, para decir que la excusa pública de días pasados no es suficiente para superar esta crisis y explicó que la investigación interna va más allá de lo que pidieron los reguladores, que se concentraba en el problema del encendido. "Es una situación muy seria. Algo no funcionó y eso provocó cosas terribles", admitió, "esto no puede volver a repetirse". La consejera delegada asegura estar cooperando con las autoridades.

El defecto del sistema de encendido provocó 16 muertes por accidente. Además, un estudio independiente atribuyó 303 muertes a problemas con el despliegue de los airbags, cifra que GM calificó de “pura especulación”. La compañía asegura, además, no hay constancia de heridos o muertes por los defectos que motivaron esta triple llamada a revisión. Los títulos de la compañía se mantienen en los 34 dólares la unidad, el nivel que tenía en octubre.

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