Ecisa viaja de Alicante a Doha

La empresa construye el Waldorf Astoria catarí, una obra de 86 millones

Obras del hotel Waldorf Astoria, de cinco estrellas, en Doha.
Obras del hotel Waldorf Astoria, de cinco estrellas, en Doha.

Hace siete años Enrique Peláez no pensaba que saldría por cuestiones laborales de su Alicante natal, ni quería. Y ahora vive con la maleta en la mano. El director general de Internacional de Ecisa, la constructora española con más obra en Catar, cuenta que la empresa que fundó su padre hace 46 años le vio las orejas al lobo de la crisis en 2007 y no le quedó otra que ponerse a aprender inglés y a buscarse los cuartos allí donde valoraran lo que sabían hacer: torres altas y raíles.

Y donde no hay torres ni raíles, pero sí dinero para construirlos es en Oriente Próximo. La palabra Benidorm suele causar mala impresión en los ambientes de lujo españoles, pero en un lugar donde quieren rascacielos decir que eres responsable de hasta 30 torres de la ciudad europea con más densidad de rascacielos es una buena tarjeta de visita.

Eso pasó con Ecisa en Catar después de construir una academia militar para el emir. “Construir el Waldorf Astoria es un sueño para nosotros”, explica Peláez: “Empezamos siendo los más baratos, así nos dimos a conocer, pero sabíamos que el resultado final sería capital. Hoy comenzamos a levantar las 45 plantas de un hotel que va más allá del lujo, con 86 millones de euros de presupuesto. No es solo un cinco estrellas más, es un enorme orgullo”, añade el directivo.

De tener el 100% de su obra entre Alicante y Murcia, donde apenas quedan kilómetros de costa sin asfaltar, a tener el 77% del negocio en 10 países distintos: ese ha sido el camino de Ecisa en apenas siete años. En solo tres ejercicios la compañía ha aumentado su trabajo exterior un 64%, hasta llegar a un total de 324 millones de cartera de obra por ejecutar. Ecisa tiene más empleados en Catar que en España, 567 frente a 165.

La hoja de ruta que relata Peláez sigue buen rumbo: entre 2010 y 2012 la cifra total de negocio de la compañía pasó de 105 millones de euros a casi 143 millones. Eso en un sector que en España está prácticamente desahuciado.

La filosofía de empresa familiar no ha desaparecido. “En Ecisa hay empleados que se jubilan con 30 años de antigüedad, hijos que entran en la empresa donde trabajó el padre. Y tuvimos que ponernos a aprender idiomas”, asegura Peláez, que confiesa que en 2007 necesitaba también meterle un par de marchas a su inglés. La empresa se gasta actualmente 100.000 euros al año en aprendizaje de idiomas.

En Doha, Ecisa tiene 60 familias españolas (el 95% de origen valenciano) liderando su proyecto. Esas familias serán las que pongan el primer kilómetro de vías ferrocarriles en Catar. En toda la península arábiga solo Dubái tiene una red de metro. El resto está por hacer y ahí entra Ecisa con su filial Steconfer, mercantil portuguesa comprada en 2008. Construirá el People Mover System, una red tranviaria diseñada para un megacomplejo educativo, los primeros raíles de un país que quiere invertir 41.000 millones de dólares en vías en los próximos años.

La experiencia ferroviaria continúa en Taiwán, Mozambique, Chile o Irlanda. En el Magreb también tienen proyectos. “Y Kuwait, donde no fuimos en 2008 porque pensábamos que ya era tarde, vuelve a moverse tras tres años parado. En seis meses esperamos tener obra allí”, dice Enrique Peláez, optimista antes de emprender un viaje que llevará por cuatro países distintos este mes. Nada mal para una pyme familiar que no quería salir de su región: era eso o morir en medio de la crisis.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS