Las grandes empresas sueltan lastre

Las firmas del Ibex 35 reducen su deuda a un ritmo récord de 31.400 millones en un año La bajada del pasivo es del 15%, hasta 179.448 millones

Las empresas han hecho de la necesidad virtud y se han aplicado en una carrera por reducir la enorme deuda que generaron en los años del boom económico. El ritmo se ha acelerado en el último año y tomando como referencia las cuentas del tercer trimestre de 2013 recién presentadas se han batido todos los récords de desapalancamiento. En esos últimos doce meses, de septiembre de 2012 a septiembre de 2013, las compañías no financieras del Ibex han reducido su deuda neta en 31.408 millones, lo que supone un descenso del 14,9%, hasta dejar su posición deudora en 179.448 millones de euros.

La penalización de los mercados a las empresas muy endeudadas, la amenaza de las agencias de calificación y el susto de 2012 cuando los mercados prácticamente se cerraron para las emisiones españolas han llevado a las compañías industriales del Ibex a una carrera desenfrenada por ajustar su nivel de deuda. Incluso desde el punto de vista de la eficiencia fiscal, la limitación a la deducción de los gastos financieros, que se hallan en niveles récord, desincentiva una elevada deuda. El ritmo de la reducción en los últimos doce meses es dos veces y media superior al de 2012, en cuyo ejercicio natural las empresas del Ibex solo pudieron recortar su deuda en un 6,1%.

La clasificación está encabezada en términos absolutos por Telefónica, la compañía con más deuda del Ibex (46.101 millones), pero la que más esfuerzo ha hecho por quitarse lastre, con una rebaja de 9.905 millones en el último año. Le siguen Endesa (-4.056 millones), Arcelor Mittal (-4.023 millones) y ACS (-3.917 millones). Precisamente la constructora que preside Florentino Pérez es la que más redujo su apalancamiento en términos relativos, al deshacerse del 42,5% de su deuda en doce meses, seguido de Endesa (-36,5%) e IAG (-34,9%).

La principal vía para este ajuste ha sido la desinversión de activos, a veces incluso sacrificando posiciones estratégicas que han supuesto un vuelco completo en la visión a futuro de la compañía. Los casos más sonados son la renuncia de Sacyr a tomar el control de Repsol o la de ACS a Iberdrola, ambas pendientes de un último coletazo. Pero también hay fuertes desinversiones en participaciones no estratégicas como las ventas llevadas a cabo por grupos como Telefónica (Atento, Centroamérica, torres de antenas, etcétera), ACS (aeropuertos de Hochtief) o Sacyr (desconsolidación de Vallehermoso). Otras medidas empleadas son el recorte de dividendo o su pago en acciones, la venta de autocartera o, en menor medida, las ampliaciones de capital.

Telefónica es la que mayor esfuerzo ha hecho en términos absolutos y ACS en porcentaje

En el caso de las eléctricas, el respiro ha venido por la regularización del sector llevada a cabo por el Gobierno que les ha permitido titulizar el déficit de tarifa, lo que ha supuesto un impacto del 10% en el recorte de la deuda solo en los nueve primeros meses del año, hasta dejarla en 50.769 millones.

En el último año ha sido incluso superior. Iberdrola ha reducido la suya en 3.310 millones, mientras que Endesa y Gas Natural Fenosa lo han hecho en 4.056 millones y en 1.717 millones, respectivamente. En el caso de Endesa también ha influido la aportación de efectivo por importe de 1.796 millones de euros, realizada por los accionistas minoritarios en la ampliación de capital llevada a cabo por Enersis.

En el lado contrario de la balanza están las ocho empresas del Ibex que han aumentado su deuda en los últimos cuatro trimestres. Entre ellas están algunas que parten de niveles de deuda muy baja (Jazztel, Indra, DIA, Viscofán) u otras que ya han hecho parte de sus deberes y están en disposición de acometer un ciclo de nuevas inversiones o de rotación de activos. Entre las que más aumentan deuda en cifras absolutas están Ferrovial (466 millones), fundamentalmente por la compra de la británica Enterprise. Abertis también añadió 445 millones más a su deuda en el último año, que se disparó por la compra de las autopistas de OHL a finales de 2012, aunque en los nueves primeros meses del año la ha reducido en 1.173 millones con las ventas de Eutelsat y de activos aeroportuarios.

Con la caja fuerte llena

Las empresas no solo están empeñadas en deshacerse de la pesada mochila que han acumulado en los últimos años sino que algunas aprovechan también para llenar la hucha y crear un colchón financiero para futuras necesidades. En esa labor se ha empeñado especialmente Telefónica que, pese a su abultada deuda, cuenta con un margen de seguridad récord de 24.000 millones, de los que 9.400 millones son la posición en efectivo y 14.700 millones son líneas de crédito no dispuestas.

Por su parte, Iberdrola cerró el tercer trimestre con una liquidez de 12.220 millones de euros, suficiente para cubrir las necesidades de tesorería de más de 30 meses. Por su parte, Gas Natural tenía a 30 de septiembre pasado una tesorería 11.100 millones, lo que supone la cobertura de vencimientos superior a los 24 meses. Abengoa también dispone de un efectivo bancario de 2.088 millones, aunque en el último año ha utilizado 369 millones.

Pero sin duda, las empresas más envidiadas del parqué son las que no solo no deben nada, sino que tienen la caja fuerte llena. La más saneada es Inditex, que cerró su trimestre fiscal el pasado mes de julio con 3.601 millones de euros de caja neta positiva. El éxito de la empresa de Zara le permite atender a sus inversiones y pagar dividendos a sus accionistas, al tiempo que genera fondos para su hucha. Técnicas Reunidas (562 millones) y Mediaset (85 millones) también gozan de tesorería positiva.

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