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Alierta señala que los directivos son el mejor activo de la economía española

Felipe González pide que se liguen las dos terceras partes del salario a la productividad

Fainé ve recuperación pero avisa que no se volverá a los niveles previos a la crisis

El presidente de Telefónica, César Alierta, durante su intervención en la jornada de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE).
El presidente de Telefónica, César Alierta, durante su intervención en la jornada de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE). EFE

Los empresarios, al unísono con el Gobierno, no se cansan de repetir en cualquier foro que España está saliendo de la crisis. En esta ocasión, ha sido la Confederación Española de Ejecutivos y Directivos (CEDE) la que ha puesto altavoz al mensaje de la recuperación. Además, también se ha hablado sobre quiénes son los responsables de la mejora. Para el presidente de Telefónica, César Alierta, “el mejor activo y la mejor fortaleza de este país” son los directivos españoles. Prueba de ello, ha añadido, son la recuperación de las cifras de exportación en un tiempo récord y sin devaluación de moneda, “que no se ha hecho en ningún otro país”.

Por su parte, el presidente de la CEDE y del grupo La Caixa, Isidro Fainé, se mostró convencido de que hay “indicios de recuperación económica”, pero advirtió de que no se volverán a recuperar los niveles de bienestar de los que gozábamos antes de la crisis.

“Tenemos los primeros indicios de recuperación pero eso no significa que volvamos a vivir con los niveles y en un entorno económico similar al de antes de la crisis", indicó Fainé, en la inauguración de las jornadas "Estrategias para la recuperación", organizadas por la CEDE en Málaga, en la que participan 1.500 directivos de 43 grandes empresas.

Fainé explicó que no será posible esa vuelta atrás porque que "el panorama económico ha cambiado completamente” y “algunos modelos de negocio han desaparecido para siempre" por lo que será preciso que nazcan otros. En ese sentido, animó a los ejecutivos a que apuesten por la innovación, además del esfuerzo de gestión que ya están realizando como el ahorro de costes y la ampliación a nuevos mercados.

El expresidente del Gobierno Felipe González, que participó en las jornadas como ponente invitado, se mostró menos optimista que el banquero porque estima que esa recuperación aún no es visible para la mayor parte de la población, sobre todo los jóvenes y los desempleados.

“Es cierto que estamos tocando fondo, pero no me atrevería a decir cuánto tiempo vamos a estar en el fondo. No veo políticas europeas ágiles para que la recuperación llegue a la gente, que se cree empleo, una dimensión de la crisis que me parece la más importante y que no veo en vías de solución”, indicó González.

El político socialista indicó que Europa y, en particular España, se equivocará si aplica la receta de la reducción salarial para competir con los países emergentes como China, Brasil o India, porque siempre irán por delante en este terreno. Por ello, es necesario ganar en productividad y hacerlo no tanto en el ratio por empleado sino por hora trabajada.

En este sentido, González propone que se liguen las dos terceras partes del salario a la productividad por hora de trabajo, con una legislación flexible que deje que los contratos se adapten a lo que demande el empresario en cada momento y para cada puesto, por lo que rechazó de plano el contrato único.

El expresidente enfatizó que España va a caer en la “trampa demográfica” en unos pocos años, porque la proporción de dos a uno de población activa sobre pasiva y desempleada se va acortar y hará inviable el sistema de pensiones y de seguridad social. “Tenemos que repartir el trabajo disponible ligando salarios a productividad”, insistió.

El político, que además de conferenciante es consejero de Gas Natural, advirtió a la audiencia de directivos que Europa está aplicando las políticas equivocadas, y les pidió que miren a Estados Unidos que está utilizando dos palancas para salir de la crisis: el abaratamiento de la energía y la innovación.

A preguntas del público, indicó que, pese a la alarma social que desata, “la corrupción no afecta al núcleo central del Estado” y que España tiene unos niveles similares de corrupción que los países de su entorno, aunque reconoció que le está restando credibilidad.

Alierta, por su parte, pidió a los ejecutivos que apuesten por la innovación, un campo en el que las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) juega un papel clave. Pese a que sólo representa el 5% ciento del PIB, este sector posee una influencia muy importante en la generación de empleo.

Alierta indicó que la sociedad asiste a una revolución digital como prueba la omnipresencia de los smartphones (teléfonos inteligentes) en la vida económica y social. En la actualidad existen 2.700 millones de usuarios online, 6.800 millones de terminales móviles y el 50% de la población ya tiene acceso 3G. Para 2016, Telefónica prevé que existan 1.600 millones de smartphones, es decir, más del 50% de los usuarios conectados a través de terminales inteligentes.