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La destrucción de empleo se frena gracias a contratos más precarios

Las afiliaciones a la Seguridad Social bajan en 22.242 personas por el fin de la temporada turística, el menor descenso en un mes de septiembre desde 2007

Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Ampliar foto
Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

El mercado laboral pasó la prueba del cierre de la temporada turística con un frenazo en la destrucción de puestos de trabajo. Como es frecuente al acabar el verano, el fin de la contratación temporal para atender puntas de actividad en hostelería o comercio, o para cubrir al personal de vacaciones en servicios públicos, llevó a una caída de la afiliación media de la Seguridad Social. Pero esta vez el retroceso del empleo fue el menos acusado en un mes de septiembre desde 2007, cuando arrancó la crisis.

La afiliación bajó en 22.242 personas respecto a agosto (un 0,14% menos), para situarse en los 16,3 millones de ocupados, un nivel de empleo inferior al de hace una década. Las estimaciones que emplea el Gobierno para corregir el efecto estacional de la temporada turística arrojan incluso un aumento de la afiliación respecto al mes anterior, en 5.637 personas, lo que apenas había ocurrido en lo que va de crisis.

La estadística, sin embargo, atestigua que lo único que se recupera es el trabajo precario. La contratación indefinida vuelve a retroceder, un 9% respecto a septiembre de 2012, mientras se registraron un 11% más de contratos temporales que un año atrás. Además, ganan peso el trabajo a tiempo parcial y los contratos de formación y aprendizaje, que permiten a las empresas ofrecer condiciones laborales más bajas.

La contratación indefinida  retrocede un 9% mientras se registraron un 11% más de contratos temporales

El paro registrado por los Servicios Públicos de Empleo en septiembre, la otra estadística que se difundió este miércoles, muestra un comportamiento similar. Hubo un aumento del desempleo por el fin de la temporada turística, pero esta vez fue muy limitado. El número de parados registrados creció en 25.572 personas (un 0,54% más que agosto), hasta superar los 4,724 millones de desempleados. El descenso del paro en industria y construcción explica que todo el desempleo se concentrase en las mujeres (26.862 paradas más, frente al recorte de 1.290 parados entre los hombres), con poca presencia en estos sectores.

Es el menor incremento mensual en lo que va de crisis. Y los filtros estadísticos para compensar los efectos estacionales revelan un notable descenso del paro registrado (35.631 personas) respecto al mes anterior.

Cada vez que los datos permiten alguna lectura positiva, el Ejecutivo se adelanta a la publicación oficial de la estadística. Esta vez fue el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que aprovechó un encuentro empresarial en Tokio, dentro de su gira asiática, para revelar que el paro había subido en septiembre, pero también que era “el mejor dato de este mes en muchos años”. “La tendencia cambia”, concluyó Rajoy, informa Carlos E. Cué.

La mejor manera de establecer si se produce el cambio de tendencia que pretende Rajoy es fijarse en la comparación anual. Tras el dato de septiembre, el paro registrado es ahora solo un 0,4% superior al de 2012 por estas fechas. Si el tradicional aumento del desempleo en otoño se contiene, esa comparación anual arrojará un descenso del paro registrado muy pronto. Un punto de inflexión muy relativo, ya que el desánimo y la imposibilidad de acceder a subsidios o prestaciones hace que muchas personas dejen de registrarse en las oficinas del antiguo Inem. Será la Encuesta de Población Activa la que dictamine.

La afiliación a la Seguridad Social sí da cuenta de la evolución del empleo con bastante precisión. Y aquí el cambio de tendencia aún está lejos. En la comparación anual, la afiliación es un 3% inferior a la de hace un año. En 2010 o 2011, por ejemplo, se estaba mucho más cerca de una creación de empleo “neta”, algo que el propio Gobierno no espera hasta la segunda mitad de 2014.

Cuando el ministro de Economía, Luis de Guindos, hizo ese pronóstico dio por hecho que se deberá al aumento del empleo a tiempo parcial. Guindos se limitó a proyectar lo que ya ocurre, gracias a los cambios legales que ha introducido el propio Gobierno. Un tercio de los 1,4 millones de contratos registrados en septiembre fueron temporales y por horas, el doble que antes de la crisis.

Las modificaciones del Ejecutivo para fomentar los contratos de aprendizaje y formación a menores de 30 años, una fórmula mucho menos costosa para los empresarios, alimenta el repunte de este tipo de empleo. En septiembre se registraron 15.534 contratos formativos, la mayor cifra mensual desde 2007.

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