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FESTIVAL SAN SEBASTIÁN

Llega "Enemy", una versión muy libre de "El hombre duplicado" de Saramago

El realizador, Denis Villeneuve (d), y la actriz canadiense  Sarah Gadon (i), momentos antes de presentar su película "Enemy", en el marco de la 61 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Ampliar foto
El realizador, Denis Villeneuve (d), y la actriz canadiense Sarah Gadon (i), momentos antes de presentar su película "Enemy", en el marco de la 61 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. EFE

El director de cine canadiense Denis Villeneuve ha presentado hoy en el Festival de San Sebastián su película más personal, "Enemy" una versión "muy libre" de una de las obras cumbres del Premio Nobel de Literatura portugués José Saramago, "El hombre duplicado", que el cineasta "tenía que hacer".

"Sentía la necesidad visceral de hacer una película que quizá nadie más hubiera hecho, y lo que he hecho ha sido por un gran amor al cine; para mí, 'Enemy' ha sido una ensoñación, mi secreto", dice el cineasta, recién llegado a la capital donostiarra para presentar la primera de las dos películas que le traen al Zinemaldia.

Esta "Enemy", a competición en la Sección oficial, y la segunda, la americana "Prisioners", que protagoniza el Premio Donostia Hugh Jackman, y que es todo lo contrario, apunta Villeneuve, que tuvo que aceptar los dos encargos a la vez.

"Fue un accidente afortunado, yo me encontraba una semana sin trabajo y a la siguiente me habían presupuestado los dos proyectos; acepté siempre que pudiera empezar por 'Enemy'".

Aunque basada en la obra de Saramago, que cedió sus derechos poco antes de morir y después de que el mismo equipo de "Enemy" le hubiera convencido con su versión de "La ceguera", la cinta del canadiense es un ejercicio de malabares sobre "la identidad, el yo y el poder del subconsciente" que sus actores, sobre todo un impresionante Jake Gyllenhaal, en su doble papel, logran hacer creíble.

Sarah Gadon, una de las rubias protagonistas de la cinta, presente también en el encuentro con la prensa, apuntó que el director le escribió una carta explicando el guión y "cómo quería explorar la idea de identidad en la película".

"Fue tan honesto que ya entonces nos dijo que no tenía todas las respuestas, que nos invitaba a un viaje indagatorio a ver qué aclarábamos entre todos. Supe que tenía que hacerla", añade la actriz canadiense.

El director detalla que las películas que más le han gustado en su vida "son las que me han dejado más preguntas que respuestas, como '2001. Una odisea en el espacio': me gusta esa sensación, cómo se van abriendo puertas para ir descifrando el misterio, y eso he querido hacer yo".

El pase con público de la cinta fue despedido con aplausos a pesar de que muchos comentarios en la salida apuntaban a la necesidad de madurar lo visto.

"Es que esta película hay que verla varias veces para entender su esencia, pero está todo en ella", explica rebuscando las palabras.

Hay también un "homenaje", o al menos, la reconocida influencia de la obra de Louise Bourgeois, autora de la escultura "Mamán", una gigantesca araña de la que existen varias versiones, y que Villeneuve ha colocado sobre Toronto.

"No quiero hablar de la araña", ha dicho varias veces el canadiense, que sí ha aceptado con orgullo las referencias que relacionaban su película con clásicos de Hitchcock: "las dos rubias de la película no son una casualidad", ha dicho, ni la presencia, casi anecdótica, de Isabella Rossellini, de la que "probablemente" está enamorado.