Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El ‘estilo Bañuelos’ cumple un año en Amper

El financiero sigue con sus planes e invertirá cinco millones más en el grupo

Yago Méndez, consejero delegado de Amper
Yago Méndez, consejero delegado de Amper

Amper, un año después del desembarco del financiero Enrique Bañuelos como socio mayoritario en su capital, sigue acumulando números rojos (6 millones en el primer trimestre y 24,6 millones, el triple que un año antes, en el ejercicio 2012), recortando ventas y contratación, aumentado deuda, negociando a uña de caballo un plan de refinanciación, recortando plantillas y desplomándose en Bolsa (su cotización ha caído un 34,4% en el primer semestre).

Durante este periodo han cambiado en Amper los socios principales, la composición de su consejo de administración, la dirección y la estructura organizativa del grupo, se han renovado planes estratégicos y medidas de ajuste, pero sus resultados hoy no son muy distintos de los precedentes.

¿Por qué decidió Veremonte, el brazo inversor de Bañuelos, entrar en Amper? “Fundamentalmente”, según explicó hace unos meses a este suplemento el consejero delegado de la tecnológica, Yago Méndez, “por tres razones. Por su sector de actividad, que tiene recorrido pese a la crisis global y es muy complementario con las actividades presentes y futuras de Veremonte. Por su presencia internacional, con proyectos y know how (conocimiento tecnológico) españoles, sobre todo en América Latina, donde Veremonte está bien posicionada. Y porque Amper es una compañía cotizada, con unos precios interesantes en la situación actual, y que tiene recorrido al alza”.

Todo ello sigue siendo probablemente cierto un año después, pero la rentabilidad brilla por su ausencia pese a los cambios promovidos por los nuevos gestores.

Amper va a ampliar capital a 1,70 euros la acción y cotiza en torno a un euro

La compañía, por ejemplo, ha variado su estructura y se articula ahora en cuatro unidades de negocio: España, América Latina, Defensa y Pacífico Sur.

La nueva estructura, señala la empresa, es fruto de un análisis interno y del diseño de un Plan de Negocio 2013-2016 que tiene como grandes objetivos la solidez financiera y la rentabilidad en todas sus divisiones y mercados.

La nueva estrategia y la losa de su deuda han llevado al grupo a reforzar su capital mediante ampliaciones y a renegociar un crédito sindicado suscrito en 2011. Este crédito, según explica Sol Fernández-Rañada, vicesecretaria del consejo de administración y responsable de comunicaciones y relación con los inversores, es oneroso para Amper en España y coarta además la financiación de sus operaciones en Latinoamérica, que son fundamentales para volver a la rentabilidad y para asegurar su actividad en España.

Amper logró en junio un acuerdo con las entidades implicadas en el crédito citado para la entrada en vigor de un stand still (contrato de no inicio y suspensión de acciones) hasta el 30 de septiembre. Durante este periodo, empresa y sindicato de bancos intentarán llegar a un acuerdo. La deuda financiera neta de Amper a 31 de marzo ascendía a 120 millones.

Las principales armas de Amper para lograr sus objetivos, más allá de planes estratégicos y medidas de ajuste, son hoy, según sus gestores, la transparencia y cumplimiento de los compromisos. Una buena prueba de ello se va a dar en próximas fechas, dicen, cuando la CNMV de luz verde al lanzamiento de una ampliación de capital de 15 millones aprobada por la compañía en diciembre.

La ampliación se va a llevar a cabo muy pronto y en las condiciones acordadas: 1,70 euros por acción y suscripción de una tercera parte de la misma por Veremonte. Pero como la cotización actual de las acciones de Amper oscila en torno al euro, explican en la compañía, “se va a advertir de esta circunstancia a los posibles interesados. No queremos engañar a nadie. Vamos a avisarles de que probablemente no les interese”.

Ezentis tira la toalla y reduce su participación en el grupo tecnológico

Hace unos días, por otra parte, comenzaron a cotizar 6 millones de acciones de Amper procedentes de una ampliación de 10 millones de euros suscrita en su día íntegramente, también a 1,70 euros, por Veremonte. Y esta semana, según fuentes del mercado, la CNMV podría autorizar el desembarco en el parqué de las acciones de Amper correspondientes a una ampliación de 4,57 millones, aprobada en su última junta general, para compensar a los accionistas minoritarios de su filial norteamericana eLandia.

Estas operaciones, señalan en Amper, demuestran el compromiso y la voluntad de permanencia de Veremonte, que va a alcanzar casi el 30% de su capital, y de Bañuelos. El empresario, aunque acumula unos cuatro millones de euros en pérdidas latentes, cree que Amper tiene futuro y que vale mucho más por fundamentales que el precio al que cotiza.

Quienes no están resistiendo el envite son otros, que llegaron casi en paralelo con él a Amper. Es el caso de Ezentis (su presidente, Manuel García Durán, que nunca quiso ser un mero inversor financiero, ha reconocido que está reduciendo su participación, que se sitúa ya por debajo del 5%).

Amper, que en los últimos meses se ha hecho con un importante contrato de seguridad en Brasil (34 millones de euros) y con un pedido de Thales de 500 consolas inalámbricas para el ejército francés, no prevé un mejor comportamiento este año de sus ventas en España, pero se muestra algo más optimista sobre la evolución de sus negocios en Latinoamérica. Un informe de los analistas de BPI, de la segunda mitad de mayo, hablaba de unas pérdidas esperadas en Amper de 7 millones para este ejercicio, de 2 millones para 2014 y de un beneficio de 4 millones para 2015.