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La retirada de efectivo en los cajeros sufre la mayor caída registrada

En el cuarto trimestre de 2012 los ciudadanos extrajeron un 4,53% menos

Dos jóvenes retiran dinero de un cajero.
Dos jóvenes retiran dinero de un cajero. EFE

El movimiento de efectivo es una de las mejores variables para conocer cómo está la economía de un país. Y los últimos datos del Banco de España sobre el movimiento de efectivo con tarjetas reflejan la crudeza de la crisis y el hundimiento del consumo. Según las últimas estadísticas publicadas, en el cuarto trimestre de 2012 los clientes retiraron 27.535 millones en los cajeros, un 4,53% menos que el mismo periodo del año anterior. Esta caída no se había registrado en, al menos, los últimos 10 años, periodo desde el que se dispone de estadísticas.

El volumen de retirada de efectivo estuvo creciendo a ritmos cercanos al 5,5% desde principios de la década, para caer bruscamente un 2,88% en 2009. Los dos siguientes ejercicios se recuperan y en 2012 llega el desplome, con un descenso del 2,64% en el año y del 4,53% en el último trimestre.

En total, los clientes bancarios retiraron 110.570 millones en los cajeros en 2012. Esta cifra supone regresar a los niveles de 2006. De media, se extrajeron unos 2.400 euros por habitante en 2012.

Los expertos consideran que la caída de la paga extra de Navidad de los funcionarios (2,6 millones de personas), así como “la subida de impuestos y retenciones, las congelaciones salariales, etcétera”, están detrás de estas cifras, según Javier Niederleytner, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Este profesor apunta que “la menor propensión de los españoles al consumo en las actuales circunstancias económicas, hace que haya una mayor disposición al ahorro que al gasto, aunque sobre todo hay menos renta disponible”.

La anulación de la paga extra de Navidad y el paro explican la caída

Esta caída también se refleja —aunque con menor fuerza— en el volumen de compras con tarjeta que se realizan a través de las terminales de punto de venta de los comercios. Tras registrar subidas del 14% y el 17% a principios de la década pasada, en los buenos años de la burbuja financiera, en 2012 el importe cayó un 0,90%. Se realizaron compras por valor de 97.385 millones. Ante este menor uso del dinero de plástico, y la subida de las comisiones por el uso de las tarjetas, los clientes se han deshecho de buena parte de ellas. Frente a los 76,4 millones de tarjetas que había en 2008, el año pasado quedaban 68,8 millones, lo que supone una media de 1,5 por habitante.

En paralelo, también se ha producido un fuerte descenso del número de cajeros que tienen las entidades. En 2008 se llegó al máximo, con 61.714 máquinas. El año pasado se contabilizaban 56.258, un 8,85% menos; 2010 y 2011 fueron los ejercicios con mayores retiradas de cajeros, en paralelo a los cierres de oficinas bancarias. Pese a todo, España sigue siendo uno de los países europeos con mayor parque de cajeros de Europa.

De media, cada español sacó unos 2.400 euros al año en los cajeros

Según Niederleytner, estas estadísticas son “un reflejo de la actual situación económica. El desempleo sigue aumentando, y lo peor es que se respira un ambiente de incertidumbre, donde el principal temor de muchos españoles es precisamente engrosar las cifras del paro. Por eso están consumiendo mucho menos, ya que reina el pesimismo. El ciudadano de a pie no se cree los mensajes optimistas de que 2013 será el año de la recuperación”.

¿Qué pasará este año? Responsables de algunas entidades bancarias creen que seguirá la caída en el uso del dinero de plástico. Desde el IEB se comenta que “solo una mejora del empleo contribuirá a que la propensión al consumo se revierta”