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Comparar antes de usar

Los buscadores de fondos se popularizan entre los pequeños inversores

Un usuario busca información en VDOS.
Un usuario busca información en VDOS.

Este año debería ser el del regreso de los ahorradores a los fondos de inversión, duramente golpeados por la crisis. “Ante las nuevas perspectivas de los mercados y la penalización de los depósitos”, asegura Enrique Velázquez, director de VDOS, “los fondos van a crecer en los próximos años”, un vaticinio confirmado por la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco), que en un informe anual apunta a que el patrimonio total de estos productos crecerá un 8% en España en 2013. Ahora bien, todo indica que los inversores poscrisis no se van a comportar igual que los de antes de 2008. Según los expertos, el viejo sistema de ir a la oficina bancaria del barrio y comprar los fondos aconsejados por el director, entre un catálogo limitado de productos fabricadospor la propia entidad, va camino de renovarse.

Cada vez hay más inversores dispuestos a hacer la guerra por su cuenta, al estilo de los que bucean en Internet para elegir su coche o encontrar un vuelo barato, algo cada vez más factible ante la atractiva oferta que despliegan los llamados supermercados de fondos: Cortal Consors, Inversis, Renta 4, Tresis, Ahorro.com, Openbank, Bankinter. Al contrario de lo habitual en la oficina de toda la vida, ahí sí se pueden encontrar los distintos de fondos registrados en la CNMV y procedentes de las factorías más importantes del mundo: Fidelity, Amundi, Carmignac, Schroeders, Templeton, DWS, JP Morgan…

¿Cuál es la ventaja de poder acceder fácilmente a esa descomunal oferta que, según Fernando Luque, director general de Morningstar España, “alcanza las 20.000 referencias (fondos en sus diversas variantes)? Que permite seleccionar los productos que más se adecuen a nuestro perfil y medir diariamente la rentabilidad de cada uno de ellos. Claro que para poder acceder a esa ingente gama de productos, buscar y comparar, el inversor tiene que valerse de los llamados buscadores de fondos, una herramienta que lleva ya más de diez años entre nosotros y que ahora empieza a popularizarse. Además de Morningstar y VDOS (Quefondos), buscadores independientes y en los que no se puede hacer transacciones, los inversores cuentan ya con los de Inversis y Cortal Consors (en los que sí se puede además comprar y vender).

El cliente puede rastrear qué fondo es el más rentable o cuál es más barato...

En estos buscadores, el usuario puede acceder a los fondos a través de búsquedas sencillas o avanzadas, en este caso filtrando criterios como rentabilidad (a uno, tres o cinco años), categoría de fondo, divisa, gestora. Puede abrir la ficha de cada uno y comprobar su evolución. Y, lo que es decisivo, comparar la rentabilidad de cada fondo con cualquier otro producto o índice. Hay también rankings de rentabilidad pura y dura, amén de otras calificaciones.

Morningstar ofrece un sistema de calificaciones (con estrellas), “una calificación”, apunta Luque, “calculada a partir de la rentabilidad y riesgo pasado del fondo”, y otra, cualitativa, con medallas (oro, plata, bronce). En la web de esta empresa, el usuario puede conformar su cartera (ficticia o real) y seguirla día a día. En Quefondos, que se ha especializado además en planes de pensiones, ofrece Los favoritos, que permite agrupar varios fondos y recibir su evolución por correo electrónico.

Estas webs son auténticos portales informativos. Hay análisis sobre fondos concretos, secciones de noticias, boletines descargables y hasta consejos y recomendaciones. Lo que no hacen es dar la posibilidad de operar, ni siquiera de conectarse (mediante un link), con los portales de venta de las entidades, “debido a que queremos mantener nuestra independencia”, explica Luque. Por el momento, el universo de buscadores independientes se limita a Morningstar y Quefondos. Citywire, otro de los grandes, ya en Europa, aún no ha llegado a nuestro país. Y Lipper, filial de Thomson Reuters, restringe su actividad a las entidades, gestoras o institucionales. Esta escasez en España se debe, apunta Velázquez, “a que tenemos menos inversores que en Europa y buena parte de ellos aún siguen adquiriendo en la oficina bancaria”.

Los bancos españoles son reacios a vender fondos de terceros

Francisco Marguerite, director de tecnología de Inversis Banco, reconoce que a las grandes entidades “no les ha interesado” la venta de fondos en arquitectura abierta, es decir, de otras gestoras, por lo que “siguen primando los suyos”. Luque opina que priman productos como los garantizados, “poco interesantes para el inversor (por su baja rentabilidad y altas comisiones), pero interesantes para ellos, ya que les permiten tener a los clientes cautivos durante años”.

En el sector se cree que ese hábito de comprar fondos en la oficina bancaria explica en parte el desplome de su patrimonio en España (desde los 254.000 millones de 2006 hasta los 123.000 de 2012). Buena parte de estos fondos se concentran en productos de renta fija inadecuados o de renta variable española. El uso de los buscadores les hubiera abierto los ojos y alentado a invertir en fondos mucho más rentables, tanto que algunos de renta variable han alcanzado el año pasado revalorizaciones superiores al 50%. De hecho, a juzgar por las cifras de Inverco, son ya muchos los inversores que participan de esta percepción. En 2012, en medio de un estancamiento generalizado de los fondos españoles, el patrimonio gestionado por los extranjeros creció un 18%.

Se está observando, pues, un cambio en la cultura de los inversores, que está llevando a que más y más entidades se lancen a la arquitectura abierta y a crear sus propios buscadores. Inversis Banco, que no solo vende fondos de todas las gestoras a particulares, sino que también los distribuye a otros bancos, inauguró ya su portal en 2012. Este, que funciona con tecnología de Morningstar, da acceso a cerca de 600.000 usuarios al año (en fondos y otros productos). Otra entidad que acaba de lanzar su portal de fondos (buscador y para operar) es Cortal Consors, de BNP Paribas. “Lo lanzamos el año pasado”, explica Tomás García-Purriños, responsable de fondos, “pero ha empezado a funcionar en su plenitud ya este año”.

Algunos supermercados de fondos empiezan a tener comparadores

El pionero en España fue el grupo estadounidense Morningstar, que empezó aquí en 2001 y ahora tiene unos 80.000 usuarios únicos. “Nos dedicamos a la información sobre fondos desde hace unas tres décadas. Antes elaborábamos esa información en papel, que se mandaba a los suscriptores. Internet nos ha permitido construir estos buscadores-comparadores actuales, con mucha más información que antes”, explica Luque. Actualizada a diario, los valores liquidativos de los fondos y los rankings de rentabilidad en cualquiera de sus categorías se modifican cada día. A Morningstar le salió hace poco un competidor en España, VDOS, que lanzó en 2011 Quefondos, muy similar al buscador americano, también independiente.

Aunque señalan que la publicidad puede ser una vía de ingresos, ninguna de estas dos empresas la utilizan. “De hecho, de momento, no estamos comercializando el portal”, afirma Velázquez. Ambas empresas obtienen el grueso de su facturación de la venta de software financiero. En el caso de Morningstar, de la venta de herramientas profesionales a gestoras, entidades financieras, inversores institucionales, banca privada. VDOS, la empresa de Quefondos, lleva 15 años ofreciendo servicios de información, herramientas de negocio y soluciones de apoyo a la comercialización “y de monitorización de negocio, enfocadas al sector financiero”, concluye Velázquez.