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Venta ficticia en beneficio propio

Juan Ramón Avilés simuló la venta de una promoción a su hermana para mantener su privilegiada posición

Aparte de su actuación supuestamente ilícita para maximizar sus dietas, el expresidente de la Comisión de Control de la CAM, Juan Ramón Avilés, cometió otra serie de irregularidades que, según el Banco de España, le hubieran obligado a dejar sus cargos. Avilés recibió dos créditos de la CAM por 19 millones en 2008 para la construcción de una urbanización de 174 viviendas, garajes y locales en Sucina (Murcia) a través de su sociedad La Vereda de Sucina SL.

La sociedad del directivo de la CAM, tuvo evidentes dificultades para vender la promoción y, desde 2009 dio síntomas de problemas de liquidez, a pesar de lo cual, la caja refinanció la operación aumentando las cantidades prestadas sin que esa decisión pasara por el Consejo de Administración de la entidad. La situación se agravó tanto que Avilés se vio obligado a recurrir a préstamos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y del Instituto de Crédito y Finanzas de la Región de Murcia (ICREF) para financiarse. Parte de esos fondos concedidos por esos dos organismos públicos se utilizaron para fines que no estaban contemplados en su concesión.

La incompatibilidad de esos préstamos con su posición en la CAM, le llevaron, según el informe a vender de forma ficticia La Vereda de Sucina a su hermana. Esa operación, según el Banco de España, tendría por objeto “que los organismos de supervisión de la caja no tuvieran conocimiento de su vinculación con la misma [con su promotora]” y “no le obligaran a renunciar a su cargo en la caja y con ello a perder su privilegiada situación para negociar una solución favorable para sus intereses”. A pesar de la venta, Avilés siguió tomando todas las decisiones empresariales relacionadas con su sociedad.