Vergüenza ajena... Ya nadie se atreve a decir antienvejecimiento.
Pero qué graciosillos, un Dorian Grey femenino. No me gusta nada. Es como... no sé... ¿una pedrada? Los viejos de edad tienen arrugas y bien chulas que son. No me imagino a mi abuelita sin ellas... ¡Por Dios, qué grima!