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Iberdrola reduce las inversiones para rebajar la deuda en 6.000 millones

La eléctrica obtiene unos beneficios de 2.401 millones entre enero y septiembre

El resultado en el mercado español desciende un 36% por el deterioro de la actividad

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán EFE

Cuando el negocio, que no el beneficio, empieza a notar los efectos de la crisis hay que tirar rápidamente de manual. Y dice el manual que hay que contener gastos, reducir empleo, limitar las inversiones a lo indispensable, vender activos para conseguir liquidez y, en la medida de lo posible, reducir deuda. La eléctrica Iberdrola, que en los nueve primeros meses ha ganado un 12% más (2.400,7 millones de euros) pese a la caída del negocio en España (616 millones, -36%) ha sacado el manual.

El presidente de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, que presentó en Londres los resultados de la empresa en los nueve primeros meses, detalló los objetivos. Iberdrola, explicó, tiene como uno de sus grandes objetivos reducir deuda, de forma que en un par de años, en 2014, se sitúe en 26.000 millones desde los 32.000 que tiene en estos momentos. La reducción, de un 18,75%, se llevará a cabo sin recurrir a ampliaciones de capital. Menos deuda, dice también la teoría, supondrá mejora de la confianza de los inversores y más facilidad para acceder a los mercados de capital. Hacia ellos, Iberdrola lanzó otro mensaje: va a mantener el dividendo. El grupo seguirá aplicando el denominado scrip dividend (posibilidad de cobrar el dividendo en acciones) como mecanismo “flexible” de retribución: la compañía pretende repartir un dividendo de 0,3 euros por acción al año.

No solo se mantendrá el reparto de beneficios. El plan estratégico de Iberdrola prevé que en 2014 el beneficio neto y el bruto se mantenga en niveles del pasado año.

A ese fin contribuirá el capítulo previsto de desinversiones. El grupo, sostienen sus responsables, dispone de un plan de ventas valorado en 2.000 millones. Iberdrola ya ha vendido activos no estratégicos por 300 millones y espera elevar la cifra a 1.000 millones antes de finales de este año. Además, la eléctrica tiene una cartera de activos no estratégicos adicionales y participaciones minoritarias que suman otros 3.000 millones, como posibles oportunidades de desinversión a realizar en función de las necesidades financieras. Muy cuidadosos con la posición lograda en el exterior (al fin y al cabo es la que ahora permite presumir de números negros), Iberdrola mantiene la apuesta con proyectos clave para su imagen en el exterior y su posición en negocios de futuro, como los parques eólicos en el mar proyectados en Reino Unido, los eólicos y centrales hidráulicas en Brasil o la distribución también en Reino Unido.

La estrategia, en tiempos turbulentos, es claramente defensiva. Porque las inversiones del grupo se reducirán significativamente respecto a ejercicios anteriores. Así, en los próximos tres años, se van a invertir 10.500 millones de euros. La cifra, supone una reducción importante, de en torno al 38% respecto a la cifra invertida entre 2009 y 2011 (16.700 millones). En el caso de España, la caída en la inversión prevista superará el 50%, de 4.300 millones a 2.000 millones. Son otros tiempos. La mayor parte de las inversiones previstas tendrán como destino Reino Unido, que recibirá el 42% del total, seguido de Iberoamérica, que obtendrá casi el 23% del total. Brasil será el principal destino de estas inversiones.

En otro importante capítulo para cualquier empresa, el de personal, Iberdrola (30.800 empleados) lanzó un mensaje tranquilizador, al menos para los trabajadores: lo peor, entendido lo peor por una reducción de empleo de 1.200 personas, ya está hecho en su mayor parte. De ese total, 400 bajas correspondieron a España y se hicieron en julio pasado mediante medidas no traumáticas (muy ventajosas, apunta la empresa). Otras 600 bajas se llevaron a cabo en Reino Unido, por lo que tan solo restarían por reducir 200 empleos de aquí a 2014.

Iberdrola aprovechó la presentación de su plan estratégico para el periodo 2012-2014 para ofrecer su posición acerca de la nueva fiscalidad energética aprobada por el Gobierno. El director general ejecutivo, José Luis Sampedro advirtió, en este sentido, que estos impuestos (entre ellos destaca el 6% a la generación eléctrica sea cual sea la tecnología aplicada) solo podrán tener carácter transitorio, como se reclama desde algunos sectores, si antes se atajan “las verdaderas causas” del déficit de tarifa y se recortan las primas a las renovables.

“Creo que la voluntad del Gobierno es que las medidas sean transitorias”, dijo Sampedro, “pero la voluntad es que desaparezcan cuando desaparezca el déficit de tarifa o, mejor dicho, cuando desaparezcan las causas, y las causas son las primas a las renovables. Mientras no bajen las primas, deberá mantenerse”.

En conferencia de prensa, el presidente de la compañía no desperdició la ocasión de valorar —positivamente—, la labor que está realizando el Ejecutivo de Mariano Rajoy. “Creo que tenemos un Gobierno de muy buenos profesionales, probablemente el mejor Gobierno en cuestión de profesionalidad desde la Transición”, dijo. Y añadió: “Las reformas son las adecuadas, pero tardarán en dar resultados. Se deberían haber hecho hace cuatro años”. Galán aseguro también que la economía española saldrá de su actual situación de crisis. “Hay un potencial tremendo, compañías fuertes y datos muy positivos como el aumento de las exportaciones. Lo que pasa es que lo bueno no es noticia. Además, los españoles pasan demasiado rápido de ver todo blanco a verlo negro”, concluyó.