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Acerinox se oxida en 2012

La siderúrgica retrasa su recuperación y reduce sus previsiones de resultados

Horno eléctrico, en una de las plantas de producción de Acerinox.
Horno eléctrico, en una de las plantas de producción de Acerinox.

“Se oxida en 2012”. Así titula su último informe sobre Acerinox, fechado el 4 de octubre —24 horas después de la reunión de los gestores de la siderúrgica con los analistas en su Día del Inversor—, César Sánchez-Grande, experto de Ahorro Corporación Financiera. Los resultados del primer semestre del primer productor mundial de acero inoxidable, que fueron malos, y los del tercer trimestre, que se van a hacer públicos en breve y que tampoco van a ser buenos (“van a estar muy por debajo de lo previsto", según ha confirmado la compañía), dan pie al expresivo encabezamiento.

Acerinox, sin embargo, como dijo en famosa frase san Agustín, vale bastante más cuando se le compara que cuando solo se le considera. Como apuntan en Banco Sabadell, el grupo “mantiene unas ventajas competitivas evidentes” respecto a otros productores y va a mantenerlas en los próximos años, agregan, “con el potencial adicional” que le van a aportar sus nuevas instalaciones de Bahru Stainless en Malasia.

Sus resultados hasta septiembre van a ser peores de lo que preveía hasta ahora

Las perspectivas son buenas, pero los tiempos son malos. La siderúrgica ha visto caer su beneficio un 40% en 2011, y este año ha registrado un descenso del 57% en el primer trimestre y del 60,5% hasta el 30 de junio. El grupo subraya, para explicar el vertiginoso desplome de ganancias, que su mercado sigue viéndose afectado por la crisis internacional y por la situación de debilidad en el mercado del níquel.

La facturación del grupo entre enero y junio alcanzó los 2.419,1 millones de euros, un 5,5% inferior a la de los seis primeros meses de 2011, a pesar de que en unidades físicas las toneladas vendidas fueron superiores. También cedió un 35,5% su resultado bruto de explotación (Ebitda).

El níquel, que supone casi la mitad de los costes de fabricación de Acerinox, ha visto reducir su cotización en torno a un 30% entre los primeros días de febrero (por encima de los 21.800 dólares la tonelada) y los últimos de junio (poco más de 16.000 dólares), aunque en las últimas semanas ha recuperado algo su cotización.

Un panorama poco alentador, en suma, que no ha variado mucho en el tercer trimestre. Los resultados del periodo junio-septiembre van a estar muy por debajo de las previsiones, según los gestores de Acerinox. El Ebitda del tercer trimestre va a ser “pobre”, según Ahorro Corporación, por el descenso estacional de la demanda y por “la caída del precio del níquel y del extra de aleación, que ha retrasado la entrada de pedidos a octubre”.

La crisis, el precio del níquel y la competencia desleal lastran sus cuentas

Las previsiones de recuperación son, a medida que avanza el ejercicio, menos vigorosas y más lejanas de lo inicialmente previsto. La demanda de acero inoxidable, señalan los analistas, no registra un comportamiento positivo, salvo en Estados Unidos, que se ha consolidado como el mercado más importante para Acerinox. El europeo, por el contrario, “refleja”, según la compañía, “la crudeza de la crisis económica, la falta de liquidez, de visibilidad y de confianza”, y el asiático, aunque ha mantenido un buen comportamiento en la primera mitad del año, se mueve con precios “muy bajos”.

La ligera mejora en la cotización del níquel ha sido aprovechada por Acerinox, en la primera semana de octubre, para anunciar una subida en sus precios base en Europa de 50 euros por tonelada con el objetivo de intentar recuperar unos márgenes razonables.

“La subida” de 50 euros, señalan en Ahorro Corporación, “supone un incremento de un 5% sobre los precios actuales y puede representar un 1,5% de aumento en el Ebitda anual esperado”.

La siderurgia europea, según ha explicado el consejero delegado de Acerinox, Bernardo Velázquez, a sus accionistas, está sufriendo en su casa el estancamiento del consumo por la situación económica, una caída de las exportaciones por el proteccionismo de algunos países para potenciar su propia industria del acero inoxidable y un incremento de las importaciones por la competencia desleal de países emergentes, que son ya potencias industriales reales, como China, India o Brasil.

Acerinox lamenta que las autoridades europeas y españolas no están haciendo lo suficiente para defender esta industria y asegurar la libre competencia.

Problemas para Acerinox a los que hay que agregar en España, la posible incidencia en sus costes de las medidas adoptadas por el Gobierno para embridar el desbocado déficit tarifario (insuficiencia de los ingresos del sistema eléctrico para cubrir los costes) y la repercusión de la supresión o no del régimen tarifario especial por interrumpibilidad en el suministro a grandes consumidores.

La crisis le hace menos mella que a la competencia gracias a su diversificación

Pese a todas estas vicisitudes, la crisis golpea menos en términos relativos a Acerinox que a sus competidores. Los analistas de Banesto Bolsa recuerdan la ventaja que le supone su diversificación y su posición en el mercado norteamericano. Allí, señalan, “Acerinox es el principal productor con una cuota superior al 40% y está además aumentando su exposición a sectores como el automóvil. No vemos una amenaza en la nueva competencia (Thyssen) en ese mercado, al menos en el corto-medio plazo”. “En definitiva”, agregan, “dentro del entorno complicado actual creemos que Acerinox va a seguir siendo una de las opciones menos arriesgadas”.

En Acerinox, por otra parte, ven con buenos ojos el proceso de consolidación abierto entre siderúrgicas europeas. Valoran positivamente el proceso de concentración entre Outokumpu e Inoxum (filial de Thyssen-Krupp), que pueden suponer desinversiones y reducción de la capacidad de producción europea de estos aceros, pero reiteran que Acerinox va a seguir al margen de las fusiones.

Acerinox, que afronta la crisis desde hace un lustro mediante el recorte de ciclos de producción y las mejoras en la gestión logística, mantiene los objetivos e inversiones previstos en su Plan Estratégico hasta 2020, que gira sobre todo en torno a la expansión global de su actividad a través de su nueva fábrica de Malasia y de su red comercial. Y prosigue con el desarrollo de su Plan de Excelencia 2011-2012 con el que busca un ahorro anual recurrente de 90 millones al finalizar 2012.