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Banco Popular estudia la compra del Banco Mare Nostrum

La operación daría lugar al cuarto grupo financiero privado

El presidente de Banco Popular, Ángel Ron.
El presidente de Banco Popular, Ángel Ron. ÁLVARO GARCÍA

Quedan unos 15 días para que la consultora Oliver Wyman haga público su veredicto sobre las necesidades de capital de los principales grupos bancarios españoles y la consolidación del sector se acelera. Banco Popular y el grupo Mare Nostrum (BMN) —resultante de la fusión de Caja Murcia, Caixa Penedès, Caja Granada y Sa Nostra— reconocieron este martes que, “dentro del análisis de las distintas alternativas” que ofrece el proceso de reestructuración en que está inmerso el sector financiero, están “valorando” su integración, según comunicaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). De verificarse, la operación daría lugar al cuarto grupo bancario privado español —si se excluye la nacionalizada Bankia— y sumaría unos activos de unos 230.000 millones de euros.

Según fuentes conocedoras de las negociaciones, el interés del Popular por BMN, que en 2011 ganó 82 millones de euros tras realizar provisiones y saneamientos por 747 millones para ajustar el deterioro de su exposición inmobiliaria, se basa en que se trata de una entidad que se ha embarcado en una “reestructuración creíble y la fusión de sus componentes está bastante avanzada”. BMN ha despedido a más de un millar de personas y ha cerrado 280 oficinas.

Según el calendario establecido en el marco de la ayuda por importe de 100.000 millones de euros que Europa ha pactado con el Gobierno español para sanear los bancos, una vez conocido el resultado de las valoraciones que ha coordinado Oliver Wyman, las entidades serán clasificadas en cuatro grupos: las que no necesitan capital (al menos Santander, BBVA y Caixabank); las nacionalizadas (Bankia, CatalunyaCaixa, NovaCaixaGalicia y Banco de Valencia); las que necesitan capital pero tienen medios para cubrirlo sin ayudas públicas; y las que presentan un déficit de recursos propios y no lo podrán cubrir ni con el resultado de su negocio ni con el recurso al mercado.

Está por ver en qué supuesto acabarán los grupos resultantes de las fusiones de antiguas cajas de ahorros, como KutxaBank, Ibercaja, Caja 3 y Liberbank (cuya fusión a tres está en suspenso), Unicaja y CEISS (también en un incierto proceso de integración) y BMN. Estas entidades están experimentando un auténtico baile de emparejamientos que tiene como objetivo último cumplir con la consolidación que está siendo impulsada desde el Gobierno.

A finales de octubre, los bancos que precisen capital deberán presentar sus planes para obtenerlo, sea mediante ventas de activos o con ayudas del Estado. Las que sean declaradas inviables seguirán los procedimientos previstos en el real decreto Reestructuración y Resolución de Entidades de Crédito aprobado el pasado viernes.