Un leve alivio en el ladrillo

La construcción crea 6.200 empleos en el segundo trimestre

Edificios en obras.
Edificios en obras.

El buen tiempo ha ayudado a que la construcción cree un poco de empleo en el segundo trimestre. En total, 6.200 empleos más que han elevado el número de puestos de trabajo en el sector a casi 1,2 millones.

El ladrillo está en el origen del desastre. Detrás de casi todos los males que aquejan al mercado laboral español en esta crisis está la construcción, sobre todo el peor de ellos: la destrucción de empleo. El sector tocó techo en el tercer trimestre de 2007. Y pese al alivio momentáneo de este trimestre, se han destruido más de 1,5 millones de puestos de trabajo en este periodo.

La caída acumulada durante esta doble recesión es incluso mayor si se tienen en cuenta las ramas afines al sector sobre el que se edificó la bonanza económica y que acabó generando una gran burbuja. En este tiempo se ha destruido más de medio millón de puestos de trabajo en estas actividades (fabricación de muebles, ferralla…).

También en el sector servicios creció el empleo en el segundo trimestre del año, al calor de la temporada turística. Pero ninguna de las dos subidas fue suficiente para amortiguar la destrucción de puestos de trabajo en la agricultura (42.800) ni en la industria (21.000).

Uno de los síntomas más preocupantes de la gravísima situación del mercado laboral es, precisamente, la caída del empleo en la industria. Este sector, pese a no ser el más numeroso de la economía, es el que genera empleo de más calidad (estabilidad y mayor salario).

Sobre la firma

Manuel V. Gómez

Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS