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La comparecencia de Rato eleva el riesgo de conflicto político en el PP

El expresidente de Bankia acude al Congreso para explicar su gestión.

El enfrentamiento con Guindos, el tema más delicado para el PP

El expresidente de Bankia, Rodrigo Rato.
El expresidente de Bankia, Rodrigo Rato. EFE

El expresidente del Bankia, Rodrigo Rato, comparecerá hoy en el Congreso de los Diputados para explicar, por primera vez, su versión en la crisis de la entidad y la defensa de su gestión, antes de que fuera nacionalizada. Es la intervención más esperada, pese a que hay tres más: Julio Fernández Gayoso, expresidente de Novagalicia, Narcis Serra, expresidente de Caixa Catalunya y Elena Salgado, exvicepresidenta del Gobierno.

La comparecencia del exvicepresidente del Gobierno de José María Aznar tiene riesgos políticos. Uno de ellos es que Rato describa su salida de Bankia como consecuencia del enfrentamiento con Luis de Guindos, ministro de Economía. Miguel Fernández Ordóñez, exgobernador del Banco de España, ha afirmado que no era necesario echar a Rato para sanear Bankia. Incluso afirmó que había un plan de saneamiento aprobado que exigía menos dinero para relanzar Bankia. Estas tesis denuncian un soterrado enfrentamiento entre los que fueran jefe y súbdito, Rato y Guindos, hasta 2004. En 2012 cambiaron las tornas y la relación fue la inversa, lo que siempre genera tensiones.  

No es fácil que Rato tome este camino porque el más perjudicado sería el PP, algo que no deseará el ex director gerente del FMI. Lo que se espera es más bien una comparecencia técnica en la que Rato explique por qué hizo la fusión con Bancaja, la salida a Bolsa, los problemas de la auditoria de Deloitte y los cambios en las cuentas: la entidad entregó unos resultados de 306 millones de beneficios en 2011 y la revisión posterior del equipo de José Ignacio Goirigolzarri los transformó en pérdida de 3.030 millones.

Posteriormente determinó que el grupo necesitaba 19.000 millones, lo que provocó que los mercados sospecharan sobre la mala salud de todo el sistema financiero, lo que aceleró el rescate bancario y metió a España en la apurada situación que vive ahora. Rato tratará de explicar las razones contables que han llevado a estos cambios.

Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, dijo que la fusión de Caja Madrid con Bancaja se hizo "a punta de pistola". También aquí hay una zona de riesgo para el PP porque puede desmentir a Aguirre o atacar a José Luis Olivas, expresidente de Bancaja y ex alto cargo del PP de Valencia. Esto segundo es más fácil que lo primero, ya que Rato pidió una segunda valoración de Bancaja al creer que había sido engañado.

En donde la versión de Ordóñez puede chocar con la de Rato es en la causa de la fusión: siempre ha sostenido que hubo presión del Banco de España, algo que negó el exgobernador. Ordóñez también dejó claro que el único responsable de la fusión fue Rato, que la firmó.

Además incidirá en que la salida a Bolsa de Bankia, que se produjo en un momento de enorme tensión en los mercados, cumplió todos los requisitos legales y fue supervisada por los reguladores, asesorada por varios bufetes de abogados y auditoras y avalada por varios bancos de inversión.

El fantasma de Miguel Blesa, antecesor de Rato en Caja Madrid, es posible que aparezca en el Congreso. Rato considera que recibió una entidad con graves problemas estructurales, que siempre pesaron en el futuro de Bankia.

Rato repasará previsiblemente también los cambios normativos impulsados primero por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y posteriormente por el de Mariano Rajoy, aunque se da por hecho que no criticará a ninguno de los dos Ejecutivos y se limitará a explicar cronológicamente los hechos.

También serán muy significativos todos los comentarios de Rato sobre Deloitte, la auditora que, además de supervisar las cuentas de Bankia y su matriz, asesoró hasta el último momento al exministro en el plan de saneamiento para reflotar al grupo con una ayuda pública de unos 7.000 millones.