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BFA-Bankia vende créditos fallidos por 800 millones a dos ‘fondos buitres’

El banco pretende desprenderse de unos 30.000 millones de sus activos menos rentables

El grupo BFA-Bankia ha llegado a un acuerdo para vender una cartera de créditos fallidos y sin garantía cuyo valor asciende a 800 millones de euros, aunque no ha informado del precio al que se ha cerrado la operación. Los préstamos pasarán a manos de dos fondos de inversión expertos en el negocio de recuperar activos, el noruego Aktiv Kapital y el luxemburgués Oko Investments. BFA, la matriz del grupo, fue nacionalizada el pasado mayo.

Según explica la entidad financiera en un comunicado, la operación se ha estructurado en dos subcarteras: los créditos de consumo de particulares, que ha comprado Aktiv Kapital, y los procedentes de pymes, adquirida por Oko Investments.

"La desinversión tendrá un impacto positivo en la cuenta de resultados del banco puesto que los préstamos están totalmente dotados", añade BFA-Bankia, que se desprende así de unos 127.000 créditos con una antigüedad media de cinco años que no le aportaban beneficio. En torno al 80% de los mismos proceden de clientes particulares.

El proceso de subasta competitiva se inició el pasado mes de marzo y en él han participado los principales fondos de inversión y entidades financieras internacionales especializados en este tipo de actividad, a los que se les conoce como fondos buitres. "La operación ha culminado en un plazo de tiempo muy ajustado, pese a la situación adversa y las circunstancias especiales a las que está sometido el mercado", destaca el comunicado.

La operación se enmarca dentro del plan de desinversión en activos no estratégicos que la entidad se ha impuesto en esta nueva etapa. En el plazo de tres años, se ha fijado el objetivo de reducir los activos improductivos a la mitad, hasta situarlos en 30.000 millones de euros, como anunció el presidente del grupo, José Ignacio Goirigolzarri, durante la Junta General de Accionistas. Esto supone desprenderse de casi un 10% del tamaño del banco.

Según el presidente del grupo, el objetivo es lograr el "importante" reto de mejorar sustancialmente su eficiencia en los próximos tres años para conseguir que de cada 100 euros de ingresos, los gastos consuman menos de 40 euros, frente a los casi 60 de ahora.