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La letra pequeña tendrá un mínimo: un milímetro y medio

El Banco de España pone nuevas normas para proteger a los clientes

Fachada del Banco de España. Ampliar foto
Fachada del Banco de España. EFE

A partir de 2013, la letra de los contratos bancarios no podrá tener una altura menor de 1,5 milímetros. En una circular publicada en el Boletín Oficial del Estado, el Banco de España ha definido las nuevas reglas que las entidades de crédito deberán aplicar a la hora de vender sus productos. El objetivo, según el supervisor bancario, es proteger a los clientes.

Las medidas se toman tras una serie de escándalos en el sector por la comercialización de productos poco apropiados para el perfil del inversor o ahorrador que los contrataba. El caso que tiene un mayor número de afectados es el de las participaciones preferentes, especialmente en el caso de las entidades nacionalizadas. La circular es la aplicación práctica de la orden ministerial sobre el mismo tema aprobada el pasado 28 de octubre.

"La letra a utilizar en los documentos de información que se regulan en esta Circular tendrá un tamaño apropiado para facilitar su lectura; en todo caso, la letra minúscula que se emplee no podrá tener una altura inferior a un milímetro y medio", dice el texto.

En todo caso, la indicación no es demasiado precisa. No queda claro si la altura de la letra de 1,5 milímetros a la que se refiere la norma es la del óvalo o cuerpo central o si incluye las crestas y pies (las partes superiores e inferiores que sobresalen de las letras). Si los 1,5 milímetros se refieren al cuerpo central, la letra sería pequeña, pero legible (el equivalente aproximado a un cuerpo 7 de word). Si incluye las crestas y pies, sería diminuta (un cuerpo 4), que casi necesitaría lupa. Lo razonable es que se refiera a la primera opción, aunque la norma no lo deja claro.

La nueva norma endurece las exigencias a la hora de informar a los que compren productos y servicios bancarios, haciendo especial énfasis en los más utilizados por los ciudadanos, como los depósitos, los créditos al consumo y los préstamos hipotecarios. Además del tamaño de la letra de los contratos, la circular obliga a destacar toda la información relevante de forma que no pueda ser confundida. Con esto, el Banco de España pretende racionalizar la conducta y aumentar la transparencia de las entidades de crédito.

La circular también toma medidas para promover lo que el supervisor bancario califica de "concesión responsable de créditos", favoreciendo la "prudencia" y la "atención a las preferencias y objetivos de sus clientes". La nueva norma irá entrando progresivamente en vigor a lo largo de 2013.