Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

China y el níquel erosionan Acerinox

Se desploman los beneficios y la cotización del primer fabricante de acero inoxidable

Planta de Acerinox en EE UU .
Planta de Acerinox en EE UU .

El inoxidable es un acero de elevada pureza y gran resistencia a la corrosión, pero la amplitud y profundidad de la crisis económica está poniendo a prueba —al menos, metafóricamente— sus virtudes. Así Acerinox, el primer fabricante de acero inoxidable, ha visto caer su beneficio un 40% en 2011 y un 57% en el primer trimestre de 2012, y sus previsiones de recuperación son menos vigorosas y más lejanas de lo adelantado hace tres meses. “La demanda de acero inoxidable”, señalan los analistas de Ahorro Corporación, “no está registrando un comportamiento positivo, salvo en el mercado americano, y sigue lastrada por la debilidad en Europa y por la creciente capacidad de producción de China”.

Además, el comportamiento de la cotización del níquel, que supone casi la mitad de los costes de fabricación de Acerinox, tampoco está ayudando al grupo, y en Bolsa sus acciones cayeron un 24,5% en 2011, casi el doble que el Ibex, y en 2012 no les va mucho mejor.

Los analistas de Banco Sabadell, aunque recomiendan comprar sus acciones, han revisado a la baja las estimaciones sobre los resultados de Acerinox en 2012 (han reducido en un 22% el Ebitda previsto). Sus resultados del segundo trimestre, que se conocerán el 24 de julio, deberían ser semejantes, en su opinión, a los del primer trimestre. A corto plazo, dicen, será clave la evolución del níquel.

El precio de este metal en los últimos meses está agravando la situación en Acerinox, según los analistas de Ahorro Corporación. “El desfavorable comportamiento de la demanda final”, señalan, “se ve agravado por una ralentización de la demanda aparente, por la caída de los precios del níquel y por las perspectivas de un extra de aleación más barato”. Circunstancias que presionan “a la baja los precios base ante la necesidad de los fabricantes de dar salida a sus inventarios”. Con estos niveles de demanda y precios, agregan, las tasas de utilización de sus distintas plantas siguen muy bajas (75% en Algeciras; 60% en la surafricana Columbus; y alrededor del 100% en la estadounidense NAS).

El grupo cree que Europa no defiende su acero frente a la competencia desleal

Aunque la crisis económica no ha impedido el crecimiento de la producción mundial de acero inoxidable (un 3,3% más en 2011), las ventas de Acerinox han caído un 13% y su resultado bruto de explotación un 36% en el primer trimestre de 2012 respecto a igual periodo del pasado ejercicio.

¿Qué está pasando? Según ha explicado el consejero delegado de Acerinox, Bernardo Velázquez, a principios de junio, en la junta general de accionistas, “el consumo se ha estancado por la situación económica y porque muchos productos que consumimos en Europa y que necesitan acero inoxidable para su fabricación se importan”. Al tiempo, dice, “las exportaciones europeas de acero se han reducido drásticamente por el crecimiento de la industria fuera de Europa amparada por las medidas proteccionistas de algunos países. El resultado es el brusco desplazamiento de la producción hacia grandes potencias emergentes y hacia Asia”.

El fabricante europeo, dice Velázquez, está preparado para “compensar con eficiencia y productividad los mayores costes de mano de obra”, pero los factores que ahora le afectan son otros. Compite en clara desigualdad, denuncia el consejero delegado, “con países emergentes, que son ya potencias industriales reales, como China, India o Brasil”. Su verdadera ventaja radica hoy en las ayudas estatales que reciben en subvenciones, protecciones arancelarias, ayudas a la exportación, medidas antidumping, falta de transparencia y despreocupación por la sostenibilidad”.

Acerinox se queja de que las autoridades europeas y españolas no están haciendo lo suficiente para defender a esta industria y asegurar la libre competencia. Dice, por ejemplo, que se está permitiendo importar productos que se fabrican ignorando los principios medioambientales que rigen en Europa y que se transportan con ineficiencia energética y abundantes emisiones de CO2. China y otros productores de acero tienen en marcha, además, proyectos de centrales nucleares que van a abaratar sus costes de energía y producción, mientras que en varios países europeos se cierran estas centrales o se apuesta por “fuentes alternativas, muy necesarias, pero con costes muy elevados para la producción industrial”.

Respecto a España, aunque solo supone hoy el 9,2% de su facturación, el grupo, en la junta de accionistas, expresó su temor ante una posible repercusión de costes del llamado déficit de tarifa sobre esta industria y ante una posible eliminación del régimen tarifario especial por interrumpibilidad en el suministro a grandes consumidores, “que supondría una subida de la energía eléctrica de casi el 50% sobre un precio que ya es de los más altos de Europa”.

Acerinox combate la crisis mediante el recorte de ciclos de producción y las mejoras en la gestión logística

Ante la entrada en el mercado del acero inoxidable, como elefantes en cacharrería, de China y otros países asiáticos (este continente copa ya el 66% de la producción mundial), en Acerinox ven con buenos ojos el proceso de consolidación abierto entre siderúrgicas europeas. Valoran positivamente el proceso de concentración entre Outokumpu e Inoxum (filial de Thyssen-Krupp), pero reiteran que Acerinox se va a mantener al margen de las fusiones porque su capacidad de producción y sus ventas en Europa están en línea.

Acerinox, que sigue confiando en una pronta recuperación, combate la crisis desde hace un lustro mediante el recorte de ciclos de producción y las mejoras en la gestión logística. El grupo sigue adelante con los objetivos e inversiones previstos en su Plan Estratégico hasta 2020, que gira sobre todo en torno a la expansión global de su actividad a través de su nueva fábrica de Malaisia y de su red comercial. Y también con el desarrollo de su Plan de Excelencia 2011-2012 con el que persigue lograr un ahorro anual recurrente de 90 millones de euros al finalizar este ejercicio.

La siderúrgica, que cerró el primer trimestre con una deuda neta de 1.027,50 millones, 141 millones más que en igual periodo de 2011, firmo a principios de este año un crédito sindicado de 482 millones de dólares con bancos americanos. Este crédito, señalan en Acerinox, alarga el vencimiento de la deuda y abarata su coste.

Las perspectivas de Acerinox para el segundo semestre, según los analistas de Ahorro Corporación, son hoy algo más positivas que en años precedentes. “Los bajos niveles de inventarios de partida con respecto a ejercicios anteriores”, explican, “debido a la caída de los precios del níquel en el primer semestre, y a que se espera que estos precios hayan alcanzado suelo en los niveles actuales, nos lleva a estimar que el efecto de reducción de inventarios del cuarto trimestre no será tan dañino como en años anteriores”. Lo que se traducirá, concluyen, “en un Ebitda estimado para el segundo semestre de 123,80 millones, por debajo de los 164,90 millones previstos para el primer semestre, con un descenso del 24,9%”. Varios analistas sitúan también el posible inicio de una recuperación de las cuentas de Acerinox en el tercer trimestre.