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El caso de manipulación de Barclays acorrala a su consejero delegado

Las acciones del banco y de otras entidades implicadas caen con fuerza en Bolsa

Cameron advierte de que Diamond “tienen que responder a preguntas muy serias”

El consejero delegado de Barclays Bank, Bob Diamond.
El consejero delegado de Barclays Bank, Bob Diamond. EFE

Las presiones contra el consejero delegado de Barclays, Bob Diamond, para que dimita han aumentado en las últimas horas tras el fiasco de la manipulación de los tipos de interés interbancarios, maniobras que se han saldado con una serie de multas de los reguladores de Estados Unidos y Reino Unido de más de 360 millones de euros. El primer ministro británico, David Cameron, y el titular del Tesoro, George Osborne, no han llegado a pedir directamente su dimisión pero han abierto las puertas a su marcha al declarar que Diamond y su equipo “tienen que responder a preguntas muy serias”.

El primer ministro, sin embargo, ha parecido no querer presionar en exceso al máximo ejecutivo del banco británico. Cuando le han preguntado si Diamond tiene que dimitir, ha contestado: “Dejémosle contestar a esas preguntas primero”. Si no lo ha hecho antes, quizá pueda hacerlo cuando comparezca ante la comisión de Finanzas de los Comunes, que ha decidido llamarle declarar.

El valor de Barclays, así como las acciones de Royal Bank of Scotland y Lloyds (que afrontan investigaciones similares) se han desplomado en bolsa y esa caída se ha acentuado con las declaraciones de Osborne en los Comunes. El responsable económico británico ha aludido a la necesidad de que ese tipo de comportamientos puedan ser perseguidos por vía criminal, abriendo quizá la puerta a que los bancos puedan enfrentarse a reclamaciones de terceros.

Barclays, que ha abierto ligeramente por encima del cierre de la víspera, ha ido cayendo de forma sostenida a lo largo del día, llegando a depreciarse hasta más de un 18% coincidiendo con la intervención del canciller del Exchequer en los Comunes. RBS ha llegado a car más de un 14% y Lloyds más de un 7%. Tras tocar estos mínimos, se han recuperado ligeramente.

Otros políticos han realizado llamamientos más directos para que Bob Diamond, un estadounidense de fuerte carácter, abandone la dirección de Barclays. Aunque la investigación de la Autoridad de Servicios Financieros en Reino Unido y del Departamento de Justicia y de la Commodities Futures Trading Commission (comisión del mercado de futuros del mercado de las materias primas) en Estados Unidos no ha establecido responsabilidades personales, Diamond era responsable directo de esas operaciones en los momentos álgidos del fraude (entre 2005 y 2007), antes de ascender a consejero delegado. “Si lo sabía, es obvio que tiene que marcharse. Pero si no lo sabía, también, porque su obligación era estar al corriente de lo que estaba ocurriendo”, ha declarado el liberal-demócrata lord Oakeshott, exportavoz de Finanzas de su partido en la Cámara de los Lores.

El escándalo por la manipulación de los índices a los que se prestan dinero los bancos (principalmente el líbor) ha tomado un cariz político en Reino Unido después de que el canciller del Exchequer (similar al ministro de Economía) culpara del problema al Partido Laborista. Primero, porque los laboristas estaban en el Gobierno cuando se produjeron las manipulaciones, pero también porque a su juicio el caso pasó desapercibido porque el regulador de la City (centro financiero) no tenía los poderes necesarios para haberlo detectado.

Su antecesor en el cargo, Alistair Darling, ha planteado el debate sobre la necesidad de que para evitar casos semejantes en el futuro, la fijación del tipo de interés interbancario no dependa de los propios bancos sino de cambiario, sino de un organismo independiente.