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El Gobierno desmiente a Rato y asegura que el banquero se fue porque quiso

El ministro de Economía sostiene que el expresidente de bankia "tomó una decisión personal"

El expresidente de Bankia Rodrigo Rato
El expresidente de Bankia Rodrigo Rato EFE

Luis de Guindos tenía este viernes una papeleta difícil de resolver. Prácticamente todo el mundo sabe que fue él, con el respaldo de Mariano Rajoy, quien decidió forzar la salida de Bankia de Rodrigo Rato. Pero él no podía criticar públicamente a quien fue su jefe cuando era secretario de Estado. El PP ha decidido respaldar a Rato. Además, a enemigo que huye, puente de plata. Así que Guindos hizo un requiebro.

Se le preguntó por la gestión de Rato, que tras dos años y medio deja un banco nacionalizado y con gravísimos problemas. Se le recordó que el propio Rato ha señalado que ha sido el Gobierno quien le ha echado. El ministro de Economía esquivó esa responsabilidad: “Rato tomó una decisión personal. Me la comentó a mí el lunes y me dijo que estaba pensando en José Ignacio Goirigolzarri como futuro presidente. Han sido decisiones suyas. Nadie más que yo respeta al señor Rato después de haber sido ocho años colaborador suyo. Fue el mejor ministro de Economía de la historia de la democracia”.

Solo un día antes, Dolores de Cospedal, número dos del PP, recogiendo la versión del propio Rato y la que se publicó en toda la prensa, esto es que el Gobierno había forzado la dimisión del exvicepresidente de José María Aznar, dijo en una rueda de prensa en la sede nacional: “Rato asumió la gestión de Bankia en un momento muy complicado. Ahora se le ha pedido que haga un esfuerzo de dejar el testigo”.

El Gobierno, que hasta el viernes prácticamente no había dado explicaciones públicas sobre la gestión de la crisis de Bankia, evita así criticar la gestión de Rato y de otros responsables, como José Luis Olivas, también del PP, que aún hoy preside Bancaja. Ni la de Miguel Blesa, cercano a José María Aznar, que presidió Caja Madrid durante 12 años.

De hecho, Guindos no cree que nadie tenga que asumir responsabilidades por el fiasco de Bankia. Preguntado en dos ocasiones, el ministro señaló: “el Gobierno no es nadie para decir si se han cometido irregularidades. Hay un nuevo equipo de gestores. Ellos tienen que poner en marcha un plan. A fecha de hoy, el Gobierno no ha detectado ninguna responsabilidad”.

Cuando se le insistió en que los ciudadanos pueden estar sorprendidos de que nadie asuma responsabilidades por un fracaso tan evidente que implica una nacionalización, Guindos recordó que el Gobierno ha limitado sueldos e indemnizaciones de directivos de bancos con ayudas públicas. Esto es, que el coste para los malos gestores ya está incluido en que sus indemnizaciones son menores de las previstas. En el caso de Rato, se quedará en 1,2 millones de euros con la nueva limitación del Ejecutivo.