Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las ayudas al carbón nacional costaron cerca de 400 millones durante 2011

También ha contribuido a emitir un 35% más de dióxido de carbono a la atmósfera

Marcha de mineros del carbón desde Villablino a León para exigir el pago de salarios
Marcha de mineros del carbón desde Villablino a León para exigir el pago de salarios

El real decreto de restricciones técnicas para fomentar la quema de carbón autóctono en centrales eléctricas tuvo un coste de 393 millones de euros en 2011 y contribuyó a que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) aumentasen un 35% durante el ejercicio. Además, también provocó una menor producción hidráulica, eólica y nuclear.

Las cifras aparecen recogidas en el Informe anual de supervisión del mercado eléctrico de 2011, elaborado por la Comisión Nacional de Energía (CNE), en el que se identifican prácticas y sobrecostes que encarecerán adicionalmente en 438 millones el sistema eléctrico durante este año.

En el informe, el regulador indica que las centrales térmicas quemaron un 79% del volumen máximo de carbón nacional recogido en el decreto del carbón. Para 2012, el volumen máximo anual incluirá 4.866 gigavatios por hora (GWh) no producidos en 2011 y solo en enero ya se ha producido un 9,3% del total.

El decreto del carbón tuvo tres efectos. En primer lugar, provocó una menor diferencia entre los precios de las horas punta y horas valle. "El efecto negativo de este hecho es la desaparición de la señal de precio que fomenta un consumo eficiente por parte del consumidor", afirma la CNE.

El segundo efecto es que la entrada "forzada" del carbón en el sistema eléctrico ha "alterado" el funcionamiento de otras tecnologías como el carbón importado o los ciclos combinados de gas, que se han visto desplazadas. En el caso del gas, esta circunstancia se suma a las tensiones en los mercados durante 2011 y ha hecho que esta tecnología registrara la mayor caída.

El tercer impacto tiene que ver con las emisiones de CO2. "Se esperaba que no tuviera impacto por sustituir un carbón (nacional) por otro (importado) pero no ha sido así", afirma el regulador en alusión al decreto del carbón, antes de lamentar que no se haya cumplido esta previsión. "Las centrales de carbón importado reducidas por las restricciones recuperan posteriormente gran parte de su programa participando en los mercados de ajuste o reemplazando en intradiarios a otras tecnologías no contaminantes pero más caras", señala.

Esta circunstancia y el hecho de que las centrales de carbón autóctono hayan desplazado a los ciclos combinados de gas, junto a la reducción de producción hidráulica y eólica, "ha producido en 2011 un incremento de las emisiones de CO2 del régimen ordinario peninsular en un 35%", asegura.