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El Ave Lisboa-Madrid, enterrado definitivamente por el Gobierno portugués

El Tribunal de Cuentas declara ilegal el contrato firmado entre Lisboa y las concesionarias para construir el tramo hasta la frontera española por 1.400 millones

Imagen de uno de los trenes de alta velocidad (AVE).
Imagen de uno de los trenes de alta velocidad (AVE). EFE

El sueño de viajar en tren desde Madrid a Lisboa en menos de dos horas y 45 minutos se aleja para siempre, o por lo menos, hasta dentro de muchos años. El ministerio de Economía portugués, por medio de un comunicado, aseguraba ayer que abandona “definitivamente” el proyecto, anunciado ya en 2003 en una cumbre bilateral presidida por José María Aznar y José Durão Barroso y que, incluso, llegó a tener fecha optimista para su puesta en marcha: el primer trimestre de 2011.

El actual primer ministro portugués, el conservador Pedro Passos Coelho, tras ganar las elecciones en junio y con Portugal rescatado financieramente y naufragando en la crisis, ya había anunciado que, por motivos económicos, aparcaba la línea de alta velocidad que, solo en del lado portugués, costaba más de 2.300 millones de euros.

Así, la decisión política se tomó hace tiempo. La razón por la que el Gobierno portugués abandona hoy “definitivamente” el proyecto es meramente técnica y judicial y cierra un asunto pendiente. El Tribunal de Cuentas (organismo portugués encargado de examinar los contratos estatales a partir de un determinado montante) ha declarado ilegal el contrato firmado en mayo de 2010 entre el Gobierno del por entonces primer ministro socialista José Sócrates y un consorcio de empresas denominado Elos reunido para construir el tramo de vía que discurre entre las localidades de Poceirão y Caia [junto a la frontera con España], de 167 kilómetros, por un valor de unos 1.400 millones de euros.

El Tribunal alega una serie de irregularidades que, a la postre, servirán al Ejecutivo de Lisboa para pagar menos indemnizaciones por incumplimiento. De este modo, el ministerio de Economía, según explica en su comunicado, “va a analizar la sentencia teniendo en cuenta sus consecuencias jurídicas y económicas a fin de defender el bien público”.

Así pues, habrá batalla judicial entre el Gobierno y el consorcio que iba a construir el tramo de vía. Por otra parte, el abandono del proyecto deja en el aire los fondos europeos que la UE iba a aportar a la construcción del AVE Madrid-Lisboa. El diario portugués Público ya da por perdidos los 190 millones de euros que Portugal iba a recibir y asegura que quedan comprometidos otros 400 millones que, en teoría, podrían ir a otro proyecto pero que, en la práctica, corren el riesgo de perderse para siempre por falta de tiempo para buscar en qué emplear.