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Una docena de grandes grupos respaldan el pacto para reducir la deuda de Grecia

Atenas busca la participación del 75% de los inversores para evitar la quiebra

El primer ministro griego, L. Papademos, en Bruselas el pasado 2 de marzo.
El primer ministro griego, L. Papademos, en Bruselas el pasado 2 de marzo. AFP

Los grandes inversores internacionales tienen la última —o penúltima— palabra esta semana para decidir si rescatan a Grecia o la dejan caer. Los acreedores privados del país tienen hasta el 8 de marzo para decidir si aceptan el pacto por el que renuncian a cobrar el 53% del valor de los títulos de deuda pública helena que poseen y el mercado está hecho un manojo de nervios. De momento, una docena de pesos pesados del sector, miembros del comité negociador del acuerdo, han anunciado ya su apoyo al pacto, pero el éxito del programa que evite la bancarrota griega requiere una aceptación masiva, de unos tres cuartos.

Allianz, Alpha Bank, Axa, BNP Paribas, CNP Assurances, Commerzbank, Deutsche Bank, Eurobank EFG, Greylock Capital Management, ING Bank, Intesa San Paolo y National Bank of Greece han dicho sí. Supone un gran espaldarazo. “Cada uno de los miembros del comité negociador planea tomar parte en estas ofertas ofreciendo, y si fuera necesario, votando, todas los valores sujetos a las mismas de su propiedad”, indicó el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, en sus siglas en inglés), aunque precisó que esta aceptación aún se encuentra en proceso en el caso de unos cuantos miembros del comité negociador.

El pacto con la banca, que es la parte privada del segundo rescate financiero griego, consiste en un canje de bonos por otros con un valor nominal un 53% más, lo que en la práctica, se traduce en pérdidas de cerca 75%.

Para Grecia, implica reducir su deuda en unos 100.000 millones, casi una tercera parte. Pero para eso es necesario que la gran mayoría de inversores lo acepte y Atenas no las tiene todas consigo. El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, advirtió de que la actual oferta de canje “es la mejor" que van a recibir y que el Gobierno griego no dudará en activar las cláusulas de acción colectiva (CAC), que forzarían la participación de todos los acreedores en la operación y llevaría aplicación de los seguros de impagos (CDS). Atenas ha puesto como umbral mínimo para ejecutar la operación el 75% de participación, aunque la ley que aprobó estas CAC había fijado el mínimo para activarse en el 66%.

Las banca española ha provisionado por un deterioro del 50% en los bonos

En este contexto, el coste de asegurarse ante un impago de deuda soberana europea alcanzó ayer el nivel más alto en siete meses, según Bloomberg.

Lo más crudo que puede pasar es que la participación no alcance siquiera el umbral necesario para forzar las pérdidas a los inversores, con lo que la suspensión de pagos sería un hecho. Y las ayudas de 130.000 millones de los socios europeos quedarían en papel mojado.

Los bancos alemanes y franceses son los más expuestos a la deuda griega. Las entidades españolas no se han pronunciado públicamente sobre si aceptarán o no esta quita, aunque algunos ya han provisionado, aunque calculando una quita del 50% (que finalmente será del 53%). Caixabank explicó en sus resultados anuales que ha incluido 93 millones netos por saneamientos en la cartera de renta fija del grupo asegurador, derivados de una exposición a deuda griega que, tras aplicar una quita del 50%, asciende a 384 millones. El Santander ha contabilizado un deterioro por pérdida en la deuda griega por 106 millones y el BBVA reconoció unas pérdidas por deterioro de 81 millones. La aseguradora Mapfre, por su parte, situó el valor contable de sus bonos griegos en la mitad de su nominal, unos 251,6 millones.

El nerviosismo ante el desenlace de la novela griega se dejó notar ayer en los mercados de deuda. Las primas de riesgo italiana y española, que el viernes pasado se igualaron en 310 puntos básicos, siguieron una evolución casi paralela, pero al final de la sesión, el diferencial italiano se situó en 310 puntos, por debajo de los 314 con que cerraba el día el español, informa Isabel Lafont.