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El sector agrícola rechaza de plano el acuerdo de la UE con Marruecos

Los países del centro y norte de Europa serán los grandes beneficiados

En España, los sectores de aceite, frutas y verduras pueden verse afectados

Agricultores españoles se manifiestan ante la sede de la Comisión Europea en Madrid. Ampliar foto
Agricultores españoles se manifiestan ante la sede de la Comisión Europea en Madrid.

La ratificación por el Parlamento Europeo del acuerdo agrícola con Marruecos ha generado preocupación e incertidumbre sobre el futuro del sector agrario español de aceite, frutas y verduras, muy especialmente en la Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía y Canarias. Todas las organizaciones agrarias, Asaja Upa y Coag, las Cooperativas Agroalimentarias y la Federación de Productores y Exportadores de Frutas y Hortalizas, han rechazado radicalmente este nuevo compromiso, a la vez que se prepara un recurso con el eurodiputado José Bové ante el Tribunal de Justicia comunitario.

El nuevo acuerdo supone libertad total de entrada para los productos marroquíes de frutas y hortalizas, menos para una serie de productos que se han considerado como sensibles, tomate, calabacín, pepino, ajo, fresa y clementina para los que se han fijado unos contingentes al alza. En tomate, el producto que más interesa hoy a Marruecos, se pasa de 233.000 a 285.000 toneladas, de 25.000 a 50.000 en calabacín y de 130.000 a 175.000 en clementinas. En aceite de oliva se elimina el derecho arancelario de 1,25 euros kilo, según denuncian las cooperativas y se limita a 2.000 toneladas la exportación libre de aranceles de la Unión Europea. Marruecos es uno de los países con producciones de aceite en aumento hasta unas 130.000 toneladas.

España pide que Marruecos cumpla las condiciones de exportación

El sector agrario español teme que el nuevo acuerdo pueda provocar fuertes distorsiones en los mercados comunitarios al poder acceder Marruecos a los mismos con unos precios más reducidos por las condiciones sociales y económicas de sus explotaciones, lo que se entiende como una competencia desleal. Las organizaciones agrarias reclaman para los productos procedentes de Marruecos los mismos controles y exigencias fitosanitarias que deben cumplir los agricultores españoles y, sobre todo, que la Comisión controle que ese país cumple también los términos del acuerdo en el volumen de entradas y en los precios mínimos, algo que no sucedió en el pasado provocando el hundimiento de los mercados.

De acuerdo con este escenario, el sector reclama que haya mayores controles en fronteras para que los exportadores de Marruecos paguen las tasas aduaneras, así como que Bruselas reforme los precios de entrada y que se aplique la cláusula de salvaguardia ante problemas en los mercados. En los últimos años, la Comisión no hizo nada a pesar de las denuncias de sus propios servicios de control. El ministro Miguel Arias Cañete se ha comprometido a exigir esos cambios ante Bruselas.

Arias Cañete se compromete a que la UE revise los precios de entrada

Según los términos de este acuerdo, el mismo va a suponer un claro beneficio para los países del norte y centro de la UE al disponer de frutas y hortalizas más baratas por el aumento de la oferta. Igualmente será bueno para esos mismos países, Francia, Alemania, Países Bajos o Reino Unido que exportan a Marruecos cereales, aceite de semillas, derivados lácteos o de la carne. España es el principal país perjudicado por la coincidencia en producciones y periodos de producción con Marruecos y sus escasas exportaciones.