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Cartas desde el infierno

Sorpresa, ira, sonrojo, sorna... Así han explicado los gestores la crisis a sus clientes

La crisis va camino de cumplir su tercer aniversario. Los gestores han tenido que dar la cara ante los clientes. Así les han explicado en sus cartas el mayor periodo de turbulencias de su vida.

- Comunismo made in USA. En septiembre de 2008 el Tesoro de EE UU tuvo que salir al rescate de Fannie Mae y Freddie Mac. Jim Rogers, cofundador junto con George Soros del fondo Quantum, explicaba con su peculiar estilo esta maniobra. "EE UU es ahora mismo más comunista que China. Pero se trata de un socialismo para ricos. Se está rescatando a los financieros, a los bancos y a la aristocracia de Wall Street, no a la gente humilde que quiere pagar su hipoteca".

- Veneno en forma de derivados. La junta de Berkshire Hathaway es conocida como el Woodstock del capitalismo y las cartas de Warren Buffett son para muchos algo parecido a las tablas de Moisés. En la carta enviada a sus accionistas con motivo de la junta del año 2008, el oráculo de Omaha cargaba contra los derivados. "Son peligrosos. Han incrementado dramáticamente el apalancamiento y el riesgo del sistema financiero. Han hecho casi imposible para los inversores analizar el balance de los bancos. Han permitido a Fannie Mae y Freddie Mac tener falsos beneficios durante años. Tan indetectables eran que el regulador federal encargado de supervisar estas dos instituciones, cuyos 100 trabajadores no tienen otra labor que esa, ha sido incapaz de ver lo que se cocía en sus libros".

- Eruditos idiotas. A principios de mayo de 2010, en plena crisis griega, Bill Gross, el director general de Pimco, la mayor gestora de renta fija del mundo, se despacha a gusto con las agencias de rating, calificándolas de "eruditos idiotas con grandes conocimientos de matemáticas pero que no tienen ni idea de cómo aplicarlos". Gross también se detiene en España recordando con sorna la rebaja de rating de S&P. "Oooh, ¡qué duros!", se mofa. Gross dice a sus lectores que "lo crean o no" Moody's y Fitch todavía mantienen la triple A a España. Este gurú añade que España "es un país con el 20% de desempleo, un déficit del 10% y que ha hecho default 13 veces en dos siglos, cuyos bonos ya están cotizando en niveles Baa [seis niveles por debajo de la triple A] y cuyo destino es cada vez más dependiente de la amabilidad de la UE y el FMI para rescatarlos".

- Nunca más un ex Goldman en el Tesoro. En noviembre de 2008 el fin del mundo (al menos, el económico) parecía cercano. Una Administración estadounidense ya en retirada como la de George Bush tuvo que improvisar un plan vara evitar el desastre. Se había dejado quebrar a Lehman Brothers pero no a AIG, Citigroup o Merrill Lynch. Se puso a disposición del sistema financiero miles de millones de dólares. "Bienvenidos a la burbuja del gasto público". Así tituló la gestora de fondos Hovde la carta remitida a sus clientes ese mes. "Desafortunadamente, la tóxica relación entre Wall Street y Washington impide al Gobierno tomar medidas más constructivas para afrontar la crisis". El descontento de esa firma con la clase política no queda ahí. "Deben reconocer que no pueden prevenir una recesión y que su única esperanza es alterar el grado y la duración de la crisis". Y más palos: "La próxima Administración tiene dos deberes: no sucumbir más a la influencia que han llevado al país a una situación precaria y no elegir jamás a ex directivos de Goldman Sachs para dirigir el Tesoro".

- Bear Stearns o el pecado original. En marzo de 2008 la venta relámpago de Bear Stearns a JP Morgan Chase para evitar su quiebra supuso para muchos el punto de partida de la crisis financiera. Dos años después, el gurú de mercados emergentes de Franklin Templeton, Mark Mobius, aprovecha esta efeméride para criticar los avances que se han hecho. "Algunas cuestiones clave que llevaron a la crisis están aún por resolver y puden aflorar nuevos problemas en el futuro. En general, los gobiernos no han aplicado reformas suficientes, y no han aprendido las lecciones del pasado. Es necesario que los políticos insistan en la separación entre banca comercial y banca de inversión y que aseguren una completa transparencia y liquidez en el mercado de derivados".

- La generación Wal Mart. El ejercicio 2008 fue un infierno para los gestores. La recesión y la falta de liquidez llevaron las pérdidas a la cartera de la mayoría de sus clientes. Tocaba dar la cara. "La experiencia ha sido miserable. Estamos muy contrariados con los resultados, como seguramente lo está usted y le pedimos perdón por este pobre rendimiento. En los últimos meses hemos hablado con muchos de nuestros clientes para asegurarnos que hemos comprendido correctamente su necesidad de liquidez, así como su tolerancia al riesgo", reconcían desde Akre Capital. Un año después, con los mercados algo más calmados y los clientes algo más contentos, esta firma utilizaba su misiva anual para intentar racionalizar los factores que desencadenaron la crisis. "No hay duda de que las pujantes clases medias de China o India tendrán un profundo efecto en la demanda mundial. Para los ciudadanos occidentales este fenómeno es algo familiar. De hecho, el deseo de los estadounidenses de adquirir cosas a medida que su nivel de vida mejoraba fue llevado hasta su último extremo. Muchos de nosotros pensamos que los consumidores nadaron en la primera década del nuevo siglo en la abundancia del préstamo fácil reforzando así el "Ideal Wal Mart", es decir, si hay algo nuevo en el escaparate por qué no vamos a tenerlo. Sin límites a los consumidores, los bancos se embarcaron en unas prácticas similares. Si tener un apalancamiento de 10 veces era bueno, tenerlo de 20, 30 o 40 veces debía de ser una bicoca".

- Ciudades fantasma en China. Grey Owl es un hedge fund que toma su nombre de un pájaro que se caracteriza por su paciencia a la hora de cazar; busca las condiciones idóneas y se desplaza miles de kilómetros rastreando comida. Con esta tarjeta de presentación, la gestora lanza un serio aviso en su carta de abril pasado sobre la situación inmobiliaria en China. "El sentimiento general es que China sigue tirando de forma apacible, pero algunos problemas empiezan a aflorar. El sorprendente crecimiento económico ha estado soportado en gran medida por el boom en el sector de la construcción. Sin embargo, hay evidencias de que muchos de los inmuebles están desocupados". Para ilustrar esta teoría, la gestora pone el ejemplo de Kangbashi. Este distrito fue levantado en los últimos cinco años. Está equipado con rascacielos para oficinas, centros administrativos, museos... pero apenas hay un alma. "Es un ejemplo dramático de los malabarismos sin red chinos".

- En el béisbol no se llora. Tras la quiebra de Lehman Brothers, el Gobierno estadounidense adoptó algunas medidas como la prohibición de las ventas en corto. Esta decisión supuso un serio revés para las estrategias de muchas gestoras. Greenlight Capital se lo explicaba a sus clientes. "Nuestro trabajo no es hacer política. Para eso elegimos a otros. Nuestro trabajo es jugar con las reglas que fijan los políticos. Si éstas no nos gustan, podemos presionar para que las cambien o elegir nuevos representantes. Por su puesto, no esperábamos que la reciente intervención del Gobierno se hiciera de esta forma, particularmente en el capítulo de las ventas a corto. El riesgo político es un riesgo inherente al mercado, aunque pensábamos que era más propio de países en desarrollo. ¿Han actuado de forma sabia los reguladores? Pues no, pero qué le vamos a hacer. Como dijo Tom Hanks en Ellas dan el golpe: en el béisbol no se llora".

- Tras el tsunami, turno para los enamorados. Una gestora debe vender, en la media de lo posible, ilusión. David Winters, de Wintergreen Fund, intentó elevar la moral de sus clientes en una carta enviada en diciembre de 2008. "Con un tsunami económico, es casi imposible no mojarse, y vaya si nos hemos mojado. Sin embargo, creemos que el mundo y los mercados se recuperarán. La gente continuará comportándose en gran medida como lo ha venido haciendo en el pasado: comerán, beberán, alimentarán a sus mascotas, los enamorados se harán regalos...".

- Especuladores, ¡hay barra libre! Jeremy Grantham fundó GMO en 1977. Hoy esta gestora maneja activos por 100.000 millones de dólares. En su última carta, Grantham advierte de que la Reserva Federal juega con fuego. "Ben Bernanke nos suplica que especulemos, y somos obedientes. Los especuladores no son estúpidos. Ven que después de cada crash, llega un largo periodo de bajos tipos de interés. La promesa de la Fed suena bien: salvo que tengas un pequeño negocio, puedes pedir prestado para invertir o especular sin coste".

- Absurdos CDS. Los seguros contra impago (CDS por sus siglas en inglés) se han hecho muy populares. Algunos creen que sería bueno dejar de rendirles pleitesía. "El precio de mercado de algunos CDS es absurdo. En marzo de 2009 costaba más protegerse ante la posibilidad de impago de Berkshire Hathaway que hacerlo sobre la deuda de Vietnam. ¿Quieren más ejemplos absurdos? El precio del CDS de General Electric es superior al de Rusia, ¡un país que hace sólo 12 años suspendió el pago de su deuda exterior!", argumenta Francis Chou, de Chou Associates Fund.