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Entrevista:JESUS TERCIADO, PRESIDENTE DE CEPYME

"La recuperación del empleo no llegará hasta que se produzca la recuperación económica"

Pregunta. ¿Qué ha pasado en 2011 para que el año en que se tenía que crear empleo se haya convertido en el de la recaída?

Respuesta. En realidad, el único que no preveía llegar a estas cifras de desempleo era el Gobierno anterior, que incluso negaba la posibilidad de alcanzar los cuatro millones de parados, cifra como vemos, y para desgracia nuestra, más que rebasada. Por otro lado, A partir del verano se ha producido un empeoramiento de la situación económica mundial que, unido en nuestro país a la falta de adopción de medidas realmente eficaces para salir de la crisis, me refiero a medidas que favorezcan la financiación de las pymes y de lo autónomos, medidas de estimulo fiscal de la actividad productiva, reformas imprescindibles como la del sector financiero o la del mercado laboral, etc. Todo ello ha provocado una nueva recaída y ha provocado la desaparición de más empresas y el ajuste en muchas de ellas, lo que se ha traducido en un mayor incremento del desempleo.

P. ¿Tiene límite la caída del empleo? ¿Hasta dónde van a llegar estas cifras de paro?

R. Es difícil predecirlo, porque al comienzo de la crisis parecía imposible superar los cinco millones de parados, y sin embargo nos encontramos ya con 5'27 millones según han revelado los datos de la EPA conocidos esta mañana. El primer trimestre es estacionalmente malo para el empleo, por lo que es previsible que veamos un nuevo incremento del paro. Estamos ante una situación enormemente alarmante, que requiere abordar con urgencia y de manera ineludible una reforma laboral en profundidad, que contribuya a modernizar el mercado de trabajo, a facilitar la entrada y la salida en el mismo y la reducción del coste de la extinción laboral y que dote a las empresas de mayor flexibilidad para adaptarse a las circunstancias cambiantes del entorno, sin hacer recaer el ajuste sólo sobre el empleo. Sin duda, la reforma laboral no es la panacea, pero es un elemento imprescindible para empezar a reducir la tremenda tragedia que supone para nuestro país esta enorme destrucción de empleo, que nos coloca en una situación límite y en peores condiciones que nuestros socios europeos para poder remontar la crisis.

P. ¿Puede producirse un punto de inflexión en 2012?

R. Confiamos en que así sea. Es difícil pensar que pueda seguir destruyéndose más empleo y más tejido empresarial, porque no olvidemos que detrás de todos estos puestos de trabajo hay cientos de miles de empresas, sobre todo pymes y autónomos, que se han visto obligadas a echar el cierre. Todo ello supone un mayor obstáculo para aprovechar la recuperación económica cuando finalmente se produzca, ya que tardaremos años en recuperar el tejido empresarial perdido

P. ¿Qué se puede hacer para frenar esta situación (políticas de estí¬mulo o contención de déficit, reforma laboral, reforma financiera, etc.)?

R. La recuperación del empleo no llegará hasta que se produzca la recuperación económica. Para ello, es preciso combatir el déficit público mediante la reducción del gasto no productivo. Además, es prioritario culminar las grandes reformas estructurales pendientes, la reforma del sistema financiero y la del mercado laboral de manera prioritaria.

P. ¿En qué medida va a contribuir a revertir la situación o atenuarla el pacto salarial firmado el pasado miércoles?

R. Las organizaciones empresariales y sindicales hemos llevado a cabo un ejercicio de responsabilidad con la firma de este acuerdo que creemos que transmite un mensaje de confianza a la sociedad y que fija un principio de moderación salarial para los próximos años, ya que por primera vez las subidas salariales se desconectan de la inflación y quedan referidas a otras variables como el crecimiento del PIB; al tiempo que introduce importantes dosis de flexibilidad interna en las empresas, elementos que pueden contribuir a mejorar la gestión de las mismas y a facilitar su supervivencia y, en consecuencia, por lo menos el mantenimiento de los puestos de trabajo que generan, en tanto se inicie la recuperación y, con ella, la creación de empleo.