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"Estamos dispuestos a todo, menos a perder el trabajo"

Los trabajadores de una empresa catalana de iluminación luchan contra el ERE que les puede dejar en la calle

Un expediente de regulación de empleo (ERE) pende sobre las cabezas de 43 de los 220 trabajadores que Luxiona tiene en España, la gran mayoría concentrados en la sede central y la fábrica de Canovelles (Barcelona). La dirección de la empresa presentó días atrás los papeles para el expediente y hoy, la misma jornada en la que se ha sabido que en España hay 5,3 millones de parados, empieza el periodo de negociación sobre los despidos. "Es muy duro ir a trabajar sabiendo que te puede tocar. Estos días es de lo único que hablamos. Se respira la ansiedad, el miedo, la indignación", cuenta Paco López, que trabaja en el almacén y forma parte del comité de empresa.

Muchos trabajadores están ahora al borde del despido, pero no es la primera vez que se han tenido que apretar el cinturón. En 2009 la compañía presentó un ERE temporal, que se repitió en 2010. Ahora han solicitado directamente la extinción de empleos. Si no hay acuerdo y la autoridad laboral finalmente lo autoriza, pasarán a formar parte de una estadística que no ha parado de engordar desde que empezó la crisis. Entre enero y noviembre de 2011 en España se autorizaron 17.919 expedientes. 280.351 trabajadores sufrieron algún tipo de ajuste en su relación laboral con este método administrativo. Para 171.795 trabajadores, acabó en despido.

"Lo irónico es que la empresa no ha parado de expandirse. En diciembre nos enteramos por la prensa de que ha comprado la mayoría de otra compañía en Perú. Luxiona, que era una pequeña empresa catalana, es ahora un multinacional, pero parece que ya no le interesa mantener a los trabajadores de producción de Cataluña", se queja López. Los empleados, dice, están en su mayoría "entre los treintaymuchos y los cuarentaypocos", por lo que tienen niños pequeños e hipotecas a sus espaldas. "Estamos dispuestos a todo, menos a perder nuestros trabajos. No queremos acabar en el paro. Vamos a negociar con la empresa, para que se planteen reducciones de horario, medidas de flexibilidad y otro ERE temporal si hace falta", dice el sindicalista, afiliado a UGT.

Entre las opciones que presentarán está un plan de prejubilación para entre 12 y 15 compañeros que tienen más de 55 años y que se alargue la reducción de jornada y sueldo a algunas personas con niños a su cargo. Además, ayer acudieron al pleno del Ayuntamiento de Canovelles. Fueron para pedir a los ediles de la localidad que les ayuden a evitar despidos. "La mayoría de los que trabajamos en esta fábrica vivimos en esta localidad o las cercanas. Ya hay mucho paro en la zona. Si se va la gente a la calle, se notará", lamenta López.