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Corzine dice que desconoce dónde fue a parar el dinero de los clientes de MF Global

El exsenador y exgobernador demócrata, que era presidente de la firma de corretaje que entró en suspensión de pagos hace un mes, se declara "responsable" de haber colocado en bonos europeos el doble de lo anunciado a los inversores

Jon Corzine dio la cara tras un mes en paradero desconocido. Y el exsenador y exgobernador demócrata por Nueva Jersey lo hizo ante los que fueron sus propios colegas en el Capitolio, donde la semana pasada fue citado a testificar por el colapso de MF Global, la firma de corretaje convertida en la primera víctima en EE UU de la crisis de la deuda soberana en Europa y de la que Corzine era su presidente ejecutivo desde hace año y medio.

El banquero se declaró "responsable" de las apuestas en bonos emitidos por Italia y España, además de Portugal, Irlanda y Bélgica, por valor de 11.500 millones de dólares, el doble de los que se dijo a los inversores el pasado verano. La firma, incapaz de sostener las pérdidas, entro en colapso el 31 de octubre dejando un agujero en las cuentas de sus clientes que asciende a 1.200 millones.

Dónde fue a parar ese dinero es aún una incógnita, incluso para el propio Corzine, que reiteró en una declaración inicial de 21 páginas no saber nada al respecto. Es más, dijo sentirse "sorprendido" por el hecho de que la firma no estuviera en condiciones de hacer las cuentas. Ese desfase fue lo que impidió salvar la compañía, poniéndola en manos de un rival o un gran banco.

"Simplemente no sé dónde está ese dinero o por qué las cuentas no fueron reconciliadas a la fecha", reiteró el ex consejero delegado de MF Global en su primer testimonio. La firma está ahora en proceso de liquidación de sus activos. Tanto el FBI como el regulador del mercado de futuros (CFTC, en sus siglas en inglés) están investigando qué pasó con ese dinero.

Corzine señaló que como consejero delegado era quien tenía la "responsabilidad última sobre la firma". Pero a reglón seguido marcó distancias, al señalar que no participó en ningún movimiento de efectivo o de colateral, ni en cualquier mecanismo de corretaje. Es más, precisó que no era un experto en las reglas y reglamentos que gobernaban las operaciones de MF Global.

Su testimonio ante el comité de Agricultura de la Cámara de Representantes era el primero de tres y coincide en un momento clave para dar con una solución que permita evitar que el euro se resquebraje. La firma de corretaje era uno de los principales actores en los mercados de futuros de Nueva York y Chicago, y su impacto se notó especialmente en el sector agrícola.

Palabras medidas

Es la primera vez en un siglo que un exsenador es forzado a citar. Tres años después del colapso de Lehman Brothers, el careo mostró más bien que no había cambiado mucho con la introducción de la reforma financiera, que se suponía dio más responsabilidades a las agencias que supervisan el mercado financiero para hacer una vigilancia más efectiva del sistema.

Corzine, que antes de entrar en política fue consejero delegado de Goldman Sachs, tuvo que medir muchos sus palabras, porque como antiguo responsable de la firma aún no ha sido acusado de fraude o de irregularidad en la gestión. Pudo acogerse a la Quinta Enmienda constitucional, para evitar autoincriminarse, pero consideró "apropiado" responder al comité.

Los problemas en MF Global se hicieron evidentes el 24 de octubre pasado, después de que las agencias de calificación le rebajaran la nota a bono basura. Sin embargo, los reguladores ya identificaron problemas de liquidez en la compañía en junio, momento en el que se pidió a Corzine que necesitaba una inyección de capital, que pasó por alto.

No hay problema sistémico

Los reguladores del mercado de acciones (SEC, en sus siglas en inglés) y de derivados (CFTC) ya dijeron la semana pasada ante ese comité que no ven en este caso un problema sistémico. Pero si volvieron a solicitar más recursos para anticipar colapsos futuros similares, así como la adopción de normas que refuercen la transparencia en la manera que operan estas firmas.

La excompañeros de Corzine en el Congreso querían demostrar al público, a un año de las elecciones, que nadie está por encima de la Ley. Pero como dijo Jill Sommers, responsable de la CTFC, aún debe determinarse que sucedió realmente con el dinero que se tomó de las cuentas de sus clientes, para después poder emprender cualquier acción para perseguir cualquier irregularidad.

Tanto demócratas como republicanos coinciden en que los supervisores deben hacer mejor su trabajo de vigilancia, para preservar la confianza de los inversores en el sistema financiero. Pero lo expresan con argumentos diferentes: los progresistas piden más regulación mientras que los conservadores identifican el problema a un exceso de burocracia.